Interés Humano

Luto y debate sobre portación de armas en Rusia tras matanza en escuela

En el cementerio de Kazán, familiares y estudiantes de la profesora de inglés Elvira Ignatieva, que protegió con su cuerpo a uno de los alumnos, asistieron al entierro, en el que se dio lectura al Corán

Moscú. La república rusa de Tartaristán enterró este miércoles a los siete jóvenes y dos adultos asesinados a tiros en una escuela por un adolescente perturbado, una tragedia que avivó el debate sobre el porte de armas y el uso de internet en Rusia.

En el cementerio de Kazán, familiares y estudiantes de la profesora de inglés Elvira Ignatieva, que protegió con su cuerpo a uno de los alumnos, asistieron al entierro, en el que se dio lectura al Corán.

"Mi sobrina fue como una estrella fugaz: subió al cielo, se iluminó y desapareció", declaró entre sollozos a la AFP Anna Ignatieva, tía de la profesora de la Escuela nº 175 de Kazán, donde ocurrió la tragedia el martes.

"Ella se llevó la primera bala, en la cabeza. No se escondió, quiso protegerlos", añadió su tío, Talgat Gumerov.

Todas las víctimas mortales fueron enterradas, explicó un portavoz del presidente de Tartaristán, Rustam Minnijanov.

Durante el día siguieron llegando centenares de flores, juguetes y velas a la escuela. Las banderas de varios edificios públicos ondeaban a media asta.

Ilnaz Galiaviev, de 19 años, irrumpió el martes en la escuela, de la que era exalumno, armado con un fusil y abrió fuego. Los chicos asesinados tenían entre 13 y 14 años y eran de la misma clase. Hubo otros alumnos que saltaron por las ventanas de un tercer piso para escapar y están heridos.

En total, 20 menores y tres adultos están hospitalizados, algunos de ellos en estado grave.

Ilnaz Galiaviev fue detenido por la policía. Un video difundido en las redes sociales y en la televisión rusa mostraba al presunto tirador, sin camisa y ensangrentado, tendido en una celda, afirmando haber premeditado su acto porque "odia a todos" y diciendo que era "Dios".

El joven compareció ante un juez, que decretó su prisión preventiva durante dos meses.

Galiaviev, que sufre transtornos mentales, apareció ante el juez vestido de negro, esposado y en calma.

El agresor había dejado la escuela hacía cuatro años para estudiar informática, pero se vio obligado a dejar estos estudios el mes pasado.

Según el centro en el que estudiaba es una persona "tranquila".

Las autoridades informaron que había obtenido legalmente su arma, con el certificado de aptitud mental exigido por la ley.

Según la prensa local, el agresor habría informado de sus intenciones en una cuenta en la aplicación de mensajes Telegram, en una cuenta llamada "Dios".

Telegram bloqueó "rápidamente" la cuenta del agresor, apenas una hora después de las primeras demandas en ese sentido, explicó el cofundador de la plataforma, Pavel Durov.

El presidente de la Cámara baja del parlamento, Viacheslav Volodin, denunció "el anonimato de internet" y pidió medidas para luchar contra la difusión de "mensajes violentos que ensalzan el extremismo".

Fue el tiroteo más grave en una escuela rusa desde 2018, donde este tipo de drama es relativamente raro y donde el control de armas es estricto. Sin embargo, los incidentes violentos que involucran a estudiantes han ido en aumento en los últimos años.

El martes, el presidente ruso, Vladimir Putin ordenó una revisión de las reglas del permiso de porte de armas para endurecer las normas.