Irene Rodríguez. 17 mayo
La hipertensión es una de las enfermedades crónicas más comunes. El mantener altos niveles de presión arterial es un factor que aumenta el riesgo de males más peligrosos, como infartos al miocardio o enfermedades coronarias. Fotografía: Shutterstock
La hipertensión es una de las enfermedades crónicas más comunes. El mantener altos niveles de presión arterial es un factor que aumenta el riesgo de males más peligrosos, como infartos al miocardio o enfermedades coronarias. Fotografía: Shutterstock

Cerca del 30% de los costarricenses que tienen hipertensión arterial (presión arterial alta) también presentan diabetes (exceso de azúcar en sangre).

Así lo revelaron la mañana de este viernes autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el marco del Día Mundial contra la Hipertensión Arterial.

La presencia simultánea de ambas enfermedades preocupa a los especialistas, dado que si no se mantiene bajo control se aumenta el riesgo de males cardiovasculares más graves, como infartos al miocardio o accidentes cerebrovasculares (popularmente conocidos como derrames cerebrales).

También hay más riesgo de problemas en la función pulmonar o insuficiencia renal. Además, las posibilidades de morir por estos padecimientos son más altas.

Por ejemplo, un estudio de la Asocación Estadounidense para el Corazón, publicado en la revista Circulation, indicó que cuando la hipertensión y la diabetes coexisten el riesgo de males cardiovasculares y problemas en los riñones aumenta al doble.

El peligro es independiente de cuál padecimiento apareció primero. La hipertensión acelera y empeora los efectos nocivos de la diabetes sobre las arterias.

Por otra parte, la diabetes incrementa la probabilidad de tener hipertensión. Esto se debe a su acción negativa sobre las arterias, que predispone el estrechamiento de las mismas y conduce a la hipertensión.

“Estos pacientes deben tener máximo cuidado. Tomar los tratamientos médicos al día, llevar un plan de alimentación saludable y bajo en sal y sodio y, por supuesto no fumar. Si ‘se portan bien’, pueden llevar una vida normal, por eso es que no pueden descuidarse”, recalcó la médica general Alejandra Morera.

Radiografía de la hipertensión en Costa Rica

Dentro de la información difundida por la CCSS este viernes, destaca que la institución mantiene bajo tratamiento con fármacos para la hipertensión a 1,1 millones de personas (1.108.497 personas). Se calcula que el 35,1 de los adultos ticos tienen este mal crónico, el más común en el país y el mundo.

Solo el año pasado se dieron 1.356.305 consultas: 846.639 a mujeres y 509.666 a hombres.

A esto se le debe sumar la atención de 43.838 emergencias provocadas por descompensaciones de este padecimiento.

Los adultos mayores son la población donde este mal es más común. Siete de cada diez asegurados en este rango de edad son hipertensos.

No obstante, la enfermedad es cada vez más frecuente en pacientes más jóvenes. Las autoridades de la CCSS indicaron que el 15,2% de las personas entre los 20 y los 39 años tienen esta enfermedad. Se trata de unos 250.000 costarricenses, según la institución.

Solamente el año pasado, la inversión de la seguridad social en el tratamiento de esta condición fue de ¢3.195,6 millones.

Enfermedad de cuidado

¿Cómo comienza la hipertensión? Muchos años antes de que se puedan hacer visibles los síntomas. Cuando una arteria es normal, tiene flexibilidad que le permite a la sangre fluir sin contratiempos. Conforme una persona acumula años de malos hábitos, en las arterias se forman placas que se adhieren a las paredes internas. Estas placas están compuestas de colesterol, grasa, calcio y una sustancia llamada fibrina.

Estas placas vuelven a la arteria más rígida y menos flexible, lo que dificulta el paso de la sangre hacia el resto del cuerpo.

Los malos hábitos que llevan a las arterias a sufrir son varios: el sedentarismo, el consumo excesivo de grasas, sal, frituras y carbohidratos, la poca ingesta de frutas, el mal dormir o el fumado. Si alguien mantiene uno o varios de estos hábitos durante varios años, las arterias llevarán la peor parte.

¿Qué pasa si no se controla la enfermedad?

La hipertensión se caracteriza por mantener de forma sistemática una presión arterial superior a los 140/90 mm/Hg.

FUENTE: TEXAS HEART INSTITUTE; NANCY HERNÁNDEZ; PUBLICACIONES DE LA UCM; ROY WONG, EPIDEMIÓLOGO CCSS; CECILIA MONGE, MÉDICO INTERNISTA Y SALUBRISTA PÚBLICA.    || C.F. / LA NACIÓN.

Soy hipertenso: ¿qué hago?

Los especialistas dan estos consejos para poder mantener su enfermedad bajo control. Estos son unas recomendaciones básicas. Sin embargo, los especialistas son enfáticos en que cada persona es un caso diferente, por lo que es bueno consultar con su médico para ver si tiene que hacer adaptaciones o seguir otros lineamientos.

FUENTE: CCSS. DISEÑO/LA NACIÓN.