Óscar Rodríguez. 4 noviembre
En la Caja aseguran que hubo una aceleración imprevista en la cantidad de nuevos pensionados, principalmente de instituciones públicas, respecto a la evolución normal del régimen. Foto: Albert Marín/Archivo.
En la Caja aseguran que hubo una aceleración imprevista en la cantidad de nuevos pensionados, principalmente de instituciones públicas, respecto a la evolución normal del régimen. Foto: Albert Marín/Archivo.

El régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) aumentó de forma excepcional su gasto en pago de pensiones y atención médica de jubilados, en ¢60.862 millones, durante este año.

El ajuste en el gasto se produjo porque el fondo de pensiones tuvo, en el 2018, un súbito incremento en la cantidad de nuevos jubilados los cuales no estaban previstos en las proyecciones iniciales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), administradora del IVM.

El estudio técnico Revisión de la Asignación Presupuestaria 2019 y Elaboración de la Asignación Presupuestaria 2020 del Seguro IVM, de la Dirección Actuarial y Económica de esta institución, fue el que reveló el aumento excepcional en la cantidad de pensionados.

El documento, de abril pasado, del cual La Nación tiene copia, encontró que en el 2018 se jubilaron por vejez, en promedio, 800 personas por mes adicionales a lo previsto por la Caja.

Un retirado por vejez es aquel trabajador que se jubila con 450 cuotas y 60 años, en el caso de las mujeres; y 462 cotizaciones y 62 años, en el caso de los hombres.

“La estimación que se realizó el año anterior comenzó a verse por debajo del gasto real observado desde el primer mes, dicha subestimación se fue acumulando y la tendencia mostrada hizo que se necesitara una revisión”, determinó el análisis.

El informe destacó que era necesario el ajuste presupuestario “con el fin de fortalecer las cuentas y reducir la posibilidad de que sean deficitarias”.

Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja, confirmó que hubo una aceleración no esperada en la cantidad de nuevos pensionados, principalmente de instituciones públicas, respecto a la evolución normal esperada del régimen.

“Con la Ley de Fortalecimiento de la Finanzas Públicas hubo una serie de situaciones, principalmente de personas del sector público, que se empezaron a pensionar ante los eventuales ajustes que la ley iba a tener. Entonces sí hubo un crecimiento que no se tenía contemplado”, explicó Barrantes.

El jerarca resaltó que el perfil de estos trabajadores es de profesionales, con salarios altos y una vida laboral estable, con lo cual tendrán pensiones mayores al promedio del régimen.

La reforma fiscal modificó la tendencia de crecimiento de salarios de los empleados públicos y redujo la cesantía de 20 años a ocho años. Sin embargo, desde junio del 2018, seis meses antes de aprobarse la Ley, la Sala IV puso un tope máximo de 12 años al pago de cesantía en el sector público.

El IVM es el principal fondo de pensiones de Costa Rica. La Caja prevé que, al cierre de este año, habrá 280.892 personas jubiladas, de la cuales el 52% serán por vejez, 29% beneficiarios y 19% por invalidez.

Para este régimen cotizan 1,5 millones de trabajadores y 88.000 patronos, públicos y privados.

Incremento en cantidad de pensionados

La Caja elevó el gasto en pago de jubilaciones en ¢60.862 millones, este año, porque se aceleró la cantidad de nuevos pensionados.

FUENTE: ccss.    || w. s. / LA NACIÓN.

Efectos de incremento

El principal efecto del ajuste en la cantidad de nuevos pensionados fue un alza en el presupuesto para este año.

La Caja tenía previsto que el gasto del IVM ascendiera a ¢1,14 billones, en el 2019. Sin embargo, la previsión se elevó hasta ¢1,20 billones; es decir, ¢60.862 millones adicionales, según el análisis actuarial elaborado por la institución.

La mitad del monto extra, es decir, ¢30.841 millones, corresponde al pago de pensiones por vejez. En tanto que ¢21.152 millones son de la atención médica del seguro de salud de los nuevos jubilados que se incorporaron al régimen y ¢2.687 millones son por concepto de aguinaldo.

El resto de los recursos (¢6.182 millones) corresponden a la evolución normal del régimen, pues se incorporaron gastos adicionales para pensionados por viudez, invalidez, orfandad, entre otros.

La modificación presupuestaria, aplicada durante este año, tendrá un efecto en la previsión de gastos del 2020.

La institución autónoma tiene previsto que los egresos del régimen de pensiones asciendan a ¢1,31 billones durante el próximo año, es decir, un aumento del 9,3% comparado con el presupuesto de este año.

El principal componente del gasto, el próximo año, serán las jubilaciones por vejez las cuales ascenderán a ¢723.939 millones, para un alza de 10,6% en relación con los ¢654.698 millones del 2019.

La otra partida en relevancia serán los ¢201.149 millones por la atención médica de los jubilados, es decir, 12,7% más respecto a este año.

El IVM subsidia a los pensionados la contribución al seguro de salud, para que todas las personas reciban atención médica en los hospitales de la Caja.

El Gerente de Pensiones de la Caja detalló que otro de los efectos de nuevos jubilados fue un alza en la jubilación promedio del régimen.

El monto se ubicó en ¢358.277, el año pasado, lo cual representó un alza del 12% en relación con los ¢320.684 del 2017, según los datos brindados por la institución.

La información muestra que el monto de pensión promedio se mantenía en el mismo nivel de ¢320.000, desde el 2016.