Patricia Leitón. 26 junio
Vendedores informales en San José en medio de la pandemia. El Banco Mundial espera que los recursos aportados contribuyan con los esfuerzos de las autoridades por conservar los puestos de trabajo y por evitar que las personas caigan en la pobreza. Foto Jeffrey Zamora
Vendedores informales en San José en medio de la pandemia. El Banco Mundial espera que los recursos aportados contribuyan con los esfuerzos de las autoridades por conservar los puestos de trabajo y por evitar que las personas caigan en la pobreza. Foto Jeffrey Zamora

El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó, este viernes 26 de junio, un préstamo de $300 millones para el Gobierno de Costa Rica.

En un comunicado, el Banco informó de que los recursos son para proteger el ingreso y los puestos de trabajo de la población ante el impacto de la covid-19, favorecer a las pequeñas y medianas empresas (pymes), reafirmar la sostenibilidad fiscal tras la crisis de salud y establecer las bases de una robusta recuperación pospandemia por medio del crecimiento verde y un desarrollo bajo en carbono.

El préstamo es de tasa fija y tiene un vencimiento final de 34,5 años, incluido un periodo de gracia de cinco años.

Esta semana también el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un crédito por $250 millones para Costa Rica que está ligado a un financiamiento por $508 millones de asistencia financiera rápida, que aprobó, en abril pasado, el Fondo Monetario Internacional.

Tres ejes del préstamo

Los tres ejes del crédito del Banco Mundial, denominado Préstamo para Políticas de Desarrollo para la Gestión Fiscal y Descarbonización están interconectados y se refuerzan mutuamente.

El primero es apoyo para la respuesta a la crisis de la covid-19, centrándose en los medios de vida de la población vulnerable con transferencias en efectivo y medidas tendientes a defender los puestos de trabajo y las pymes.

Segundo, ayudar para la implementación de una reforma fiscal, mientras se estimula la economía por medio de medidas que favorezcan la recaudación tributaria y ayuden a reducir el gasto, junto a la carga salarial y mejoras en la gestión de deuda.

Tercero, promover la recuperación de una trayectoria de crecimiento constante luego de la pandemia, fortaleciendo las bases nacionales para el crecimiento verde y el desarrollo bajo en carbono.

Las medidas incluyen acelerar el despliegue de tecnologías bajas en carbono e incrementar la resiliencia del sistema energético nacional.

“Costa Rica se vio muy afectada por el impacto de la covid-19, aunque los esfuerzos de contención y asistencia han servido para aplanar la curva y reducir el número de muertes. El gobierno respondió rápidamente ante las primeras señales de crisis implementando medidas enérgicas de contención, que a su vez frenaron los avances económicos de fines de 2019 y comienzos de 2020, resultando en una fuerte contracción de la economía”, indicó el Banco Mundial, en el comunicado.

“Valoramos y confiamos en el apoyo continuo del Banco Mundial que, a través de este financiamiento, complementa el despliegue realizado por nuestro gobierno durante esta emergencia sanitaria”, dijo Elian Villegas, ministro de Hacienda de Costa Rica.

“Confiamos en la fortaleza de los sectores económico y de salud en Costa Rica junto con un proceso adecuado de formulación de políticas, lo cual es clave para afianzar la consolidación fiscal y establecer las bases de un crecimiento verde y resiliente”, dijo Seynabou Sakho, directora del Banco Mundial para Centroamérica.

Sakho añadió que las medidas de mitigación, respaldadas por el préstamo para políticas de desarrollo, contribuirán con los esfuerzos de las autoridades por conservar los puestos de trabajo y por evitar que las personas caigan en la pobreza durante este difícil momento.