Salud

Vapeadores: Lobos con piel de oveja circulan con escasas regulaciones en Costa Rica

Entre el 2014 y el 2022, la importación de vapeadores con nicotina aumentó en más de un 11.000%. Además, en el 2022, 102 personas fueron atendidas en hospitales nacionales por afecciones relacionadas al uso de vapeadores

Vaporizadores fotografía shutterstock
Vaporizadores fotografía shutterstock

“Sabe rico”, “me relaja”, “todos mis amigos lo hacen”, “no huelo a cigarrillo”, “aprendo trucos con el vapor”, “se siente muy bien”. Esas son solo algunas de las razones que muchos jóvenes costarricenses consultados para este trabajo mencionan para explicar su gusto por el vapeo. Sus respuestas bien podrían hacerse extensivas a miles de personas que hoy vapean en nuestro país.

Es probable que ya usted conozca el término vapear, pues los datos demuestran que es una práctica cada vez más popular. O quizá no sepa lo que es, pero de seguro ha visto a alguien vapeando en la calle, en un concierto, en una fiesta, en una parada de autobús... en cualquier parte.

Son esas personas que llevan un vapeador (cigarrillo electrónico), pequeño aparato alimentado por una batería electrónica que calienta un líquido y lo convierte en vapor para ser inhalado y exhalado. Su uso provocó, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), 102 emergencias atendidas en hospitales nacionales solo en 2022.

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