Finanzas

Mitad de trabajadores desconoce cómo funcionan las pensiones complementarias

Aunque 2,9 millones cotizan al ROP, 54% ignoran qué es y 74% no sabe cuánto aporta de su salario ni cuánto da su patrono. Encuesta pone en evidencia necesidad de más educación financiera, admite Supén

La mitad de los trabajadores del país desconoce qué es el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP), cuánto cotiza al sistema, las condiciones para jubilarse y el monto previsto de la pensión a recibir una vez que se retire.

Así lo pone en evidencia la Encuesta a nivel nacional para medir el grado de conocimiento que tiene la población sobre el Sistema Nacional de Pensiones, contratada en marzo por la Superintendencia de Pensiones (Supén).

El 54% de encuestados dijo no saber qué es el ROP. Sin embargo, dicho porcentaje se eleva hasta el 66% cuando se trata de personas que laboran de manera independiente y es del 47% en el caso de los asalariados.

Cuando a las personas se les consultó sobre los requisitos para retirar el ahorro individual, las respuestas fueron múltiples. Por ejemplo, 29% dijo que se obtiene al terminar de trabajar y si se logran las cuotas necesarias; 27% dijo que al cumplir los 65 años y, el 26% cuando se obtiene la jubilación del régimen básico (IVM, Poder Judicial y Magisterio Nacional).

Sobre la cotización a la pensión obligatoria, el 74% respondió que no sabe cuánto aporta. Mientras, 26% indicó que la contribución va desde el 1% hasta más del 6%.

La Superintendencia respondió a La Nación, por escrito, que es muy necesario profundizar en la educación financiera de los trabajadores para hacer valer la importancia del régimen.

“La Superintendencia de Pensiones trabaja en este momento en conformar una serie de alianzas con instituciones a nivel nacional y con medios de comunicación para poder apoyar la tan necesaria educación financiera (...) Tiene que ver con entender el propósito de este ahorro, el cual no es otro que generar una pensión para cubrir los gastos que se enfrenten durante la vejez”, informó la entidad por escrito.

El informe también buscaba conocer el grado de contacto de los afiliados al ROP con su operadora de pensiones complementaria (OPC), desde la recepción de los estados de cuenta hasta las razones que llevaron a un cliente a cambiar de entidad administradora de su ahorro individual.

La encuesta contratada por la Superintendencia se realizó entre febrero e inicios de marzo, se entrevistó a 465 personas mayores de 18 años, en todo el territorio nacional vía telefónica. El estudio tiene un margen de error del 5%.

La muestra de este estudio quedó conformada según condición laboral del país: 59,8% de los entrevistados son asalariados; 27,7% trabajadores independientes y 12,5% desempleados, según el documento brindado por la Supén a solicitud de La Nación.

Desconocimiento del régimen complementario

La Supén efectuó una encuesta, en marzo pasado, cuyo objetivo era saber la comprensión de los trabajadores del ROP.

FUENTE: Encuesta sobre el conocimiento de la población del Sistema Nacional de Pensiones, Supén. Descargar los datos    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

El sistema de pensiones complementarios se creó en el 2000 (por iniciativa del gobierno de Miguel Ángel Rodríguez) con la promulgación de la Ley de Protección al Trabajador. Dicha legislación estableció la pensión del ROP para la cual mensualmente se aporta el equivalente al 4,25% del salario del trabajador reportado en planilla. (El patrono cotiza 3,25% y el trabajador el 1%.)

La normativa también creó el Fondo de Capitalización Laboral (FCL) al cual el patrono cotiza un 1,5% del salario del empleado. El dinero se puede retirar cada cinco años o cuando hay renuncia o despido del trabajador. El otro fondo en relevancia es la pensión voluntaria a la cual puede cotizar cualquier persona, según su capacidad.

En el caso de la pensión obligatoria, los trabajadores pueden acceder al ahorro cuando obtienen la pensión del régimen básico para la cual cotizaron durante su vida laboral. El retiro de los recursos puede darse en seis diferentes planes de desacumulación. Entre las opciones a elegir están que el jubila reciba los rendimientos acumulados en tractos y el saldo restante se deja a los beneficiarios; en otro se establece un monto programado por mes; también está lo opción de obtener un monto de pensión con base e la expectativa de vida de la persona.

