Salud

Costa Rica no reporta casos de ‘hongo negro’ en pacientes con covid-19

Una microbióloga especialista en hongos y un infectólogo explican por qué consideran ‘muy difícil’ que este tipo de infección se presente en el país

En las últimas semanas, se hizo popular un fenómeno conocido como “hongo negro”, que afectaba a algunos pacientes graves con covid-19 y les ocasionaba la muerte.

Los primeros casos se vieron en India y luego en otros países, principalmente de África, para, posteriormente, registrarse de forma aislada en algunas naciones de nuestro continente, como México, Perú y Argentina.

El nombre oficial de esta enfermedad es mucormicosis.

En Costa Rica, no se reportan casos de este fenómeno en pacientes de covid-19, aunque, antes se han dado de forma esporádica en personas con otras causas de hospitalización.

La Nación consultó con la micóloga (microbióloga especialista en hongos) Daniela Jaikel Víquez y con el médico infectólogo Saúl Quirós Cárdenas.

Ambos consideran que, por las características de esta infección y de la atención en Costa Rica, es muy difícil que el “hongo negro” se presente y que, de darse, será en casos muy aislados y a los que se les podrá dar el tratamiento necesario.

“Siempre ha sido un diagnóstico bastante infrecuente”, aclaró Quirós.

“Llevamos más de un año y tres meses luchando contra la covid-19 y no hemos visto ni un caso asociado a covid. Al menos aquí en el Hospital México, no hemos tenido un solo caso de mucormicosis asociada a otras enfermedades”, agregó.

¿Cómo son estos hongos?

Para comenzar, los hongos causantes de esta condición no son negros, aclara la especialista Daniela Jaikel.

“Sí hay hongos negros, que tienen melanina (pigmento que los protege de algunas agresiones de la naturaleza) en su pared.

“Los hongos que causan esta enfermedad se llaman hongos mucorales y son transparentes, no tienen melanina en su pared”, puntualizó.

¿Por qué se le dice “hongo negro”? Jaikel apunta que una de las manifestaciones de este hongo en las personas es causar necrosis (muerte en los tejidos), entonces la piel del paciente se ve negra.

Los mucorales son parte de nuestro ambiente. La especialista comenta que están normalmente en la tierra, en frutas, en materia en descomposición.

“Todos los días nosotros estamos inhalando esporas de este hongo. Cuando las inhalamos, nuestros neutrófilos (tipo de glóbulo blanco que ayuda al cuerpo a combatir infecciones) eliminan la espora, evitan que germine y que se dé la infección”, resumió la especialista.

Estos son hongos “oportunistas”, es decir, se aprovechan de las defensas más bajas (o suprimidas) de los pacientes para ingresar y esparcirse.

Las esporas en sí mismas no son las dañinas, una vez que ingresan al organismo, desarrollan filamentos denominados hifas, que tienen la capacidad de conferir enfermedad.

Esta infección es de rápido crecimiento.

“Normalmente, cuando pensamos en infecciones en hongos, nos imaginamos al hongo de una uña o al pie de atleta, que duran meses en desarrollarse.

“Pero en este hongo el crecimiento es bastante rápido y la mortalidad bastante alta; por eso es necesario actuar rápido”, señaló la experta.

Pacientes más propensos a infección

En su mayoría son personas con defensas muy bajas o inmunosuprimidas.

Daniela Jaikel explicó que esto se da, principalmente, entre quienes tienen supresión a nivel de neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco que protege de enfermedades.

En personas que reciben tratamientos con fármacos llamados corticosteroides (muy usados en pacientes graves con covid-19), la acción de los neutrófilos no es igual, por lo que son más susceptibles a estos hongos.

“En alguien con neutropenia (número anormalmente bajo de neutrófilos) por estos tratamientos no hay una defensa que pueda eliminar al hongo y entonces se permite la germinación”, aseguró la micóloga.

Por su parte, Saúl Quirós agrega: “los esteroides reducen la capacidad de una respuesta inmunitaria normal en los pacientes y modifica las proporciones normales de las células del sistema de defensas”.

Para el especialista, el problema es que este tipo de esteroides son de los pocos medicamentos que han comprobado reducir la mortalidad en los pacientes más críticos de covid-19. En algunos casos, es casi la única respuesta.

Otros individuos más proclives a esta infección son diabéticos descompensados.

“No es cualquier paciente diabético. Si usted tiene diabetes, pero su enfermedad está controlada y toma su tratamiento, usted no tendrá problema. El hongo no podrá ‘aprovecharse’ de usted”, subrayó Jaikel.

