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Proyecto del ferri de carga a El Salvador sigue anclado por fuertes obstáculos

Se requiere una rampa flotante que vale $1,5 millones, Incop no puede financiarla y la concesión del puerto impide obras, pero una empresa asiática y otra tica podrían hacer la instalación

El anhelado servicio de carga, mediante un ferri, entre los puertos de Caldera y La Unión, en El Salvador, aún parece lejano, pues enfrenta una serie de obstáculos, pese a que una empresa coreana y otra costarricense mantienen el interés en abrir ese servicio.

Uno de los problemas es que ambos puertos carecen de un muelle flotante, mediante el cual se acople el ferri para su atraque. Ante esto, se deberían instalar rampas flotantes en ambas terminales, pero cada una tiene un valor de unos $1,5 millones.

Este problema se presenta por el oleaje irregular y las mareas de las aguas del Pacífico.

Sin esa obra, el ferri debería esperar durante horas para que pueda atracar cuando el oleaje esté al nivel adecuado, reconoció Mónica Segnini, presidenta de Desacarga, firma costarricense interesada en dar el servicio desde hace dos años.

Segnini agregó que los exportadores están interesados en un ferri porque se llevaría el camión completo, es decir, el cabezal incluido con el contenedor. El conductor también viajaría y retomaría la ruta en El Salvador hasta el destino final en ese país, en Guatemala o en Honduras.

Por esa razón, detalló, no es viable un servicio de portacontenedores.

A ese obstáculo se unió la saturación del puerto de Caldera, donde se hacen filas de camiones a la espera de la carga y descarga.

Los estudios de Desacarga indican que se requiere de al menos 70 camiones en cada viaje, tanto de ida como de regreso, para lograr el punto de equilibrio de este servicio. Así que, serían otras 70 unidades llegando a Caldera, al menos dos veces por semana.

Juan Ramón Rivera, presidente del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), aseguró que esa entidad está sumamente interesada en abrir este servicio de transporte marítimo regional, pero igualmente reconoció que se deben resolver varios temas.

Detalló que el Incop, por un lado, no tiene los recursos para financiar la compra e instalación de la rampa flotante. Además, señaló, el muelle está concesionado y, por eso, se complica agregar obras.

En caso de presentarse una propuesta en la cual se superen esos obstáculos, Rivera dijo que el Incop está dispuesto porque este servicio de transporte regional es de gran importancia.

Renovado interés

Segnini adelantó que una empresa asiática del sector naviero analiza con Desacarga la opción de suplir la rampa flotante y el buque con el fin de poner en marcha el servicio.

Las negociaciones se mantienen bajo un acuerdo de confidencialidad hasta el momento, declaró la empresaria costarricense.

En tanto, la firma costarricense dijo que debe tener seguridad de que todo está en orden para iniciar el servicio, pues solo traer un ferri de Europa o Asia, donde están en el mundo, y pagar la primera mensualidad de alquiler, tiene un valor aproximado de $1 millón.

Pese a todos los asuntos por resolver, Seginini dijo que no abandonan la idea porque ya invirtieron en estudios, análisis y contactos y ven un mercado potencial importante, pues firmas como Coca-Cola, Dos Pinos, Walmart, Unilever y otras son clientes a los cuales se podría atraer.

Además, se abriría una nueva opción para que pequeñas y medianas empresas (pyme) exporten a la región, que se considera un mercado natural para ese tipo de compañías.

El ferri trasladaría en unas 16 horas los camiones entre los dos puertos. Esto evitaría las presas de tránsito en los pasos fronterizos y se sería de gran utilidad cuando se presenten conflictos o protestas regionales que lleven al cierre del tránsito terrestre.

Mientras tanto, Rivera informó de que en el plan maestro de ampliación de Caldera está previsto construir un muelle Roll On-Roll Off, es decir, uno donde la carga sea rodada y no en grúas (contenedores con todo y cabezal, importación de automóviles).

Sin embargo, esa instalación no estaría en servicio antes del 2026, si no hay atrasos en licitaciones y otros aspectos, reconoció Rivera.

Por otro lado, el Incop estima que el problema del estacionamiento de camiones se puede resolver más pronto, a mediados del 2022, pues está avanzado un plan para construir un parqueo. Ya se tienen los permisos ambientales y avanzado el financiamiento.

En marzo pasado, Rivera viajó a El Salvador para coordinar detalles operativos del “eventual ferri” y algunos aspectos tarifarios de cada país, según confirmó a La Nación, en ese momento.

Marvin Barquero

Marvin Barquero

Periodista en la sección de Economía. Realizó sus estudios de Comunicación en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre temas de producción y de comercio exterior.