Ahora, si la pensión mensual calculada por las modalidades son inferiores al 20% de la pensión mínima de IVM, la cuantía otorgada será ese monto, según la última reforma hecha al régimen en octubre del 2020.

Al régimen obligatorio solo cotizan las personas asalariadas, pues la cuenta individual la debe abrir el patrono. Hasta junio anterior, había 2,9 millones de trabajadores afiliados al régimen obligatorio, de los cuales 1,2 millones de personas realizan aportes a su ahorro individual.

El monto de dinero administrado por las seis OPC ascendió, al primer semestre de este año, a ¢8.535.283 millones, según la información estadística de la Supén.

Para Édgar Robles Cordero, economista y exjerarca de la Supén, los resultados de la encuesta muestran una realidad preocupante, primero, por el alto grado de desconocimiento de las personas del régimen complementario y por la expectativa errónea que una persona tiene del beneficio futuro a recibir.

“No hay nadie que le explique al trabajador en qué consiste el ROP, cómo se accede, la gente no tiene ni idea de cuánto cotiza, nadie. Entonces, la gente va a desconfiar de lo que no conoce y es un punto vulnerable para el sistema. Al final hay un daño reputacional al régimen porque hay una expectativa grande de lo que la persona cree va a recibir (de pensión)”, recalcó Robles.

El exsuperintendente afirmó que las OPC deben participar más en el proceso de educación financiera mediante campañas por redes sociales.

Róger Porras Rojas, gerente de Popular Pensiones, la operadora con más afiliados y recursos administrados, comentó que efectúan procesos de educación financiera con empresas, escuelas y colegios. Pero reconoció que es necesario elevar los acercamientos.

“Debe mantenerse e incluso incrementarse la información que se brinda a la población sobre la importancia y el funcionamiento de los planes de pensión tanto voluntario como obligatorios, y continuar con el proceso de análisis y aprobación de algunos cambios normativos que ayuden a facilitar su incorporación en estos productos”, consideró Porras.

Para Hermes Alvarado Salas, gerente de BN Vital, una de las razones de la poca sincronía entre el trabajador y su pensión obligatoria es porque, durante muchos años, la Supén dictó un formato del estado de cuenta que no permitió el acercamiento con el afiliado.

A partir de enero de este año, la Superintendencia aprobó una nueva estructura de información brindada al cliente que incorporó, por primera vez en dos décadas, una proyección de pensión futura que en principio se podrá disfrutar con el ROP.

Tanto la Superintendencia como las OPC reconocen que una asignación pendiente es lograr la incorporación de los trabajadores independientes al régimen complementario para mejorar los ingresos de las personas durante su vejez. Las vías para lograrlo, por el momento, difieren ente el supervisor y los administradores de los recursos.

La Supén detalló que trabaja en mecanismos para fomentar el acceso a los planes de pensión voluntarios por parte de los trabajadores por cuenta propia, mediante la creación de incentivos normativos que no requieran reformas legales.

“Se están valorando ajustes reglamentarios y tecnológicos para que se les posibilite a las personas, posiblemente a través del consumo, o pago de tributos (y no de la planilla) el hacer aportes regulares a los planes de voluntarios. Facilitando la aportación se logra no solo la inclusión de estos trabajadores en el sistema, sino que además se mejoran las tasas de remplazo”, resaltó la entidad por escrito.

Héctor Maggi Conte, gerente de la OPC de la Caja Costarricense de Seguro Social, consideró que la Ley de Protección al trabajador debe adaptarse a las diferentes formas y tipos de trabajo en la actualidad, formales e informales, que establezcan la obligación de crear un ahorro para la vejez.

“El ser humano a través de enfoque voluntario deja todo para después; además debe de incluir fuentes adicionales a las cargas sociales de financiamiento como pensión por consumo, de manera que existan diferentes formas de ir haciendo un fondo previsional”, sostuvo Maggi.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.