Patricia Leitón. 6 marzo
Feria de la vivienda Expocasa en el Centro Kolbi de Parque Viva en La Guácima de Alajuela. En la foto, el stand de Davivienda. El crédito en dólares para vivienda atrajo a los costarricenses por las menores cuotas respecto a los préstamos en colones, aunque asumían el riesgo cambiario. Foto con fines ilustrativos. Fotos: Mayela López
Feria de la vivienda Expocasa en el Centro Kolbi de Parque Viva en La Guácima de Alajuela. En la foto, el stand de Davivienda. El crédito en dólares para vivienda atrajo a los costarricenses por las menores cuotas respecto a los préstamos en colones, aunque asumían el riesgo cambiario. Foto con fines ilustrativos. Fotos: Mayela López

El monto de los créditos en dólares respecto al total otorgados por el sistema financiero a las personas y empresas del sector privado cayó a un 36,4% en febrero del 2020, su menor nivel desde junio del 2000.

La participación del crédito en dólares del sistema financiero al sector privado llegó a representar la mitad del total en el año 2004.

Los bancos son quienes más otorgan créditos en dólares y, por ello, si se considera solo el sector bancario el indicador alcanzó un 45,3% del total en febrero pasado.

La alta dolarización de los créditos y el alto porcentaje de personas que tienen créditos en la divisa e ingresos en colones es un tema sobre el cual ha advertido el Fondo Monetario Internacional y las agencias calificadoras de riesgo.

LEA TAMBIÉN

Así nos ve el FMI

Esta situación constituye una vulnerabilidad para el país porque, ante una situación que eleve el precio de la divisa, las personas podrían afrontar problemas de pago y eso podría generar un problema para el sistema financiero.

Es por ello que las autoridades supervisoras han tomado medidas, desde el 2013, para desestimular el crédito en dólares.

¿Cómo valoran las autoridades esta tendencia a la baja en la dolarización de los créditos? ¿Será suficiente o todavía debería bajar más? Son las consultas que se le plantearon al Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif). Este último refirió la consulta al Banco Central pero, al cierre de la edición de esta información, no se había obtenido respuesta de la autoridad monetaria.

Volatilidad recordó el riesgo cambiario

Para el economista y expresidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, las acciones que han tomado las autoridades para frenar el crédito en dólares es una de las razones de la caída en la participación.

“Me parece que ha habido dos cosas, por un lado la normativa de la Sugef (Superintendencia General de Entidades Financieras) ha afectado la búsqueda de crédito en dólares, mucha gente cuando va a buscar crédito en dólares, le dicen: no califica”, comentó Gutiérrez.

“La otra es que la gente diga: mejor me voy en colones porque la diferencia en tasas no es muy grande y así no me juego el riesgo cambiario, que es la cosa que uno quisiera ver permanentemente”, añadió Gutiérrez.

La Asociación Bancaria Costarricense, señaló por su parte, que la alta volatilidad y alza del tipo de cambio a finales del 2018 le recordó a la población el riesgo cambiario de un crédito en dólares para no generadores.

Gustavo Vargas, presidente de la Cámara de Bancos, añadió también el elemento de la volatilidad del tipo de cambio en el 2018.

“Ha existido un mayor apetito de los agentes económicos de poder demandar mayor cantidad de créditos en colones, pues al tener una mayor volatilidad del tipo de cambio y alza en las tasas en dólares, se pierde cierto atractivo que existía antes para financiamientos en esta moneda”, dijo.

Añadió que el crédito en colones ha venido creciendo, principalmente impulsado en colocaciones en consumo, aunque desaceleradamente, mientras que en dólares el saldo se ha reducido, particularmente en la banca pública.

Por otro lado, consideró Vargas, la rebaja en el tipo de cambio, se ha visto apreciado el colón casi un 6% de forma interanual a inicios de este 2020, con lo cual al colonizar las carteras en dólares, el saldo se ve reducido.

Gobierno ahora está más endeudado en dólares

Con la reducción en la participación de los créditos en dólares se reduce el riesgo cambiario para el sector privado; no obstante, apuntó Gabriel Torres, analista senior de Moody's, si en el crédito en dólares hay deudores en colones se sigue corriendo un riesgo grande.

“Si resulta que un porcentaje grande están tomando hipotecas en dólares cuando ellos ganan en colones, ahí corren un riesgo grande”, opinó Torres.

En una publicación, del 29 de julio del 2019, de este diario se citó que, según la información de la Sugef, el 89% del saldo de créditos adeudado en moneda extranjera era de personas no generadoras en dólares. Se intentó actualizar el dato para esta información, pero no fue posible.

Moody's ha señalado esta situación como una vulnerabilidad del país; es decir, una situación que puede convertirse en un problema mayor si cambian las condiciones.

“Hay países que tienen ciertas vulnerabilidades y esas vulnerabilidades duran décadas. En algunos casos nunca pasa pasada, en otros un día todo estalla, o hay un problema grande”, comentó Torres.

Gutiérrez, por su parte, llamó la atención en que ahora el Gobierno Central tiene un mayor porcentaje de su deuda en dólares respecto al sector privado.

Según la presentación del plan de endeudamiento para el primer semestre de este año del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, la deuda del Gobierno Central en dólares cerró el 2019 en un 41%.

“Si el Gobierno está muy endeudado en dólares, con los problemas fiscales que tenemos, cualquier subida en el tipo de cambio le agrava la vida al Gobierno, le encarece su deuda y el valor total de la deuda expresada como porcentaje del PIB (producto interno bruto) tendería a aumentar, entonces ahí un tema, que es también complicado, porque la política cambiaria podría, en algún momento, estar sujeta a presiones por parte del Gobierno”, señaló Gutiérrez.

En especial porque la deuda del Gobierno concluyó el 2019 en un monto que representa el 58,5% de la producción, cerca del 60%, límite sobre el cual, según la regla fiscal, se tendrían que aplicar condiciones más estrictas en el gasto.