Irene Rodríguez. 29 octubre
Esta ilustración recrea cómo se ve el cáncer colorrectal visto por una colonoscopia. Imagen: Archivo
Esta ilustración recrea cómo se ve el cáncer colorrectal visto por una colonoscopia. Imagen: Archivo

Dos investigaciones realizadas sobre la genética de costarricenses con cáncer de colon muestran que el pronóstico (es decir, las esperanzas de evolución a futuro) son favorables y podrían tener menor mortalidad y más sobrevida (años que se viven después del diagnóstico).

Estos estudios fueron realizados por especialistas del Hospital San Juan de Dios y del Centro de Investigaciones en Hematología y Trastornos Afines (CIHATA) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Una de ellas tiene que ver con la genética del tumor en sí mismo, la otra está relacionada con mutaciones (variantes genéticas) en una enzima que metaboliza el tipo de quimioterapia más común en este tipo de cáncer.

Este es uno de los tumores que más afecta a los ticos y va en aumento, según datos del Registro Nacional de Tumores (RNT).

Si se elimina el cáncer de piel, este es el segundo más común en mujeres (10% de los tumores) y el tercero más común en hombres (11% de los tumores). En ambos casos representa el 9% de los fallecimientos por cáncer cada año.

También es uno de los que tiene mayor crecimiento. Entre 2000 y 2015, este tipo de tumor aumentó su incidencia (número de casos nuevos por año) en 58% para los hombres y en 34% para las mujeres.

En ese mismo período, su mortalidad aumentó en 67% para los hombres y 25% para las mujeres.

“Este cáncer es muy silencioso. Usualmente comienza de forma imperceptible para las personas. Por esto es bueno una detección temprana, para la que se recomiendan colonoscopias cada diez años a partir de los 50 años”, recalcó Allan Ramos Esquivel, oncólogo y coordinador de los estudios.

FUENTE: Asociación Estadounidense del Cáncer.    || DISEÑO / LA NACIÓN.

Mutaciones esperanzadoras

El primer estudio fue publicado en la revista Cancer Epidemiology en abril pasado. Tomó en cuenta a 553 personas con cáncer colorrectal, que fueron diagnosticados entre 2010 y 2015 y que llevan su tratamiento en el San Juan de Dios.

“Andábamos en busca de marcadores pronósticos. ¿Le va mejor o peor a alguien en el tratamiento según su genética?”, expresó Ramos.

El especialista y su equipo se dedicaron a buscar un fenómeno que se ve en algunos tipos de tumores de colon, la inestabilidad microsatelital. Los microsatélites son secuencias de ADN cortas y repetidas. La inestabilidad microsatelital se da cuando una prueba de microsatélites indica que hay mutaciones en 30% o más de los microsatélites.

Los investigadores encontraron que 165 (el 29,84%) tenían estas características.

“En las poblaciones de Occidente usualmente se observa que entre el 10% y el 15% de las personas tienen estas mutaciones. En Costa Rica vimos que es del doble. Esto es muy significativo”, manifestó el oncólogo.

“Entre más mutaciones tiene un tumor es más fácil para el sistema inmunitario reconocerlo como extraño y atacarlo”, añadió.

Estos son muy buenas noticias, porque este tipo de mutaciones está relacionadas con una mejor evolución de la enfermedad.

“Saber si un cáncer tiene inestabilidad microsatelital alta quizás ayude a planificar el tratamiento más eficaz”, indica el sitio web del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos (NCI, por sus siglas en inglés).

Ramos indica que saber que se tiene este fenómeno abre las puertas a tratamientos más personalizados, que al ser tan específicos ayudarán a que las personas tengan más calidad de vida.

Uno de estos tratamientos más específicos es la inmunoterapia, que procura fortalecer las células del sistema inmunitario para que ataquen a las cancerosas sin hacerle daño a las sanas.

“Nos parece muy relevante, esto nos da la posibilidad de saber a quiénes les servirá más este tipo de tratamiento. La palabra inmunoterapia está muy de moda, la han manoseado mucho, pero nos referimos a un tratamiento intravenoso que debe ser manejado por un profesional médico”, aclaró Ramos.

Enzimas y quimioterapia

La segunda investigación fue publicada en junio pasado en la revista International Journal of Cancer Research and Treatment. Para ella se tomó en cuenta a 50 pacientes con cáncer colorrectal metastásico (es decir, que ya desarrolló metástasis y las célula malignas se reproducen en otros órganos del cuerpo).

Entre enero y junio de 2019, los científicos buscaron, en estos pacientes, alteraciones genéticas en una enzima (proteína que regula reacciones químicas de nuestro cuerpo) llamada Metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR).

Se estudiaron dos mutaciones llamadas C677T y A1298.

“Esta enzima metaboliza las quimioterapias más usadas en este tipo de cáncer: fluorouracilo (5-FU) y la capecitabina. Si usted tiene esta proteína mutada el mecanismo de acción de la enzima cambia, y también su forma de metabolizar la quimioterapia”, destacó Ramos.

Esta investigación entra dentro del campo llamado farmacogenética, que estudia cómo la acción de algunos medicamentos está mediada por ciertas variantes genéticas.

El especialista indicó que la población mestiza (como la latinoamericana, y por ende la costarricense) presenta más frecuentemente este tipo de mutaciones, en cerca del 30% de la población.

“Estas personas tienen mejor respuesta a la quimioterapia. Metabolizan menos la droga y por ello esta permanece más en el organismo, actúa más. Sin embargo, por esta misma razón los efectos secundarios son mayores”, puntualizó el investigador.

A los participantes se les tomaron muestras de sangre para analizar su ADN y ver si tenían alguna de estas mutaciones en la proteína. Luego se vio su evolución con la quimioterapia y sus efectos secundarios.

“Esto mantiene mejor resultado a largo plazo, pero los efectos secundarios pueden ser groseros. Usualmente, cuando hay mucho efecto secundario se prefiere suspender la ‘quimio’ y cambiar de tratamiento. Pero en este caso, al saber que están estas variantes genéticas se podría contemplar la posibilidad de también tratar estos efectos secundarios para aminorarlos y continuar con el tratamiento", concluyó.