AFP . 15 octubre
Felicity Huffman, junto a su esposo William H. Macy, hablaron con la prensa a su salida de la audiencia que se realizó el pasado mes de mayo. Fotografía: AFP
Felicity Huffman, junto a su esposo William H. Macy, hablaron con la prensa a su salida de la audiencia que se realizó el pasado mes de mayo. Fotografía: AFP

La actriz estadounidense Felicity Huffman comenzó a cumplir este martes los 14 días de cárcel a los que fue condenada tras declararse culpable de pagar para falsificar el examen de ingreso universitario de su hija mayor.

Huffman, de 56 años, se reportó en una prisión federal en Dublin, a 56 km de San Francisco, informó un representante de la actriz en un comunicado enviado a la AFP.

“La señora Huffman está preparada para cumplir la pena de prisión que la jueza (Indira) Talwani le impuso como parte de la condena por sus acciones”, detalló el texto.

Tras las dos semanas en Dublin, una prisión de mínima seguridad, la actriz de Desperate Housewives pasará un año en libertad condicional y hacer 250 horas de trabajo comunitario. Ella ya pagó también la multa de $30.000.

Huffman, nominada a un Óscar y casada con el actor William H. Macy, se declaró culpable en mayo de pagar $15.000 al responsable de una empresa especializada en exámenes de ingresos universitarios para que el resultado de su hija fuese mejorado, como parte del gran escándalo de sobornos para garantizar el acceso a prestigiosas universidades de Estados Unidos.

Un total de 50 personas fueron inculpadas en este caso, entre ellas 33 padres adinerados.

La otra celebridad implicada es la actriz Lori Loughlin, de la serie Full House (Tres por tres), que junto a su marido se declaró no culpable y está a la espera de un juicio.

El jefe del esquema, William Rick Singer, que habría recibido unos $25 millones en coimas, se declaró culpable y cooperó con las autoridades, incluso grabando en secreto a sus clientes, entre ellos a Huffman.

Según la fiscalía de Massachusetts, Singer llegó a cobrar hasta $6,5 millones para garantizar una admisión, a través de trampas en los exámenes o sobornos a entrenadores para reclutar estudiantes sin habilidades deportivas.

Ningún alumno y ninguna universidad han sido inculpados en el marco de este escándalo que involucra a las prestigiosas universidades de Yale, Stanford, Georgetown, Wake Forest, la Universidad del Sur de California (USC), la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y la Universidad de Texas en Austin.