Ella explica que este tipo de diabéticos entran en un estado de acidosis metabólica; esta condición ácida permite al hongo crecer mejor. Además, en estos ambientes muy ácidos aumenta la disponibilidad de hierro y esto hace al hongo crecer aún más.

Otros pacientes también podrían verse afectados, como personas que, por otras enfermedades o por medicamentos que consumen (como quimioterapia o inmunosupresores), ya tienen su sistema inmunitario comprometido o suprimido.

¿Cómo afectan estos hongos al cuerpo humano?

Saúl Quirós señaló que los hongos mucorales por sí solos tienen ciertas características que les dan ventajas una vez que logran ingresar al organismo.

Por ejemplo, las esporas tienen ciertas características de tolerancia a la temperatura del cuerpo humano.

“Aún con la temperatura de nuestro cuerpo, siguen siendo viales y teniendo la capacidad de conferir infección”, explicó el infectólogo.

En ese sentido, Jaikel expresa que este hongo también tiende a “irse” hacia los vasos sanguíneos, ahí va a crecer y a desarrollarse.

Con esto, tapan los vasos y producirían la necrosis y el color negro en los tejidos

Además, este organismo tiene la capacidad de generar proteínas con funciones especiales que le permiten tener una capacidad invasiva.

“Tienen enzimas (tipo de proteínas) que degradan ciertos componentes, de los vasos sanguíneos que le permiten ‘pegarse’, adherirse a las células de los vasos e invadirlos”, señaló el infectólogo.

El indicó que, además, este hongo puede utilizar el hierro, un elemento disponible en el cuerpo humano. Los mucorales entorpecen la función normal de regeneración que tienen las células que dependen del hierro.

“Tiene mecanismos para invadir y dañar al organismo”, recalcó Quirós.

¿Por qué en algunas personas no provoca enfermedad a este nivel y a otras las lleva a la muerte? El infectólogo comenta que en algunos pacientes hay un efecto en el paso de la respuesta inmunitaria que se llama fagocitosis.

“Consiste en que algunas células del sistema inmune pueden ‘encerrar’ a las esporas del hongo y someterlas a diferentes procesos que las van a destruir y eso evita que la persona desarrolle la enfermedad aunque se exponga.

“Si la fagocitosis falla, el hongo pasa de forma de espora a la forma hifa y causar la infección como tal”, explicó.

Por otra parte, señaló que una persona con un buen sistema inmune, probablemente la infección no vaya más allá de los tejidos de la piel.

No se contagia de una persona a otra

Esta condición no es transmisible de una persona a otra. Esto evita que se vean epidemias.

“Si tenemos un paciente con una mucormicosis no es que vaya a infectar a un paciente y tengamos un brote en el hospital”, aseveró Jaikel.

Quirós agrega: “si yo lo tengo no se lo voy ‘a pasar’ a la persona que tengo a la par”.

¿Cuál es el tratamiento?

Si un médico sospecha de una mucormicosis, el primer paso es tomar una biopsia y enviarla al laboratorio del hospital.

La sospecha de hongo se debe tratar de forma distinta a, por ejemplo, una bacteria.

“Tenemos que activar protocolos diferentes. No podemos macerarla, porque es un hongo, por así decirlo más débil, si lo macero, no voy a ponerlo a crecer y no lo voy a identificar.

Tampoco podemos refrigerar la muestra. Debe procesarse porque si no matamos al hongo y no vamos a poder identificarlo”, recalcó Jaikel.

Con base en esto se identifica el tipo de hongo en un primer examen, y con esto, el tratamiento. Esto se define en cuestión de una hora.

“Hay otros hongos que afectan a pacientes con covid-19, pero su tratamiento es diferente, y los mucorales son resistentes a dicho tratamiento”, apuntó la microbióloga.

En el caso de los mucorales, el tratamiento es un antibiótico y antifúngico llamado anfotericina.

¿Por India tiene tantos casos?

Ambos especialistas coinciden en que en India ya había tasas altas de mucormicosis desde antes de la pandemia.

La higiene en los servicios de salud también podría estar relacionada con ese fenómeno.

“Probablemente, la prestación de los servicios de salud no sea en condiciones ideales. No solo son las características de los pacientes, también de la atención médica”, mencionó Quirós.

Además, en dicho país, hay muchos pacientes diabéticos descompensados que no tienen acceso al tratamiento que los costarricenses sí tienen.

“Si unimos a diabéticos descompensados con el tratamiento con corticosteroides el hongo ya va a tener dos puertas de entrada”, enfatizó Jaikel.

Para ambos, debe haber otras características de la situación en India en específico que muestran estas complicaciones que tampoco se han visto en otros países.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.