Jessica Rojas Ch.. 24 noviembre, 2020
Con elegancia y talento, así fue como llegó Debi Nova a la celebración número 21 de los premios Latin Grammy que se llevó a cabo hace una semana en Miami. Foto: Instagram.
Con elegancia y talento, así fue como llegó Debi Nova a la celebración número 21 de los premios Latin Grammy que se llevó a cabo hace una semana en Miami. Foto: Instagram.

La cantautora costarricense Debi Nova sigue llenando de orgullo al país y demostrando fuera de nuestras fronteras su calidad artística. La mañana de este martes 24 de noviembre, la Academia de la Grabación, responsable de los premios Grammy anglosajones anunció que el disco 3:33 de la tica está nominado a uno de sus galardones.

La grabación compite en el apartado de mejor álbum latino de pop o urbano contra grandes nombres como Bad Bunny, Ricky Martin, Kany García y Camilo.

La compositora aprovechó sus cuentas en redes sociales para agradecer por la nominación y a las personas que trabajaron junto a ella en la grabación del disco.

“Estoy aquí tratando de contener las lágrimas. Gracias a la Academia de la Grabación, gracias Sony Music. Todavía estoy procesando lo que me sucedió la semana pasada en los Latin Grammy, lo maravilloso que fue y cada mensaje que me han enviado los agradezco tanto. Hoy recibo esta noticia con mucho amor y mucho agradecimiento, gracias a Juan Pablo Vega (productor) y al equipo hermoso con quien hice este álbum. ¡Wow! No puedo creerlo”, dijo visiblemente emocionada la artista en su perfil de Instagram.

Esta nominación retoma el paso de los artistas costarricenses a la competencia por los Grammy anglosajones. En el año 2000, el grupo Éditus ganó el premio a mejor interpretación pop latina por su colaboración con el panameño Rubén Blades, en el disco Tiempos.

Luego, el costarricense Giancarlo Guerrero, director de la Orquesta de Sinfónica de Nashville, hizo lo suyo al recibir los galardones por mejor interpretación orquestal (2011), mejor solo clásico instrumental (2012), mejor compendio clásico (2015), mejor compendio clásico y mejor solo instrumental clásico (2016) y mejor compendio clásico (2017); todos por distintos trabajos con la orquesta.

Ahora, Debi Nova figura por una producción propia lanzada bajo su nombre. Este es un gran reconocimiento, máxime que la semana anterior el álbum ganó el premio a mejor ingeniería de sonido en la entrega de los Latin Grammy. En esa gala, el disco de Nova se quedó en la competencia por los premios a mejor álbum cantautor (que ganó Kany García por el disco Mesa para dos) y mejor canción tropical por Quédate que grabó con Pedro Capó (la ganó Canción para Rubén, de Rubén Blades y Carlos Vives).

La gala de esa noche de los Latin Grammy fue muy especial para la tica ya que además de competir por premios, brilló en el escenario cuando interpretó el tema 3:33 en compañía del cubano Alex Cuba y la puertorriqueña Raquel Sofía.

La artista ha sido reconocida anteriormente por los Latin Grammy. Nova ya había sido nominada a los premios en su versión latina por sus producciones Soy (2014), en la categoría mejor álbum pop contemporáneo, y Gran Ciudad (2017) en mejor álbum cantautor.

Y siguiendo con las buenas noticias, una vez más el nombre de Giancarlo Guerrero destaca en estos premios.
El director junto a la Sinfónica de Nashville destacan en la nominación que recibió el compositor estadounidense Christopher Rouse por Rouse: Symphony No. 5, en la categoría composición clásica contemporánea.

Los premios Grammy se entregarán el 31 de enero. Para esta nueva edición la cantante Beyoncé figura como la artista más nominada a los galardones con nueve postulaciones.

El camino a los Grammy
Al piano y totalmente vestida de negro, Debi Nova cantó en el escenario de los Latin Grammy su canción 3:33. Foto: Instagram.
Al piano y totalmente vestida de negro, Debi Nova cantó en el escenario de los Latin Grammy su canción 3:33. Foto: Instagram.

