Mercedes Agüero. 12 marzo, 2015
La baja en los precios de los combustibles ayudó a reducir el indicador de precios en la última parte del año. | ARCHIVO/ALBERT MARÍN
La baja en los precios de los combustibles ayudó a reducir el indicador de precios en la última parte del año. | ARCHIVO/ALBERT MARÍN

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) solicitó a la Aresep utilizar sus facturas de compra de combustibles para calcular el precio de venta.

Hacer el cálculo con base en esos datos y no en el precio de referencia internacional, les permitiría a los usuarios pagar tarifas más acordes con la realidad.

Actualmente, el costo por litro se establece de acuerdo con un precio de referencia en el mercado internacional, lo cual podría obligar al consumidor a pagar más de lo que realmente se facturó por el producto.

Mientras, la Refinadora más bien podría acumular ganancias por la diferencia entre el precio fijado y el pagado en cada embarque de hidrocarburos.

“Se presume que utilizar el precio de referencia internacional genera rentas a Recope. Para eliminar esas dudas, la forma más transparente de hacerlo es utilizar los precios de importación real”, afirmó Luis Carlos Solera, jefe de Estudios Económicos y Financieros de Recope.

La petición de la empresa fue exteriorizada el martes en la audiencia pública convocada por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) para discutir una nueva metodología de fijación de precios.

En la misma línea se pronunció la Defensoría de los Habitantes, representada por Fulvio Sandoval, quien citó como principal objeción a la metodología que se siga utilizando precios de referencia y no los reales de compra.

Sandoval recordó que el regulador, Dennis Meléndez, indicó en una nota enviada al presidente Luis Guillermo Solís, en junio del 2014, que estaban ajustando el modelo para fijar los precios con base en lo efectivamente pagado y no los de referencia. Esto, para que reflejen mejor su costo real.

Para la Defensoría esta situación presenta un incentivo perverso para Recope en la compra de combustibles, porque si el precio de referencia se reconoce en el precio interno, no habría incentivos para esforzarse y buscar precios menores que el valor de referencia, porque al fin de cuentas dicho costo se recupera en la venta interna de los combustibles.

Base. La Aresep propone mantener como base de cálculo los precios de referencia y, cada dos meses, contrastarlos con los facturados por la Refinadora.

Si existieran diferencias a favor del consumidor o de la empresa, se trasladarían, de inmediato, al precio de venta final.

La Defensoría también abogó porque el precio de cada producto se fije bajo el principio de servicio al costo para minimizar las distorsiones internas.

Tal y como reveló La Nación en diciembre anterior, el actual mecanismo de cálculo creado en el 2008 incluye un subsidio cruzado entre productos .

Esa alteración encareció la gasolina y el diésel para abaratar artificialmente el precio de productos como el gas y el asfalto . Al eliminar el subsidio, el precio de estos productos aumentaría.