Ivannia Varela. 28 noviembre

(Video) ¿Qué implica vivir con un perro XL?

Malik es un mastín italiano de dos años (en la entrevista dije mastín inglés, pero fue una equivocación). Él está entre los perros de razas consideradas XL, gigantes o molosas. Pesa 50 kilogramos y de cola a cuello mide unos 70 centímetros (todavía le falta por crecer en musculatura). Por día se come 1.5 kilos de concentrado y requiere entre 45 minutos a una hora de actividad física diaria.

Su dueño, Emiliano Calvo, quien tiene un negocio de bienestar, adiestramiento y comportamiento canino llamado Edukanes (así se consigue en Facebook), mencionó algunas de las consideraciones que deben tomar en cuenta quienes deseen vivir con perros como los san bernardos, los mastines (ingleses, tibeteanos o napolitanos, por ejemplo), los terranovas, el gran danés y el dogo argentino, entre otros.

1. Educación y socialización. Todos los canes necesitan ser educados, pero los de razas grandes, todavía más. Son perros, que por sus características físicas pueden ser muy toscos y, en ocasiones, testarudos. Entonces para evitar reacciones inapropiadas, lo mejor es adiestrarlos por un profesional. La socialización con otras mascotas y personas es otro factor que no puede dejarse de lado.

3. Espacio. Aunque lo ideal es que vivan en espacios grandes, también pueden estar en patios, casas y apartamentos (donde tenga condiciones apropiadas, no insalubres). De ser así, el animal necesitará de un dueño muy comprometido y con tiempo disponible para atenderlo, sacarlo a pasear, caminar y jugar.

4. Alimentación. Estos perros, debido a su estatura y corpulencia, suelen comer entre 1 y 2 kilogramos de concentrado al día (tómelo en cuenta para el presupuesto). Se debe optar por un alimento que les permita crecer sanamente, les cuide su esqueleto, articulaciones y músculos.

Malik tiene 2 años, es un mastín italiano. Foto: Gabriela Gago.
Malik tiene 2 años, es un mastín italiano. Foto: Gabriela Gago.

5. Padecimientos comunes. Los perros de razas grandes suelen presentar padecimientos relacionados con su constitución física, como por ejemplo displasias de cadera, problemas en extremidades y codos. Asimismo, es vital cuidar su peso, para evitar la obesidad que en ellos, por su tamaño, podría resultar un verdadero “dolor de cabeza”.

La torsión intestinal es otro inconveniente que podría presentarse. Para evitarlo, se recomienda no darle de comer e inmediatamente sacarlo a hacer ejercicio o alimentarlo tras haberse ejercitado. En ambos casos, conviene esperarse una hora como mínimo.

6. Paseos. Para salir con el perro XL a la calle es necesario conocerlo muy bien con el fin de anticipar reacciones. Vale la pena preguntarse, por ejemplo: ¿cómo se comporta junto a otros animales o niños?, ¿me hará caso si lo llamo?, ¿puede manejarse sin correa en algunos espacios?, ¿habrá hidratación disponible?, ¿tengo cómo manejar los excrementos de manera responsable?

7. Atención médica. Al igual que todos los animales, es fundamental llevar al perro al veterinario para revisiones periódicas, vacunas y desparasitaciones. También ante cualquier eventualidad.

8. Converse. Procure tener una buena relación con la persona que crió al perro para saber antecedentes (de comportamiento, de salud y alimentación) del animal o sus padres.