3:33 fue estrenado este 2020 con dos espectaculares conciertos a reventar en el mítico Teatro Nacional de nuestro país. Fue en febrero, poco antes de que la pandemia atacara no solo la salud sino también el trabajo de los artistas de la industria del entretenimiento, cuando Debi estuvo en el escenario con sus canciones.

El disco se publicó en plataformas digitales en mayo y significó para Debi el cierre de un proyecto intenso que ha vivido desde la concepción del álbum que ella catalogó en su momento como su manera de no compararse, sino de mostrarse ella y su camino en la música.

“Creo que una de las cosas que me enseñó este álbum fue que no somos invencibles, la vida te va a dar golpes y nadie está eximido de eso. Vas a pasar momentos duros y no tiene nada de malo. Catalogamos eso como malo o bueno, y tal vez mi inquietud era: ‘¿qué pasaría si uno acepta todo eso como parte de la experiencia humana?’ y es duro, porque uno quisiera nunca sufrir, pero es imposible tener una vida de pura felicidad. Encontrar la luz en esa oscuridad fue mi intención para este álbum”, había explicado la artista en entrevista con Viva.

“Este es mi cuarto disco y en este punto de mi carrera cuando uno ha atravesado fracasos y victorias y otra vez fracasos, uno llega al trabajo de otra manera. Este álbum lo hice sin expectativas, cuando Juan Pablo (Vega, el productor) y yo comenzamos a conversar al respecto, la única regla era no ponernos reglas y dejar que las cosas fluyeran en el estudio, ese espacio tan bonito donde pudimos crear una especie de burbuja del mundo de afuera y nada más hacer música. Creo que aunque sí teníamos una idea sónica del álbum, pero en cuanto a cómo se realizó esa idea fue una cosa meramente de la magia del momento”, agregó la compositora en otra conversación con este diario.

El tico que brilla en oro
Con 51 años, 11 de estar al frente de la Orquesta Sinfónica de Nashville y seis premios Grammy, el tico Giancarlo Guerrero de nuevo compite por un gramófono. Foto: Archivo/Diana Méndez.
Con 51 años, 11 de estar al frente de la Orquesta Sinfónica de Nashville y seis premios Grammy, el tico Giancarlo Guerrero de nuevo compite por un gramófono. Foto: Archivo/Diana Méndez.

Giancarlo Guerrero es el nombre costarricense más reconocido por la Academia de la Grabación.

El tico es el director de la Orquesta Sinfónica de Nashville desde el 2009 (su contrato está firmado hasta el 2025); en esta carrera es en donde se ha cubierto de oro desde hace ya varios años gracias a los seis gramófonos que ha ganado por su trabajo con el ensamble musical.

Guerrero, nacido en Nicaragua, llegó a nuestro país con apenas 11 años cuando huyó de la guerra en su país natal; pero acá en Costa Rica fue donde se enamoró de la música y se hizo de sus primeras armas en esta profesión: la percusión.

Muchos años después, y con los premios a cuestas (además de un total de 11 nominaciones a los famosos reconocimientos) Guerrero se muestra como una persona de esas que tienen los pies bien puestos en la tierra pese a todos los logros que ha alcanzado, es un artista amante de la música y un director versátil que ha dejado huella en los músicos que dirige desde hace 11 años.

En el 2019, cuando se enteró de las nominaciones de ese año, el director había expresado su orgullo porque la música no solo se destacaba en las grandes capitales.

“La nominación es una manera de demostrar que la gran actividad musical no solo está sucediendo en las grandes capitales de la música como Nueva York o Berlín. En Nashville, a través de nuestra conexión con el público, estamos generando más amantes de la música, eso es lo que se necesita porque los artistas requerimos de personas que vengan a los conciertos, que nos sigan apoyando. Recibir estos reconocimientos es una excelente manera para que la gente conozca el esfuerzo que como comunidad estamos realizando”, había dicho el director.