Áncora

Guido Sáenz a sus 90 años: ‘La vida es muy corta; nos engañaron, es una estafa’

Dos conversaciones se reúnen en una entrevista al exministro y decano de la cultura costarricense, en la que exploramos su vida, algunos de sus logros y sus certezas a esta edad

Guido Sáenz a sus 90 años
Guido Sáenz a sus 90 años albert marin
De sus años como actor, Guido Sáenz conservó el histrionismo que muestra en cualquier conversación. "Soy un hombre histriónico. Me sale así. El teatro contribuyó", cuenta este vecino de Escazú. Fotografía: Albert Marín. (Albert Marín)

El 1.° de enero, el 2019 cosechó su primer día y Guido Sáenz se convirtió en un hombre nonagenario. Él, decano de la cultura costarricense, alcanzó los 90 años con su histrionismo intacto, con la certeza de que su huella es grande. Hizo casi todo lo que se empeñó –y vaya que metió cabeza y cuerpo en todas sus ideas, sino recuerden la toma de la Antigua Aduana– y admite que siempre hay un precio que pagar por los grandes proyectos, incluso aquellos en que todos le reconocen su visión: la revolución musical de la Orquesta Sinfónica Nacional, la creación de La Sabana, del Museo de Arte Costarricense y del parque de la Paz, la compra del Teatro Raventós…

Se sabe viejo, pero no se siente viejo –“no corro con la misma agilidad, pero tengo la cabeza en su lugar”, insiste–. Llegó a ese momento en que reconoce la relatividad del tiempo, le reclama a la vida su paso veloz y no duda en calificar como traidora, cruel y despiadada a la muerte, que le asestó un golpe enorme cuando se llevó en el 2018 a su amada Daisy Shelby –“qué mujer tan notable, tan dulce; tengo tanto agradecimiento”–, su esposa durante 65 años. Se pone la mano en el corazón, baja la mirada y queda un silencio lleno de recuerdos.

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