Jessica Rojas Ch.. 25 mayo
Desde hace 15 años, varios artistas unieron sus talentos, dejaron atrás sus otros proyectos y le dieron vida a una banda que rompió con los paradigmas del rock costarricense. The Movement in Codes Miguel García, Felipe Ureña, Diego Rojas, Marcos Monnerat y Andrés Calvo (abajo). Foto: Albert Marín.
Desde hace 15 años, varios artistas unieron sus talentos, dejaron atrás sus otros proyectos y le dieron vida a una banda que rompió con los paradigmas del rock costarricense. The Movement in Codes Miguel García, Felipe Ureña, Diego Rojas, Marcos Monnerat y Andrés Calvo (abajo). Foto: Albert Marín.

En sus primeros 15 años de música la banda costarricense The Movement in Codes ha tenido un rumbo constante: la honestidad.

Los cinco músicos que conforman la amalgama de la banda de punk/rock alternativo coinciden en que hacer música por gusto y como les gusta es lo que los mantiene tan emocionados por su obra como hace tres lustros cuando decidieron dejar los otros grupos donde tocaban para unirse.

The Movement in Codes (TMIC) es una empresa familiar, así la describen Marcos Monnerat (voz y guitarras), Andrés Calvo (guitarra), Miguel García (guitarra), Felipe Ureña (bajo) y Diego Rojas (batería). Cada uno tiene un papel importante en el desarrollo de la música, los conciertos, los videos y todo lo que tenga que ver con el emprendimiento artístico. Para ellos la fórmula del éxito es la de jalar parejo.

El ahora quinteto (porque empezó siendo una formación de cuatro) se define como una selección. ¿Por qué? porque el grupo nació a partir de la experiencia que sus integrantes habían acumulado en bandas como Nada, Kurt Dyer & La Primera Dama, Soul Anthems, Adaptados, Broder, Televisor, Neo y El Grecco; con influencias de géneros como el punk pop, rock, nu metal y metal fue que unieron talentos para lograr un sonido independiente que rompió prototipos en la música costarricense cuando presentaron en el 2005 su EP debut titulado The Movement in Codes.

“Escuché tocar a Diego y fue algo así como amor a primera vista, le dije que tenía que ser mi baterista. Cuando empezamos la banda yo ya llevaba como dos años grabando otros grupos en mi estudio, entonces de los que grabé pudimos escoger. Hay que aclarar que lo primero que vimos en los músicos fue su talento y la química rara que nació, después de eso llegó la amistad”, explicó Monnerat.

Salirse del saco

En esa necesidad de hacer las cosas diferentes, de salirse de los paradigmas que dictaba la música tica en el 2004, específicamente de la propuesta del rock, TMIC fue derribando barreras de manera orgánica.

La del idioma fue la primera que superaron porque en nuestro país el rock criollo tenía que hacerse en español, o al menos eso pensaba buena parte de la escena y del público. Nada más alejado de la realidad de la música nacional que un grupo que tocara y cantara piezas originales escritas en inglés.

El tema del idioma no fue antojadizo, fue por necesidad y por gusto. Monnerat, quien era el encargado de cantar nació en Estados Unidos y es de padres brasileños, su idioma natal es el inglés así que o cantaba en inglés o sonaba raro. “Hubiera sido como escuchar a Boyz II Men con las versiones de sus piezas en español, fatal”, bromeó Felipe.

En el 2017 la agrupación fue parte del Festival Internacional de las Artes. Foto: Archivo/Jorge Luis Rendón.
En el 2017 la agrupación fue parte del Festival Internacional de las Artes. Foto: Archivo/Jorge Luis Rendón.

"En ese entonces había una fórmula preestablecida de las bandas con el sonido del rock tico. Nosotros agarramos las influencias de todos y salió una mezcla particular, yo diría que eso fue lo que impactó en el público: que saliera una banda con sonido diferente y en inglés", recordó Rojas.

“Cuando yo estaba en el cole venía un montón de música nacional establecida y de repente se escucha algo como Movement y fue un choque. Gracias a esto fue que empezó a crecer una escena under de metal, punk y hasta indie; cosa que no había explotado antes”, agregó Calvo, quien para efectos de la alineación fue el último en unirse al grupo.

Romper con esos moldes fue justamente lo que llamó la atención de la audiencia hacia TMIC. “La gente nos hizo abrir los ojos. Nosotros nos sentíamos bien con la música, pero la otra mitad del impulso llegó del público porque desde la primera presentación nos demostraron su interés; ahí nos dimos cuenta de que teníamos algo bueno entre manos. Había canciones que a nosotros nos gustaban y un público que estaba deseoso de escuchar algo así, no tuvimos que batallar tanto, todo fue muy orgánico”, afirmó Miguel.

En este aspecto los músicos coinciden en que, a pesar de que se consideran bastante necios cuando quieren lograr algo, sus seguidores fueron pieza clave en el impulso para que TMIC no parara.

Proceso orgánico

La constancia es otra de las características de TMIC. Con buenas canciones, muchas ganas, experiencia y apoyo de la audiencia, la agrupación fue creciendo de manera natural.

El primer disco salió sin complicaciones. “Fue como un estornudo. Había tantas ganas y todo salía de manera muy rápida. Al final sonó muy bien”, dijo Monnerat. Dicho EP se publicó en el año 2005 y para el 2007 recibió el premio ACAM a Compositor/Autor de Rock Alternativo.

Para su segunda producción de estudio tomaron lo bueno y lo malo de su primera experiencia juntos y aplicaron los conocimientos para pulir todavía más su trabajo, así nació The Art Of Falling Down (2010).

