Cristina Fallas Villalobos. 12 noviembre, 2018

La apertura de más cafeterías nacionales y extranjeras, así como la consolidación de métodos de preparación no convencionales (como las máquinas de cápsulas), mantienen cautivados a los consumidores de café en Costa Rica.

Según datos de la Cámara de Tostadores de Café, los costarricenses consumen alrededor de cuatro kilogramos de café al año, lo que equivale a unas dos tazas por día per cápita.

“El consumo del café se ha mantenido estable, sin crecimiento en cantidad, peso sí en diversificación. Una mayor oferta de calidades, métodos de preparación y ocasiones de consumo, han dado vitalidad al consumo”, destacó el presidente de la Cámara, José Manuel Hernando.

Britt Café & Bakery tiene cinco locales ubicados en el aeropuerto Juan Santamaría, aeropuerto Daniel Oduber, en el complejo comercial Jacó Walk, en la Clínica Bíblica de San José y en Multiplaza del Este. Fotografías cortesía de Britt.
Britt Café & Bakery tiene cinco locales ubicados en el aeropuerto Juan Santamaría, aeropuerto Daniel Oduber, en el complejo comercial Jacó Walk, en la Clínica Bíblica de San José y en Multiplaza del Este. Fotografías cortesía de Britt.

En la apertura de más cafeterías, destacan los casos de las nacionales Britt y Giacomin, así como de las extranjeras Starbucks y Juan Valdez.

Pese a tener amplia experiencia en la industria del café, Britt lanzó hasta este 2018 su propia cadena de cafeterías llamada Britt Café & Bakery.

Bajo esa marca tendrían siete establecimiento al finalizar el año, lo que representa una inversión cercana a los $2,8 millones y la generación de 70 puestos de trabajo.

Pablo Vargas, presidente ejecutivo de Grupo Britt, explicó que construir una base de cafeterías en distintas localidades de Costa Rica es el primer paso de un plan de trabajo que tiene como objetivo “franquiciar” el modelo fuera del país.

“Tenemos muchas solicitudes de clientes que desean operar franquicias de Café Britt en los cinco continentes. Las partes legal-contractual, libro de marca, menú y estándares ya la tenemos prácticamente listas”, agregó Vargas.

Aunque no se dedica exclusivamente a ofrecer opciones para el café, la otra firma nacional, Giacomin, meterá el acelerador a su expansión en el 2019, aprovechando así, los nuevos hábitos de consumo.

Marcela Cabrera, gerenta de Mercadeo de la empresa, resaltó que han detectado una mayor cantidad de gente que acostumbra salir a tomar café para sus diferentes actividades del día y que están deseosos de encontrar una oferta innovadora.

Giacomin tiene previsto abrir seis puntos de venta, que se sumarán a los 10 que ya operan en diversas zonas de la Gran Área Metropolitana (GAM). Con esto, superarían la cifra de 125 colaboradores que tienen en la actualidad.

En cuanto a la expansión de las marcas internacionales, Starbucks es el caso que más destaca.

La cadena de cafeterías de origen estadounidense abrió en el 2012 su primer punto en Costa Rica. Desde esa fecha, ha inaugurado más de 12 establecimiento, siendo su apertura más reciente la del centro comercial Vistana Oeste, en Lindora, el pasado 21 de octubre.

Juan Valdez, por su parte, trajo el sabor colombiano al país en el 2015, año en el que dio a conocer un plan de expansión que incluía la apertura de 12 locales en cinco años. Por ahora, tienen presencia en Sabana, City Mall, Plaza Roble y Terrazas de Lindora.

La Nación intentó contactar a representantes de ambas marcas internacionales para conocer su percepción sobre el mercado y los planes de crecimiento. Sin embargo, no se obtuvo respuesta.

Máquinas para el hogar o la oficina

Además de la apertura de cafeterías, la diversificación en las presentaciones y formas de preparar la bebida se han convertido en un gancho fuerte para el consumo.

Por ejemplo, las máquinas con cápsulas para preparar café no son una novedad en el mercado nacional (Nescafé la lanzó en 2012 y Britt, en el 2015), pero siguen conquistando a más consumidores.

El interés se evidencia en las importaciones de aparatos de preparación de café o té, de uso doméstico. Según datos de la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer), en el 2013 ingresaron al país 818,1 toneladas de esos productos, mientras que, en el 2017 fueron 1.007,5, un crecimiento del 23,15% en el volumen.

Nescafé Dolce Gusto comercializa en el país cuatro modelos de máquinas de cápsulas y una gama de 10 sabores permanentes de cafés, tés y chocolates. Los aparatos tienen precios a partir de los ¢69.900, mientras que las cajas de cápsulas tienen un precio promedio de ¢4.200.

Este año, Nescafé presentó una máquina automática para la venta de cápsulas de café, té o chocolate, que permite al consumidor elegir su propia mezcla de sabores. Cortesía de Grupo Nestlé Centroamérica.
Este año, Nescafé presentó una máquina automática para la venta de cápsulas de café, té o chocolate, que permite al consumidor elegir su propia mezcla de sabores. Cortesía de Grupo Nestlé Centroamérica.

“La marca tiene presencia en más de 40.000 hogares, lo que demuestra el creciente gusto de los costarricenses por disfrutar de nuevos sabores y sensaciones, a través de una taza de café premium desde la comodidad de su hogar u oficina”, dijo Tatiana Sánchez, gerente de marca de Nescafé Dolce Gusto.

Sus canales de comercialización son los principales supermercados y tiendas de electrodomésticos del país. No descartan explorar nuevos canales de comercialización en en 2019.

Con su marca Britt Espresso, Britt está cerca de llegar a 10.000 máquinas instaladas y ya están planeando una nueva línea de producción para satisfacer la creciente demanda (esperan duplicar el parque de máquinas y el consumo de cápsulas en los siguientes dos años).

La firma ofrece tres tipos de máquinas y diversos tipos de cápsulas, entre ellas: Antigua, Intenso, Clásico, Tarrazú, Orgánico, Descafeinado, Valle Sagrado, Boquete y Reserva.

El costo de los aparatos va de los ¢75.000 hasta los ¢125.000, dependiendo del modelo y las ofertas. Las cápsulas cuestan ¢350 por unidad.

“Creemos firmemente que la mejor forma de enfrentar las variaciones en el consumo es anticipar las necesidades de los clientes; innovar, innovar e innovar. Esa es nuestra ventaja competitiva”, indicó el presidente ejecutivo del conglomerado nacional.

Y es que según la Cámara de Tostadores de Café ahora el reto es lograr mantener esa preferencia por el café ante una amplia y creciente oferta de bebidas en el mercado nacional.