Patricia Leitón, Óscar Rodríguez. 30 abril
El Banco Central dio a conocer, este viernes 30 de abril, sus previsiones actualizadas sobre la evolución del país este año y en 2022. Foto: Rafael Pacheco
El Banco Central dio a conocer, este viernes 30 de abril, sus previsiones actualizadas sobre la evolución del país este año y en 2022. Foto: Rafael Pacheco

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) efectuó una revisión en su proyección de crecimiento del producto interno bruto (PIB) del país y prevé que crezca este año en 2,9%, en lugar del 2,6% estimado en enero anterior.

La mejora prevista se fundamenta en la mayor demanda externa lo cual impulsará las exportaciones de bienes. Se prevé que la venta de productos al extranjero crezca 7,8% este año, en vez de 5,6% establecida en el Programa Macroeconómico 2021-2022.

También influye en la mejor previsión, el aumento estimado en el gasto público en salud, por la compra de vacunas y la atención de la pandemia de la covid-19.

Así lo informó Rodrigo Cubero, presidente del BCCR, la tarde de este 30 de abril, durante la presentación del Informe de Política Monetaria, en el cual se hizo una revisión de las estimaciones para abril de este año.

El jerarca enfatizó que uno de los aspectos que más jugará en contra de la recuperación será la contracción prevista en turismo durante este año, en lugar del crecimiento estimado en enero anterior.

“El factor en contra es la revisión a la baja en las perspectivas de visitación de turistas en el 2021”, enfatizó Cubero.

El BCCR mantuvo la previsión de crecimiento económico sin variación para el próximo año, la cual se calcula será de 3,6%.

El jerarca explicó que la economía muestra este año una recuperación, y un efecto rebote, después de la caída del 2020.

“El proceso de recuperación de la economía costarricense se mantiene en el 2021”, afirmó.

Para el ente emisor, los dos principales riesgos para su proyección es que no se logre el ajuste en las finanzas públicas, en especial de los proyectos de ley vinculados al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Además, la evolución de la pandemia de la covid-19. Aunque Cubero previó que dicho riesgo disminuirá, una vez que se amplíe el proceso de vacunación.

Otras posibles amenazas para las proyecciones son que se dé un incremento de la morosidad en el sistema financiero, tensiones sociales y efectos climáticos adversos.

El BCCR mantuvo sin modificar la meta de inflación en el 3% (con una desviación de un punto hacia arriba y hacia abajo).

“Nos hemos comprometido mantener las tasas de interés bajas dado que la inflación se mantiene por debajo de la meta del 3%. El BCCR se compromete a mantener la tasa de política monetaria en niveles bajos”, enfatizó Cubero.

Para el economista Denis Meléndez, el aumento de la economía del 2,6% al 2,9%, no implica una diferencia relevante para el país y, en especial, el empleo.

“Lo que no veo por ningún lado es cómo se reactiva la economía por el mayor gasto por la compra de insumos médicos y vacunas. No veo cómo eso puede provocar mayor actividad económica”, criticó Meléndez.

En el Programa Macroeconómico 2021-2022, publicado en enero, la entidad había estimado un crecimiento de 2,6% para el 2021, y de 3,6% para el 2022.

En el ámbito internacional también se han dado ajustes en las proyecciones de crecimiento mundial.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aumentó su previsión de crecimiento de la producción global en 1,4 puntos porcentuales a 5,6% para el 2021, y 0,3 puntos porcentuales, a 4,0%, para el año siguiente; la Reserva Federal de Estados Unidos pasó de un rango estimado de crecimiento entre 3,7% y 5,0% para el 2021, a un nuevo rango de entre 5,8% y 6,6%.

Turismo, un año más en rojo

El jerarca del Banco Central dedicó, en su exposición, un análisis especial para explicar las razones para prever una contracción en el sector turismo, por segundo año consecutivo.

En enero pasado, la entidad había proyectado un crecimiento del 7,1% para las actividad de hoteles y restaurantes.

Sin embargo, ahora proyectan una contracción del 4,2% para este año. El cambio se fundamentó porque la entrada de turistas fue menor a la esperada, en los primeros tres meses del año.

“La revisión a la baja fue, fundamentalmente, por el desempeño en el primer trimestre, que es la temporada alta. De manera que ese mal desempeño, en relación con los años previos, estuvo relacionada con las medidas de restricción aplicadas en otros países”, explicó Cubero.

Los datos del Banco Central muestran que las actividades vinculadas al turismo decrecieron 40,9%, en los primeros tres meses de este año, comparado con el mismo periodo del 2020, cuando aún no había efecto de la pandemia.

Para el emisor, a partir del segundo trimestre del 2021, la evolución del turismo será positiva, dado que hay más aerolíneas que vienen al país. A diferencia del año anterior, cuando se suspendieron los vuelos internacionales.

“Esperamos una recuperación sostenida (del turismo), pero ya esa recuperación no será suficiente para alcanzar los números esperados, dada la caída del primer trimestre. Pero la caída y su efecto ya quedó atrás”, aseguró Cubero.

El economista Alberto Franco coincidió en que el mayor retraso en la recuperación del sector de turismo, está vinculada a la evolución en la covid-19 en los principales mercados de origen de visitantes del extranjeros.

Dirección antagónica

Por otra parte, las empresas instaladas en el régimen de zona franca son las que impulsan el incremento económico, principalmente las de manufactura avanzada.

Las compañías en este sistema especial vieron un alza en la demanda de sus bienes y servicios a raíz de su vínculo con el mercado internacional, precisamente donde la reactivación económica es mayor.

“Hay una buena fortuna de que algunos de los sectores en zona franca tienen un incremento más significativo en la demanda de sus bienes y sus servicios. Me refiero, en específico, a la industria de dispositivos médicos y el caso de los servicios de apoyo empresarial”, recalcó en Presidente del BCCR.

Meléndez dijo que el crecimiento de las exportaciones es acertado y se da por el efecto del rebote de la economía mundial sobre las actividades de zonas francas.

“Contribuye al crecimiento, pero genera poco empleo adicional, pero en las condiciones actuales que se mantenga el empleo es un logro”, dijo este último economista.

En tanto que las actividades de transportes, construcción y comercio se mantienen como las afectadas por la pandemia, destacó el jerarca del BCCR. Esto se vincula a su vulnerabilidad ante las medidas de restricción contra la covid-19.