Irene Rodríguez. 24 enero
Este es una 'picadura' del mosquito Aedes aegypti sobre la piel. Fotografía: NIAID
Este es una 'picadura' del mosquito Aedes aegypti sobre la piel. Fotografía: NIAID

Los niños que tuvieron dengue y se infectan con zika podrían no presentar síntomas y ni siquiera percatarse de haber sido contagiados. Esta es la conclusión de un reporte científico realizado en más de 3.700 menores entre los 2 y los 14 años en Nicaragua.

El informe, publicado en la revista PLOS Medicine, fue realizado por el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés), el Ministerio de Salud de Nicaragua, la Universidad de Michigan y la Universidad de California en Berkeley.

Los investigadores buscaban saber más bien si la previa exposición al dengue haría que la infección con zika fuera más grave, como sí sucede con una segunda infección de dengue.

Algunos factores llevaban a los científicos a pensar de esta manera. Por ejemplo: ambos virus tienen el mismo mosquito transmisor (el Aedes aegypti, que también transmite chikunguña y fiebre amarilla), sus síntomas son similares y se ha visto que sí es posible tener una coinfección (contagiarse con ambos virus al mismo tiempo, en caso de que el insecto porte los dos).

Además, tanto el zika como el dengue son del mismo género de virus: los flaviviruses; y esto tal vez podría relacionar las enfermedades que causan.

Sin embargo, descubrieron todo lo contrario: aunque una infección previa de dengue no previene al menor de ser infectado con zika, sí le evita los síntomas (fiebres leves –en ocasiones moderadas–, brotes en la piel y conjuntivitis y las mayores complicaciones, como síndrome de Guillain Barré (trastorno que puede causar parálisis)).

Paso a paso
El dengue es una enfermedad que se ve en varios países, pero es más común en Centroamérica y América del Sur. Fotografía: AFMC Public Affairs, US Air Force
El dengue es una enfermedad que se ve en varios países, pero es más común en Centroamérica y América del Sur. Fotografía: AFMC Public Affairs, US Air Force

Al momento de iniciar el estudio 743 niños ya habían registrado una o más infecciones de dengue.

Los autores dieron seguimiento a la salud de todos los menores participantes y estimaron que, entre enero del 2016 y febrero del 2017 se dieron 1.356 infecciones con zika (560 de ellas sí registraron síntomas).

Luego de analizar las historias clínicas de los chiquitos y de someterlos a los nuevos análisis, los autores del estudio vieron que los pacientes que se infectaron con dengue antes del 2015 tenían un riesgo significativamente menor de mostrar síntomas de zika.

“Se necesitan estudios futuros para saber cuáles son los mecanismos de esta protección y ver a más largo plazo si hubiera rastro de complicaciones neurológicas. También es necesario estudiar esto en poblaciones adultas”, concluyó el informe.