Patricia Leitón. 15 enero
El superávit en ventanillas surge cuando las entidades compran más dólares al público, en ventanilla, de los que le venden. Foto: Mayela López
El superávit en ventanillas surge cuando las entidades compran más dólares al público, en ventanilla, de los que le venden. Foto: Mayela López

El sector privado (personas y empresas) mostró, en el 2019, una gran abundancia de dólares, según se refleja en las divisas que el público compra y vende en las ventanillas de las entidades autorizadas.

En ese año, el público le vendió a los intermediarios cambiarios autorizados (incluye bancos y todas las entidades autorizadas para transar divisas con el público), por ventanilla, $2.176 millones más de lo que compraron, eso es más del doble del resultado del 2018 (que fue de $989 millones), según la suma de los resultados diarios que publica el Banco Central, en su página web.

Si el monto de dólares que el público le vende a las entidades es mayor al que le compra, como sucedió en el 2019, se considera que existe un superávit de divisas en las ventanillas.

Según señala el Banco Central, en su Informe de Inflación más reciente, el superávit de divisas en ventanillas del 2019 supera, incluso, el promedio negociado entre el 2007 y el 2018.

Estas transacciones no incluyen al sector público, pues las divisas que compran o venden dichas instituciones las negocian directamente con el Banco Central, el cual luego las transa en el mercado Monex, que es donde participan las entidades, empresas y personas que compren o vendan más de $1.000.

¿De dónde viene tanta divisa?

Las autoridades económicas señalan varias fuentes, principalmente las mayores exportaciones, el freno en las importaciones y el ingreso de capitales para invertir en títulos valores en Costa Rica.

“Los factores que están detrás de ese superávit de divisas tienen que ver, por un lado, con el dinamismo de las exportaciones (…), también con posibles ingresos de divisas para efectos de invertir en títulos internos, sobre todo en títulos del Gobierno, con la recuperación en la confianza en la sostenibilidad de las finanzas públicas (…)", manifestó el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero.

El jerarca de la autoridad monetaria añadió que un tercer factor que impactó el resultado de las ventanillas cambiarias fue el que se redujera el ritmo de importaciones, esto como consecuencia de la desaceleración económica.

Por su parte, Bernardo Alfaro, superintendente general de Entidades Financieras (la Sugef), explicó que por medio de la información de la balanza de pagos, que muestra las transacciones de Costa Rica con el exterior, se pueden obtener algunas conclusiones sobre la abundancia de divisas en el sector privado.

“Esa mayor oferta de dólares proviene de una disminución relevante de las importaciones, en tanto que las exportaciones totales se mantuvieron dinámicas”, expresó Alfaro.

Según el Informe de Coyuntura Mensual del Banco Central (a diciembre del 2019), hasta octubre del año pasado la balanza comercial de bienes (exportaciones menos importaciones) acumuló un déficit de $3.819 millones, equivalente a 6,3% del PIB (7,1% en igual periodo del 2018), producto de la reducción en las compras externas de 2,6%, y del crecimiento moderado en las ventas externas de 1,3%.

Además, comentó Alfaro, en la cuenta financiera, se aprecia que también hubo un mayor influjo de inversiones del exterior, principalmente por la confianza que se generó al aprobarse la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas; eso puede deberse a repatriación de capitales y nuevas inversiones de foráneos”, comentó la máxima autoridad de Sugef.

¿Qué efecto tiene esa abundancia?

Con los dólares que les quedan, las entidades financieras tienen varias opciones: dejárselos e invertirlos en títulos valores nacionales o extranjeros o prestarlos al público. Con estas opciones aumentan sus activos en dólares y su posición autorizada de divisas, que son los activos menos los pasivos (deudas) en dólares.

Según los datos que publica el Banco Central, la posición autorizada en divisas de las entidades participantes en el mercado cambiario (principalmente bancos) pasó de $1.261 millones, en enero del 2019, a $1.580 millones, en noviembre del 2019.

Para el analista Carlos Fernández, exgerente del Banco de Costa Rica, los datos indican que las entidades optaron por invertir una parte, pues el crédito en dólares disminuyó en el 2019: 2,7% en el primer semestre y 3,9% en el segundo, respecto a iguales periodos del 2018, detalla el Banco Central en el Informe de Inflación.

“Esas divisas adquiridas se estacionan en títulos valores en dólares y disponibilidad de dólares en bancos del exterior en cuentas corrientes. Es una estrategia de dolarización de patrimonio para protegerlo en una moneda dura como es el dólar”, dijo Fernández.

Otras opciones que tienen las entidades es pagar créditos en dólares que hubieran adquirido en el exterior o vender parte de las divisas en el mercado Monex, lo cual puede presionar hacia abajo el tipo de cambio.

En el Monex no solo participan las entidades financieras, sino también empresas y personas particulares, además del Banco Central.

Rossy Durán, gerenta corporativa de Finanzas del Banco de Costa Rica, señaló que este fue el camino que siguió parte del superávit en moneda extranjera.

“Revisando las estadísticas desde la página del Banco Central, para el 2019 las compras propias del Banco Central alcanzaron la suma de $2.400 millones, lo cual viene a reflejar que en su mayoría el superávit reflejado por el mercado fue adquirido por Banco Central (los bancos vendieron los dólares en el Monex), pero esto sucede para mantener los promedios de las estrategias de cada intermediario”, expresó Durán.

En el 2019, en este mercado se presentó una abundancia de divisas, producto no solo de las transacciones del sector privado, sino de otros factores, lo cual influyó para que el precio del dólar bajara en casi ¢36 durante el año o 6%.

“La apreciación de la moneda nacional, si bien se relaciona con aspectos propios del país, también responde a condiciones del entorno internacional, específicamente relacionados con la baja en las tasas internacionales. De hecho, como se mencionó en el capítulo 1 de este informe, estas condiciones favorecieron la apreciación temporal de la moneda en algunas economías emergentes”, explicó la autoridad monetaria en su informe sobre inflación.

En dicho documento, el Banco añadió que el excedente registrado en el mercado cambiario permitió le permitió atender los requerimientos de divisas de las entidades del sector público y restituir parte de las que vendió, a este sector, en el 2018. Estas acciones atenuaron la baja en el tipo de cambio.

Colaboró con esta información el periodista Óscar Rodríguez.