Natasha Cambronero. 22 agosto
Uno de los principales yerros que detectó el programa San José ¿Cómo vamos? es la dificultad que tienen los josefinos para desplazarse de un lugar a otro. Foto: Rafael Pacheco
Uno de los principales yerros que detectó el programa San José ¿Cómo vamos? es la dificultad que tienen los josefinos para desplazarse de un lugar a otro. Foto: Rafael Pacheco

La velocidad promedio con la que transitan los vehículos en hora pico en el cantón central de San José es de 15 kilómetros por hora (km/h), mientras que en Ciudad de Panamá es de 30km/h. Esa velocidad puede bajar, incluso, hasta 4 km/h si hay un bloqueo en las vías principales, ya sea por un accidente, un carro varado o protestas.

En promedio, al día ocurren 24 asaltos, robos o hurtos. El 37% de los niños, entre los 6 y los 12 años, sufre sobrepeso u obesidad, por encima de la media nacional (34%).

En este territorio de 44,6 km2, la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares también es superior al rango país, al igual que la tasa de homicidios.

Solo un 0,93% de la basura es separada y clasificada correctamente para su reciclaje. El 47% del agua potable se pierde en fugas y filtraciones, y el consumo per cápita de ese líquido supera el rango ideal. Al día, cada josefino consume 236 litros en promedio, cuando lo idóneo es que oscile entre 120 y 200 litros.

Mientras, para obtener un permiso de construcción se tardan hasta 70 días y en un licencia municipal para abrir un negocio, más de 15 días.

Este es parte del escenario en el que conviven los habitantes del cantón central de San José y que el programa San José ¿Cómo vamos? revela en una radiografía sobre la calidad de vida de los josefinos.

En específico, esa iniciativa ciudadana analizó 115 indicadores sobre 23 temas distintos con base en los estándares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y comparó los resultados con los obtenidos por otras 38 ciudades emergentes de América Latina.

El análisis arrojó resultados alarmantes en el 48% de los casos, en los cuales se detectó un rezago, o bien, una situación crítica.

Las luces de alerta roja se encendieron principalmente en los indicadores relacionados con la movilidad y transporte; la prevención y atención de desastres naturales; y el manejo de aguas residuales.

Aunque también en seguridad, educación, empleo, desigualdad urbana, competitividad de la economía, calidad del aire y gestión de residuos sólidos se muestra un rezago, es en menor proporción.

Esta ciudad de 340.000 habitantes sí sacó una buena nota, por ejemplo, en rubros como energía, agua, vivienda, conectividad y salud. En esos casos, las luces se encendieron en verde, conforme a los estándares del BID.

Según el economista e investigador, Jaime García, director de San José ¿Cómo vamos? y director de Proyectos IPS en CLACDS - INCAE, si se asemeja a San José con las luces de un semáforo, actualmente se encuentra en amarillo, pero con riesgo de cambiar a rojo.

“Los números indican que estamos en amarillo, todo el cantón, en promedio, está en esa zona de alerta, en la que si no hacemos las inversiones, si no hacemos el cambio de gestión, de cultura, e incluso, el cambio en la manera en que vivimos la ciudad, ese amarillo se va a convertir en rojo”, concluyó García.

“En los pecados curiosamente encontramos un problema muy urbano, quizás el que más sufrimos todos, y que comparten la mayoría de ciudades latinoamericanas y me atrevo a decir que es un problema mundial, que no hemos sabido cómo gestionar, que es la movilidad urbana, es decir, transporte público, transporte privado, el tiempo que tardo en los desplazamientos, la velocidad con que los realizo, ahí estamos reprobados”, agregó el director de San José ¿Cómo Vamos?.

Por el contrario, él alabó las condiciones de San José en salud y en generación de energía con base en fuentes renovables.

“Es una ciudad que es consistente con la idea de lo que es Costa Rica, un país saludable. En términos de salud, somos un ejemplo para la región. La mortalidad infantil es bastante baja, la esperanza de vida es bastante alta, cercana a los 80 años. Y encontramos otro aspecto importante que es el uso de la energía eléctrica renovable. Ahí el país siempre ha sido una punta de lanza no solo en la región, sino también del mundo, el cantón de San José refleja esas características. Son quizás las cuestiones más importantes”, expresó García.

Vea 51 de los 115 indicadores que analizó San José ¿Cómo vamos? en el siguiente enlace: Una radiografía de la calidad de vida en San José.

Qué es San José ¿Cómo vamos?

La plataforma San José ¿Cómo vamos? es una alianza entre el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) – Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS)–; el Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU); el periódico La Nación; y la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED). Al tiempo que cuenta con la asesoría técnica de la División de Vivienda y Desarrollo Urbano del BID.

Por primera vez, va a ser posible comparar la calidad de vida del cantón central de San José con otras ciudades emergentes de América Latina, como Manizales, en Colombia; La Paz, en Bolivia; Montevideo, en Uruguay; y Ciudad de Panamá, en Panamá.

Programas similares se aplican también, con asesoría del BID, en Bogotá, Colombia; Ciudad de México; Buenos Aires, Argentina, entre otras.

En el caso de Bogotá, este sistema de medición comenzó en 1997 y se ha consolidado como un observatorio pionero de monitoreo, supervisión y control ciudadano.

En cuanto a San José ¿Cómo vamos?, esta primera etapa evaluó los datos estadísticos emitidos por instituciones públicas y a inicios del próximo año se propone hacer una encuesta para evaluar la percepción de los ciudadanos sobre su calidad de vida. Tanto el estudio estadístico como la encuesta se repetirán todos los años.

Vea a continuación una selección de 51 indicadores que hizo La Nación con base en el estudio de San José ¿Cómo vamos?: