Consumo

Vapeo prolifera con débil regulación y efectos en la salud

En un año, la importación de vapeadores aumentó a 3,3 millones de dispositivos (217%) acompañada por un incremento en las consultas médicas. Mientras, el reglamento para regular su venta sigue en revisión

La importación de vapeadores y cigarrillos electrónicos creció entre el 2022 y 2023, al pasar de 1,05 millones a 3,3 millones de unidades en ese lapso (217% más), revelan datos del Servicio Nacional de Aduanas. Este incremento refleja un auge en la comercialización. A pesar de los efectos nocivos para la salud, el uso de estos dispositivos en Costa Rica sigue sin regulación clara, ya que la legislación aún no ha sido implementada, lo que dificulta su aplicación efectiva.

En línea con el aumento de las compras de vapeadores, también se da un incremento exponencial de los trastornos de salud relacionados con el vapeo. En el último año, las atenciones por este diagnóstico pasaron de 78 a 1.791. De ellos, 430, el 24%, corresponde a personas entre los 10 y 19 años, según estadísticas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Hasta el 23 de abril de este año, ya se habían registrado 1.153 atenciones, quiere decir que en cuatro meses se alcanzó el 65% de los casos de todo el 2023.

De acuerdo con los registros de Aduanas, en la última década se importaron un total de 31,9 millones de cigarrillos electrónicos y vapeadores. Los años 2019 y 2020 destacan por ser los periodos con mayores volúmenes de importación de estos productos. El Ministerio de Hacienda aclaró que la categoría específica para los vapeadores se estableció en marzo del 2023; antes de esa fecha, se referían comercialmente a estos productos como cigarrillos electrónicos.

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