Medio Ambiente

Limpiar playas también tiene su ciencia: guía le enseña cómo hacerlo

Además de ayudar al ambiente, metodología pretende recabar datos que para conocer los residuos sólidos y tomar decisiones para minimizar contaminación

La limpieza de playas no solo ayuda a la conservación del medio ambiente, sino que, si se realiza de forma organizada, también podría dar datos científicos sobre los residuos sólidos que más llegan a las costas y ayudar a tomar acciones para reducir la contaminación.

Eso es lo que plantea la Guía metodológica para realizar muestreos de residuos sólidos en playas. Se trata de un paso a paso para recabar datos, los que permitirían conocer más a fondo las características de los residuos en cada comunidad y establecer acciones para reducir la cantidad de basura que llega al mar.

“El 92% de Costa Rica es mar, con una riqueza amplia, muchas veces desconocida. (...) Existía una brecha de política pública por los residuos sólidos marinos. ¿Qué pasaba cuando llegaban al mar?”, expresó Gabriel Rodríguez, asesor técnico del Viceministerio de Agua y Mares del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) en una actividad virtual donde se presentó la propuesta.

Esto es parte del Proyecto Promar, cuyo objetivo principal es la prevención de residuos marinos. Cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud, el Minae, y la organización Cegesti, entre otras entidades. Esta estrategia se da en el marco del Plan Nacional de Gestión de Residuos Marinos 2021-2030.

“Ninguna institución por sí sola puede impactar la gestión en forma individual. Hay que hacerlo todo orquestado y organizado”, manifestó Olga Segura, coordinadora de Gestión Integral de Residuos del Ministerio de Salud.

Si se requieren datos de una limpieza de playas, esta debe ser regida también por el método científico, para que así la información tenga el peso necesario. No es solo llegar a limpiar una playa, sacar la basura e irse.

“El objetivo es levantar información que nos permita diseñar acciones o generar estrategias que nos permitan crear planes. (...) No solo decir, vidrio, plástico, papel, también el tipo de producto. ¿Qué hace que ese producto termine como residuo en la playa?”, comentó Alexánder Goyenaga, gestor de proyectos de Cegesti, al presentar la guía.

Las limpiezas de playa sirven entonces como muestreos, que identifican los principales artículos y hábitos de consumo que generan la acumulación de residuos sólidos en las playas.

Goyenaga agregó que en esta estrategia también es importante identificar las marcas de los productos que más se convierten en residuos sólidos, porque de esta forma se verán actores estratégicos para involucrarlos en el proceso y minimizar el impacto de la basura en el mar.

Un muestreo de esta forma tiene primero una fase de planificación previa, luego una de recolección y posteriormente una de análisis.

  1. Escoger la sección de la playa que va a muestrearse. Debe ser una donde ya “sea conocida” por la acumulación de residuos. De fácil acceso a personas y vehículos, cuyo terreno no represente riesgos para los participantes.
  2. Definir día y hora de muestreo. Debe realizarse en horas de marea baja, donde hay más extensión de playa. Coordinar que dos días antes no haya limpiezas, pues esto podría afectar los resultados. Debe hacerse un día en el que haya disponibilidad de al menos ocho personas.
  3. Preparación. Cada participante debe contar con un equipo que incluye gorra para protegerse del sol, bloqueador solar, guantes, zapatos cerrados e hidratación. Además, se requiere una cinta métrica para delimitar y medir la zona, bolsas para guardar los residuos, tabla, lápiz y papel para anotaciones, una pesa o báscula. Cámara o teléfono para fotografías y un vehículo para llevar lo recolectado.
  4. Zona de muestreo. Debe de medir al menos 10 metros de ancho, y extenderse desde el inicio de la playa hasta el punto donde llega el oleaje. Debe demarcarse para así poder tener el punto de referencia exacto para realizar muestreos de seguimiento. Dependiendo de los objetivos del muestreo, se pueden designar una o más áreas.
  5. Trabajo. Debe recogerse todo lo que se encuentre en el área prevista. Esto incluye también los residuos pequeños que muchas veces no se toman en cuenta en otras limpiezas, como pedazos de plástico o colillas de cigarro. Lo recomendable es que este trabajo no tome más de una hora. Tome nota de hora de inicio y finalización.
  6. Traslado. Los residuos deben trasladarse al lugar indicado para esta siguiente etapa. Lo ideal es que sea en un sitio que esté ventilado y con sombra y de ser posible con sillas y mesas.
  7. Conteo. El primer paso es pesar cada bolsa y hacer la sumatoria del peso total de lo recolectado. Luego se separan los artículos. Puede asignarle un tipo de artículo a cada persona. Inicie por los más sencillos de identificar (botellas, tapas, frascos), luego cuente cuánto se repiten cada uno de estos artículos. De ser posible cuente cuánto se repite cada marca y producto. Pese cada categoría de artículos. ¿Cuánto hay en botellas? ¿Cuánto en envases plásticos?
  8. Registro y análisis. Cegesti puso a disposición una plantilla de Excel especial para este muestreo y de acceso libre. Allí se verán los resultados y se podrán analizar según las características de lo recolectado, y podrán compararse con los muestreos anteriores y futuros.
  9. Divulgación de la información. Las comunidades tienen derecho a saber el estado de sus playas porque esto también les llevará a implementar sus estrategias.

Goyenaga expresó que la frecuencia con la que se realizan estos muestreos dependerá de las capacidades de cada entidad, pero lo recomendable es cada cuatro meses.

Esta guía ya fue puesta a prueba en tres lugares de la provincia de Limón: Puerto Viejo, Cieneguita y Tortuguero. En cada uno de estos lugares se vieron residuos propios de las actividades de cada lugar.

Por ejemplo, en Puerto Viejo se encontraron más residuos relacionados con el perfil turístico del lugar: botellas de bebidas alcohólicas, fragmentos de vidrio, colillas de cigarrillos, chapas de metal, lengüetas de latas.

En Cieneguita, la basura tenía un perfil más urbano: fragmentos de estereofón (material prohibido en el país, pero su uso se da en los recipientes que ya se habían elaborado antes de la ley), plásticos particulados, botellas plásticas y sus tapas.

En Tortuguero, el perfil de los residuos muestra fuentes externas por corrientes marinas, pero también fuentes locales. Allí se encontraron principalmente fragmentos, como de estereofón y de plásticos duros.

Olman Mora, coordinador institucional y sectorial del Minae afirmó que estos residuos recolectados se dispondrán, según sus características. Los que cumplen con las características irán a sitios de recuperación como centros de acopio y reciclaje. Los que no cumplan estas condiciones irán a rellenos sanitarios y los orgánicos se destinarán a compostaje.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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