Patricia Leitón. 22 julio

El proyecto de ley para que sean el Banco Central y la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) los que determinen la comisiones por la aceptación de pagos con tarjetas se encuentra en etapa de consultas obligatorias en la Comisión de Asuntos Económicos, informó el diputado proponente, Welmer Ramos.

Dicho plan establece que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y la Comisión determinarían los porcentajes de las comisiones de intercambio y adquirencia por las transacciones de compra con tarjetas de crédito y débito, con base en criterios técnicos y en concordancia con las mejores prácticas internacionales.

“Deberá ser un único porcentaje para todos los comercios y la comisión por transacciones con tarjetas de débito deberá ser menor a la que se cobre por transacciones con tarjetas de crédito”, señala el texto.

Las comisiones de adquirencia son las que pagan los comercios a las entidades por el uso de los datáfonos y toda la red para aceptar pagos con tarjeta. A su vez, las entidades adquirentes pagan una comisión de intercambio a los emisores de las tarjetas que pasan por sus datáfonos.

En febrero pasado se realizó en la Asamblea Legislativa un foro sobre el proyecto de ley que establece que sea el Banco Central y la Comisión para Promover la Competencia los que definan las comisiones que pagan los comercios por usar el datáfono y toda la red de pago. Welmer Ramos, diputado del Partido Acción Ciudadana, expuso en la actividad. Foto: Patricia Leitón.
En febrero pasado se realizó en la Asamblea Legislativa un foro sobre el proyecto de ley que establece que sea el Banco Central y la Comisión para Promover la Competencia los que definan las comisiones que pagan los comercios por usar el datáfono y toda la red de pago. Welmer Ramos, diputado del Partido Acción Ciudadana, expuso en la actividad. Foto: Patricia Leitón.

No obstante, banqueros consultados consideran que el plan tiene deficiencias.

Para Reinaldo Herrera, director de Finanzas del Banco Nacional, el proyecto pretende fomentar la equidad de condiciones en el mercado y mejorar la eficiencia del sistema medios de pago, con medidas como la definición de reglas estándar.

“Sin embargo, no hace ninguna consideración con respecto a los costos del proceso. Menciona países de referencia, pero no profundiza en las condiciones específicas de sus mercados, lo que permitiría tener elementos de juicio como para sustentar una comparación”, opinó.

“Me parece que el objetivo que busca el proyecto de ley beneficia a un sólo sector y no considera muchos aspectos importantes del ecosistema, además, altera el orden que ha prevalecido por muchos años y podría perjudicar al sistema completo, a los mismos comercios y, definitivamente, a la recaudación fiscal”, consideró Federico Chavarría, subgerente de Negocios de Banco Promerica.

“Somos respetuosos de los diferentes criterios que pueden existir al respecto. No obstante, consideramos necesario el desarrollo de estudios técnicos que respalden cualquier cambio que se quiera plantear”, opinó Laura Moreno, vicepresidente de Relaciones Corporativas de BAC Credomatic.

Consultado sobre estas críticas, Ramos comentó que esas comisiones se establecieron en 1992 cuando en Costa Rica eran pocas las transacciones que se llevaban a cabo por medio de tarjetas, eran pocos los tarjetahabientes, la tecnología que existía era muy cara y tenía gran cantidad de riesgos.

“Eso ha evolucionado grandemente y todo eso se ha abaratado y todo eso se ha transformado y las tarifas no han cambiado en absoluto, ahora hay ¢9 billones que se transan, la tecnología ha cambiado totalmente y las comisiones siguen siendo exactamente las mismas”, comentó Ramos.

Argumentó además que serían entidades conocedoras del tema las que realizarían los estudios para definir el porcentaje de las comisiones.