El estudio de Marcos Monnerat (izquierda) es el centro de operaciones de The Movement in Codes. Desde hace 15 años los artistas de la banda se reúnen en el lugar para preparar su obra. Foto: Albert Marín.
El estudio de Marcos Monnerat (izquierda) es el centro de operaciones de The Movement in Codes. Desde hace 15 años los artistas de la banda se reúnen en el lugar para preparar su obra. Foto: Albert Marín.

En la línea de la creatividad, TMIC hacía y hacía canciones. El tercer álbum comenzó por tener cinco temas y de pronto había 10 obras listas para ser grabadas, el resultado fue One More Day (2014). Tras sus primeros discos de música original, la banda, fiel a su estilo de hacer las cosas diferentes optó, por publicar un disco de covers, pero no uno cualquiera, fue uno donde reinterpretaron, a su manera y con su sello, clásicos de la música como Material Girl de Madonna.

Para TMIC la gracia de esta producción fue “destrozar” las canciones clásicas y reinventarlas con su toque, así fue como en el 2015 se publicó Grand Larceny con temas de The Killers, The Cure, No Doubt y The Romantics.

Ahora, con mayor experiencia pero con la misma esencia artística que tenían en sus años 20, los de TMIC están preparando una cuarta producción en la cual rescataron lo positivo que han cosechado a lo largo de estos 15 años. Esta nueva grabación significa un reto para la banda ya que consideran que en sus comienzos hicieron grandes cosas con poco y ahora se sienten comprometidos a superar la calidad de la música con las herramientas e instrumentos que poseen en la actualidad.

"El disco que viene se da después de los cambios de personal. Miguel se había ido y volvió, Calvo había entrado y se mantuvo en la banda. En temas de interpretación y de composición, este es el primer disco que The Movement in Codes grabará con cinco músicos, es una nueva versión de la banda con nuevas experiencias", aseveró Felipe.

TMIC ya tiene casi lista A Million Pieces que será el primer sencillo del nuevo álbum. En las próximas semanas liberarán la canción y demostrarán el rumbo que quieren tomar con su música.

“En temas de sonido estamos dando un paso atrás y retomando esa inocencia con la que empezamos hace 15 años. El primer disco tuvo un sonido muy crudo y vamos a volver a esos elementos; será algo sencillo pero con algunos adornos”, explicó Miguel.

Honestos

¿En función de qué trabaja TMIC? Siguen siendo los mismos, según reconoció Felipe. Calvo agregó que no se dejan llevar por las tendencias.

“Uno puede volverse loco con las tendencias, pero al final no es lo real. Para nosotros, lo real es que cuando tenemos un mal día tocamos y sale una canción, o cuando hay un día bueno sale un nuevo tema”, dijo el guitarrista Calvo.

Diego Rojas, Felipe Ureña, Andrés Calvo, Miguel García y Marcos Monnerat siguen con la consigna de hacer música honesta y que represente su esencia. Foto: Albert Marín.
Diego Rojas, Felipe Ureña, Andrés Calvo, Miguel García y Marcos Monnerat siguen con la consigna de hacer música honesta y que represente su esencia. Foto: Albert Marín.

"Estamos como cuando teníamos 15 o 20 años, sentimos esa inspiración, esto es lo que realmente nos gusta, no somos un grupo que trabaja en función de hacer plata o fama", agregó Felipe.

La música de TMIC se hace por las razones correctas, como músicos no piensan en lo que suena en las radios, su obra es sincera y así lo percibe el público. “En los conciertos las canciones del primer disco las piden tanto como las del último. Suenan a nosotros, es nuestra esencia”, afirmó Monnerat.

Esa manera transparente de trabajar que tiene la banda los llevó no solo a mantener a una estela de seguidores contemporáneos, sino que también han cosechado una nueva oleada de fanáticos de su música, gente más joven.

El reto de conectar con nuevas generaciones está latente cada vez, el cómo han logrado conquistar a una audiencia de hasta 20 años menos que las edades de los músicos reside en, una vez más, la honestidad de la agrupación.

"Eso se siente, somos nosotros, disfrutamos de esto. La música es para nosotros una terapia con la que no tenemos que pagar psiquiatras", dijo Miguel.

La sencillez y sinceridad de los cinco artistas se refleja en sus canciones. TMIC ya es una "banda vieja", de aquella escuela que le dio a la escena nacional agrupaciones que ahora son de culto, esta experiencia es la que como artistas quieren trasmitirle a los nuevos músicos.

“Me gustaría pensar que lo que hemos hecho tal vez le sirva a un carajillo que quiera dedicarse a la música. Maes, yo hago canciones pero no tengo la mejor voz, hemos grabado discos y tal vez no había plata, pero encontramos la manera de hacerlo”, aseveró Marcos.

En vivo

La celebración de los tres lustros de vida artística de TMIC se hará como a ellos les gustaría que fuera su fiesta: tocando. Los conciertos están pautados para realizarse durante la segunda mitad del año tanto dentro como fuera del Gran Área Metropolitana.

La banda anunciará las fechas y lugares de sus presentaciones en sus redes sociales.

The Movement in Codes se considera como una empresa familiar. Cada miembro de la agrupación tiene una responsabilidad para sacar a flote a la banda. Foto: Albert Marín.
The Movement in Codes se considera como una empresa familiar. Cada miembro de la agrupación tiene una responsabilidad para sacar a flote a la banda. Foto: Albert Marín.