Salud

Sueros, bebidas deportivas e hidratantes, ¿cuándo y cómo usarlos?

Estos líquidos tienen condiciones específicas en las que aportan al bienestar, especialistas en nutrición recuerdan que no son refrescos

Este miércoles 23 de marzo, el Ministerio de Salud emitió una alerta sanitaria para el suero oral Electrolit, pues presenta indicaciones en su etiquetado no aprobadas previamente por la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario. Esto no quiere decir que dañe la salud de quienes lo usan por otras razones, pero sí que quizás los efectos esperados por las personas no sean tales.

A esto se le añade el que otros productos, como las bebidas deportivas e hidratantes, a menudo sean consumidas como si fueran suero, cuando no lo son.

¿En qué ocasiones debe tomarse suero, en cuáles no y cuando simplemente recurrir al agua sea suficiente? Para responder a estas preguntas La Nación revisó la documentación del Ministerio de Salud, exploró informes médicos sobre usos de estos productos y conversó con la nutricionista Nancy Murillo.

Se lanzó, a partir de este 23 de marzo, una alerta sanitaria para todo el país contra el Electrolit Suero oral (todos los sabores)

Es una solución que contiene electrolitos, sustancias minerales que están presentes en nuestra sangre y otros fluidos que regulan la cantidad de agua en el cuerpo. Cuando nos deshidratamos perdemos gran cantidad de ellos. En estos casos el agua no es suficiente, porque no contiene estos minerales, es ahí donde entran los sueros a ayudar a reponer lo perdido.

En la mayoría de los casos, estos se usan cuando una persona tiene diarrea o vómito y esto lo lleva a deshidratarse y perder electrolitos. Estos sueros normalmente se consiguen en farmacias y pueden venir en presentación ya líquida o en sobres para diluir en agua. Algunas presentaciones también pueden conseguirse en supermercados.

Contienen también electrolitos, pero no es lo único, también azúcares y carbohidratos que buscan que la persona reponga fluidos y nutrientes que se pierden en un ejercicio intenso y vigoroso o hecho bajo condiciones de mucho calor, sol o humedad.

No siempre que se hace ejercicio es necesario tomar estas bebidas, apuntó Murillo. Si el ejercicio es moderado y durante una hora u hora y media no será necesario y el agua será suficiente. Pero en caso de entrenamientos de mayor intensidad y con una mayor duración de horas sí es necesario.

Murillo señaló que es conveniente hidratarse con agua antes, durante y después del ejercicio. Las bebidas deportivas de preferencia se dejan para después del entrenamiento, pero esto también depende de las condiciones.

“Si la persona va a salir a andar en bicicleta durante seis o siete horas es muy probable que sí necesite de una bebida deportiva en algún momento de su entrenamiento”, destacó.

Porque responden a necesidades diferentes. Las bebidas deportivas responden a electrolitos perdidos por el sudor, que son menos de los que se pierden en caso de enfermedad. Además, también tienen otros componentes que no incluyen los sueros, como azúcares y carbohidratos, que sí son necesarios para reponer la energía perdida con el ejercicio, caso muy diferente al visto cuando se tiene diarrea o vómito.

Los sueros en cambio, responden a necesidades cuando por enfermedad o alguna otra condición tenemos una pérdida mayor de líquido y electrolitos. Esto puede suceder por intoxicaciones o infecciones con virus o bacterias. En estos casos no se requerirá de los carbohidratos o azúcares que tienen las bebidas deportivas.

Lo necesario como para reponer los fluidos, electrolitos y sodio, así como los niveles de agua necesario al cuerpo. Estos no solo se consiguen en farmacias, en nuestras casas también. Si no hay condiciones de buscarlo por fuera o la economía no lo permite, agua, sal y azúcar nos darán lo necesario para preparar un suero.

FUENTE: Centro Nacional de Control de Intoxicaciones.    || DISEÑO / LA NACIÓN.

No. Los líquidos hidratantes no sustituyen el agua. Le estará dando a su cuerpo algo que no necesita. “No pueden consumirse como refrescos, porque no lo son, por eso tienen indicaciones específicas de uso”, aseveró Murillo.

En estos casos no es tan simple como que el cuerpo deseche lo que no le es útil y listo. En algunos casos, como la persona está consumiendo algo que no necesita, el cuerpo lo irá acumulando. Si se consume mucha cantidad de suero durante un largo periodo, a largo plazo podrían darse problemas gastrointestinales.

“Podría haber un problema de exceso de sodio, porque el cuerpo no está teniendo esa pérdida y no necesitamos reponer sodio. El cuerpo no lo va a aprovechar porque no lo necesita, pero tampoco va a desecharlo. Si esto se hace una vez perdida no hay problema, pero sí habría problema si lo hacemos de forma sistemática”, explicó la nutricionista.

La especialista aseveró que las pérdidas de líquido y electrolitos normales, como el del sudor en un día caluroso o de un ejercicio moderado o liviano, o el de la orina o del llanto, el cuerpo los repone de forma muy fácil y allí sí funciona el agua para hacer su tarea.

Sí, pero esto no tiene por qué ser necesario. El suero le ayuda a combatir la resaca porque usted está rehidratándose de los fluidos perdidos con el consumo de licor, pero lo ideal es que la resaca o “la goma” nunca se dé.

“Es normal que, por ejemplo, cuando tomamos cerveza, vayamos mucho al baño, esto nos va haciendo perder líquidos constantemente y ni nos percatamos de eso hasta que amanecemos ‘de goma’”, dijo Murillo.

Lo ideal es alternar cada trago, cerveza o copa con un vaso con agua. Esto nos permitirá permanecer más hidratados y también se tenderá a tomar menos licor y el riesgo de intoxicación será menor.

No necesariamente. En estos casos lo mejor es consultar directamente con un médico. En los adultos mayores son más comunes las enfermedades crónicas como hipertensión, o problemas en los riñones o en el hígado y puede ser que para ellos las indicaciones sean diferentes que el uso más libre que se tiene en adultos más jóvenes y adolescentes.

Sí, aunque la cantidad que se les da y la frecuencia debe ser diferente. Es bueno consultarlo con el pediatra.

Hay productos especialmente diseñados para los niños. En estos casos la composición del suero no varía, pero sí el sabor, que se busca sea agradable para atraer a los pequeños.

Los menores no tendrán problemas en tomar cantidades más pequeñas del suero que ingieren los adultos, pero algunos podrían tener rechazo al sabor y por eso hay productos pensados en tener una apariencia y gusto más agradable para ellos.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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