Irene Rodríguez. 26 febrero
Los científicos costarricenses continúan revisando si el nivel de anticuerpos de las mujeres que fuero vacunadas. Foto de: Diana Méndez.
Los científicos costarricenses continúan revisando si el nivel de anticuerpos de las mujeres que fuero vacunadas. Foto de: Diana Méndez.

¿Es necesario un refuerzo de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) después de las dos dosis recomendadas por la ciencia?

Aunque aún es temprano para saber con certeza si esto procede, dado que la vacuna apenas fue aprobada en el 2006, estudios hechos en población costarricense parecen indicar que, al menos durante década y media, los anticuerpos que protegen contra este patógeno se mantienen y, entonces, en ese lapso no se requerirían refuerzos.

(Video) Conozca el papiloma humano

Las primeras mujeres que recibieron la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) lo hicieron entre el 2004 y 2005, cuando participaron en el ensayo clínico que probó esta inoculación en Guanacaste, durante una investigación liderada por el Proyecto Epidemiológico Guanacaste (PEG), hoy Agencia Costarricense de Investigaciones Biomédicas (ACIB).

En aquel entonces, la vacuna era experimental, por lo que todas las participantes han seguido un control estricto en el que, no solo se monitorean los posibles efectos secundarios, sino que también se les revisa su nivel de anticuerpos para determinar si la protección contra los distintos tipos de virus se mantiene.

De acuerdo con Rolando Herrero, coordinador de la Sección de Detección Temprana y Prevención del IARC y jefe de la Grupo de Investigación de Trabajo en la Iniciativa de Eliminación del Cáncer de Cérvix de la OMS, quien dirigió el PEG durante las primeras aplicaciones de la vacuna, los niveles de anticuerpos mostrados hasta el momento hacen suponer que no serán necesarios refuerzos y la protección sería de por vida.

No obstante, si más adelante se muestra una baja de anticuerpos en las mujeres podría verse la posibilidad de reforzar.

Otro estudio en marcha

Costa Rica continúa las pesquisas para conocer cada vez mejor al papiloma y la vacuna. En este momento, nuestro país es una de las sedes principales de la investigación Escuddo (Estudio Comparativo de Una y Dos Dosis).

Esta investigación busca determinar si una sola dosis de la vacuna daría suficiente protección contra el virus, con lo cual no sería necesaria una segunda.

Este proyecto ya está en marcha y pretende medir la eficacia de una sola dosis en dos tipos de vacunas: la cervarix (de la casa farmacéutica GlaxoSmithKline) y la Gardasil 9 (del laboratorio Merck).

Según explicó Herrero en una entrevista anterior, las dos vacunas tienen el mismo antígeno (la sustancia que provoca que el organismo humano genere anticuerpos contra el virus). Lo que varía es el adyuvante (sustancias que se le colocan en la vacuna para potenciar la respuesta del cuerpo).

La idea es aplicarla con 20.000 adolescentes entre los 12 y los 16 años, y otro grupo de jóvenes entre los 17 los 20 años que funcionen como grupo de control.

Los primeros datos podrían estar aproximadamente en el 2021.

Protección en los hombres

La vacuna también ha mostrado ser eficaz en hombres, y varios sistemas de salud ya incluyen la inmunización de varones a los 9 o 10 años.

¿Qué sucede en Costa Rica? De momento, el objetivo primordial está en proteger las niñas, pues el impacto del cáncer de cérvix es mucho mayor que el de la afectación de la salud masculina. Aunque los hombres sean portadores, el tener a las mujeres protegidas prevendría que ellos las infecten.

Sin embargo, tanto autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) como del Ministerio de Salud dicen que los varones eventualmente podrían incluirse en el esquema.

“Con hombres, ese es un tema que se valorará en el camino, si agregamos esta vacuna para los niños también, pero por ahora, solo está para las niñas. En un futuro valoraremos si incluimos a los niños para evitar que puedan infectar”, destacó Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS.

Por su parte, el ministro de salud Daniel Salas indicó que los resultados que arroje el estudio Escuddo también podrían servir de base para tomar futuras decisiones, pues si se comprueba que con solo una dosis se protege a las niñas, también se podría pensar en los niños.