Salud

Quinta ola de covid-19 ‘se asoma’, pero crecimiento de casos pierde fuerza

Tasa de contagio pasó de 1,51 a 1,11, según Universidad Hispanoamericana; casos siguieron creciendo, pero a un ritmo menor que hace dos semanas

Los datos sobre covid-19 en Costa Rica ya sugieren con más fuerza que nos encontramos ante una quinta ola de la pandemia, pues los casos llevan dos semanas seguidas de aumento. Sin embargo, en los últimos siete días la velocidad de transmisión del virus perdió fuerza.

El más reciente análisis de la Universidad Hispanoamericana (UH), divulgado este viernes, analiza la situación registrada entre el 24 y el 30 de abril, e indica que si bien los casos siguen en aumento, dicha alza viaja más lento que una semana antes.

La tasa de contagio, o tasa R, que es el indicador de la fuerza de transmisión del SARS-CoV-2, pasó de 1,51 entre el 17 al 23 de abril a 1,11 en la última medición. En el reporte anterior, 100 personas con el virus hubieran infectado a 151; pero ahora, un grupo de 100 individuos con el virus lo habrían transmitido a 111.

Los casos sí van en aumento, dado que el número es superior a 1, pero la velocidad de transmisión es más lenta que hace una semana. Cada grupo de infectados da origen a otro mayor, pero este grupo es más pequeño que el visto hace siete días.

“Si nos comparamos con 15 días atrás, el crecimiento en el número de casos es del 115%, pero al compararnos con una semana atrás es del 13,2%“, señaló el médico y epidemiólogo Ronald Evans, coordinador del informe.

“Esta nueva ola será muy diferente a las anteriores en cuanto a su menor duración, menor número de casos y evolución más benigna”, añadió.

No obstante, Evans hace una salvedad: en esta época muchos casos no se están reportando porque hay asintomáticos, más gente con síntomas muy leves que se pueden confundirse con otra cosa (como alergia o simple catarro) o personas que intuyen tener covid-19 pero no se hacen la prueba y simplemente se aíslan en sus casas para no transmitir el virus.

Todo lo anterior podría provocar que se registraran menos casos de los que realmente hay, por lo que la tasa de contagio también podría ser mayor. El investigador advierte de que estos números podrían ser de dos a tres veces mayores.

La Nación consultó con la Cámara de la Salud, organización que incorpora a los centros y laboratorios de salud privados. Su director ejecutivo, Massimo Manzi, confirmó que sí hay una mayor cantidad de pruebas positivas. Dicha positividad ha aumentado desde un promedio del 5%, antes de Semana Santa, a tasas cercanas al 15% en estos días.

La cantidad de pruebas, afirmó Manzi, no ha aumentado. Adujo, más bien, que cada vez menos personas se hacen exámenes en laboratorios, dado que en este momento se cuenta con autopruebas que se realizan desde el hogar y que permiten tomar la decisión de aislarse si dan positivos.

“En dicho aumento sin duda pueden haber influido las actividades realizadas durante la Semana Santa y los eventos masivos realizados recientes. Es importante mencionar que el inicio de la época lluviosa ha aumentado los casos de otros tipos de virus respiratorios”, recalcó.

Las hospitalizaciones sí continúan su tendencia a la baja. El 3 de mayo, fecha en la que se divulgaron los últimos datos, había 297 personas hospitalizadas, 42 de ellas en cuidados intensivos. Es una reducción del 11,08% en internamientos en la última semana, aunque los números en cuidados intensivos solo fueron tres cifras más bajas.

Esto puede deberse a dos aspectos: por un lado, a que tenemos más población con esquemas completos de vacunación y a que la variante ómicron es menos agresiva y envía a menos gente a los centros de salud. Por otro, también puede deberse al hecho de que la enfermedad toma su tiempo en complicarse y las personas pasan varios días con síntomas leves antes de requerir un hospital.

Aunque cada provincia tiene su propia dinámica de contagios, en esta ocasión todas están por encima de 1 (lo que indica que el ritmo de transmisión está al alza). No obstante, todas tienen cifras más bajas que las vistas en el reporte anterior.

La tasa más alta está en Limón, con 1,18. Allí 100 personas contagiarían a 118. Curiosamente, Limón fue la provincia con el indicador más bajo en el reporte de la semana anterior, lo que habla de lo volátil que puede ser la tasa R.

Le siguen San José, con 1,10; y Heredia y Guanacaste, con 1,09; mientras que Puntarenas tiene un 1,08.

Alajuela y Cartago son las provincias con menor índice, ambas con 1,01. Allí, 100 infectados transmitirían el virus a 101. Otro dato curioso es que en el informe anterior Cartago era la provincia con el indicador más alto.

El análisis por cantones se enfoca en revisar el riesgo de la cantidad de casos de covid-19 según la población de cada territorio. Se hace de esa forma porque el cálculo de la tasa de contagio no es factible en lugares con menos de 25.000 habitantes.

Se considera categoría de alto riesgo cuando hay más de 250 casos por millón de pobladores. Luego de tres semanas sin cantones en esta lista, esta vez aparecen tres: Mora y Santa, en el sector oeste de San José, con 327,4 y 278 por millón de habitantes, respectivamente; y Cañas, en Guanacaste, con 272,4.

Además, la lista de muy bajo riesgo, donde hay menos de 100 casos por millón de habitantes, pasó de 33 a 27 cantones.

Sin embargo, hay cinco cantones con tan pocos casos, que sus índices son muy cercanos a cero: San Mateo y Río Cuarto, en Alajuela; Jiménez y Alvarado, en Cartago; y Hojancha en Guanacaste. Salieron de esta lista dos cantones josefinos: Turrubares y León Cortés.

El promedio diario semanal llegó a 645 casos los que representan 75 contagiados más que hace una semana; en términos porcentuales significa un aumento del 13,2%.

Si se observa en tasas por millón de habitantes, se pasó de 110,4 a 124,9. Esta cifra ya deja de ser de muy bajo riesgo para pasar a ser de bajo riesgo.

La provincia con tasa más alta es Heredia, con 150,1 casos por millón de habitantes. Hace una semana y hace dos también era la provincia con mayor incidencia, pero con menos casos registrados.

Le siguen Guanacaste, con 142,7; San José, con 130,8; y Puntarenas, con 122,8. Más abajo están Alajuela, con 117; y Cartago, con 115,7.

La más baja de todas, y la única por debajo de 100, es Limón, con 90,3.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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