Michelle Soto. 28 septiembre, 2017
Desde que emplea paneles solares, Florex paga el mínimo en el recibo de la luz e incluso aporta el excedente a la red de distribución.
Desde que emplea paneles solares, Florex paga el mínimo en el recibo de la luz e incluso aporta el excedente a la red de distribución.

Las 96 empresas que ostentan actualmente el sello c-neutral, otorgado por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), representan apenas un 0,45% del total de firmas en el país, pero en seis años lograron reducir 100.000 toneladas de carbono.

Así lo reveló la Dirección de Cambio Climático (DCC), entidad del Minae, en el cierre de la primera etapa del Programa País de Carbono Neutralidad (PPCN), cuyo producto estrella es el sello c-neutral. Este programa se instauró en el 2012 como uno de los mecanismos orientados a ayudar a Costa Rica a alcanzar la meta de carbono neutralidad anunciada para el 2021.

El sello c-neutral se deriva de la norma INTE 12-01-06:2011. Mediante esta, las empresas disminuyen sus emisiones de carbono al máximo y aquellas que no logran mitigar, las compensan a través del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo), el cual financia a finqueros para que no talen el bosque en sus propiedades.

En este sentido, en estos seis años, además de las 100.000 toneladas mitigadas, las 96 empresas compensaron 200.000 toneladas de carbono.

Para Laura Mora, asesora técnica de Partnership for Market Readiness Costa Rica (entidad del Banco Mundial) y de la DCC, el programa ha sido exitoso. "Haber iniciado con el PPCN nos ha permitido trabajar de cerca con las organizaciones en un proceso de aprendizaje, lo que nos lleva a entender las complejidades de este tema", dijo.

Asimismo, Mora admitió que el PPCN debe mejorar. Entre los pendientes está potenciar aún más la reducción de emisiones por parte de las organizaciones.

Otro reto está en salirse de la Gran Área Metropolitana (GAM) y reclutar a empresas que operen en zonas rurales. También, y según Mora, se debe alcanzar a más pequeñas y medianas empresas (pymes) e, incluso, ampliar el ámbito de acción del programa para incorporar nuevos actores que podrían estar interesados, como es el caso de las comunidades.

En este ejercicio de revisión, Mora manifestó que también debe mejorarse la capacidad de respuesta por parte de la institucionalidad, es decir, de la DCC.

Para Vinicio Zamora, representante de la Cámara de Industrias de Costa Rica, también es imperativo compartir experiencias entre empresas y, las que ya ostentan el sello, acompañar a las que apenas están empezando este proceso.

Programa País de Carbono Neutralidad 1.0
Programa País de Carbono Neutralidad 1.0
Impacto

Del total de empresas en el programa, 92 completaron el ciclo y ya son c-neutrales mientras que cuatro son entidades con una actividad productiva intensa en emisiones que están en fase de inventario.

La mayoría de estas organizaciones pertenecen al sector industrial y servicios, seguido por comercio, tecnología, finanzas, producción agrícola, turismo y transporte. Existen otras dedicadas a la producción animal, la energía y la educación así como manejo de residuos y salud.

Con respecto a las que ya cuentan con el sello, el total de emisiones de estas organizaciones ascendió a 252.302 toneladas de carbono y lograron reducir 48.733 toneladas. En otras palabras, disminuyeron el 19% de las emisiones respecto al total de su inventario.

¿Cómo lo hicieron? Pues se cambiaron a luminarias más eficientes, apostaron por un uso racional y adecuado de los refrigerantes y a la conducción eficiente.

También, adquirieron equipos de tecnologías más eficientes en lo energético, pusieron paneles solares, aprovecharon la luz y ventilación natural. Asimismo, se preocuparon por la gestión de los residuos sólidos.

Luego de reducir al máximo sus emisiones, estas empresas compensaron 97.932 toneladas de carbono. Casi 80.000 de estas toneladas fueron compensadas mediante unidades de compensación costarricenses (UCC) destinadas a Fonafifo.

"Pero más allá de pensar solo en compensar, como empresas es mucho más importante enfocarnos en reducir", comentó Silvia Pérez, de Automercado.

¿En qué les beneficia ser reconocidas como c-neutrales? DCC preguntó a las organizaciones y estas le dijeron que, gracias al proceso, lograron optimizar el uso de los recursos, lo cual se tradujo en una mayor eficiencia en los procesos y, con ello, también bajaron los costos de operación y tuvieron una mejora en el control financiero y operativo.

Asimismo, las organizaciones admitieron mejoras en los sistemas de información para la toma de desiciones.

En cuanto a la proyección, las empresas dijeron que el sello les diferencia de otros negocios en su sector y eso les aventaja en el mercado. En este sentido, cuentan con una mayor capacidad de respuesta a las exigencias de los mercados internacionales, los cuales se orientan a privilegiar a proveedores verdes.

También, y a partir de la política de compras verdes del Estado, salen mejor calificadas en los procesos de licitación pública al ya estar certificadas como carbono neutrales.

Sobretodo, están mejor preparadas para un escenario que será obligatorio a partir del 2020 cuando el Acuerdo de París, ratificado el año pasado y que plantea nuevas reglas para lidiar con el cambio climático, esté en pleno funcionamiento.

"Como empresas privadas, el tema del cambio climático es obligatorio si queremos seguir haciendo negocios", dijo Luis Mastroeni, de BAC Credomatic.