Andrés Díaz P.. 6 enero
En esta imagen de archivo, tomada el 9 de abril del 2005, el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camila, duquesa de Cornualles, posan a la salida de la capilla de San Jorge en Windsor, Inglatera, tras la bendición religiosa de su enlace civil. (Foto AP/ Alastair Grant, archivo)
En esta imagen de archivo, tomada el 9 de abril del 2005, el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camila, duquesa de Cornualles, posan a la salida de la capilla de San Jorge en Windsor, Inglatera, tras la bendición religiosa de su enlace civil. (Foto AP/ Alastair Grant, archivo)

Una buena parte de la población británica no está conformes con el Príncipe Carlos y no lo quieren ver como rey, según un sondeo publicado por el diario inglés The Independent, el cual indica que el 46 % pide su abdicación en cuanto fallezca su madre, la Reina Isabel II, en favor de su hijo mayor, el Príncipe Guillermo . A ellos se suma un 19% que “de algún modo” respalda también la idea, además de que un 62% manifestó su oposición a que Camila se convierta en futura reina.

Esta noticia cae como un balde de agua fría para la familia real británica, la cual ha hecho esfuerzos con el fin de aumentar la popularidad del “eterno heredero al trono”. La Reina Isabell II tiene 92 años y más de 60 ocupando el trono. El heredero más próximo es su hijo, el príncipe Carlos (70) y luego está el príncipe Guillermo. Le siguen el príncipe Jorge, la princesa Charlotte y el príncipe Luis, lo que deja al príncipe Enrique en el sexto lugar en la línea de sucesión.

El año pasado el príncipe Carlos fue figura en varios medios de comunicación de la región británica; sin embargo su imagen no mejoró. La BBC publicó una entrevista a profundidad en la que muestra al príncipe Carlos como una persona preocupada por los asuntos políticos que lo rodean. Posteriormente, la popular revista Country Life lanzó un número especial en el que ahondaba en la ONG del príncipe de Gales, la cual ayuda a más de 90.000 personas en peligro de exclusión social.

Por otro lado la ministra Theresa May elogió a Carlos en pleno debate en el Parlamento y lo calificó como “un hombre de su tiempo”

Sin embargo, todo este manejo de relaciones públicas no ayudó demasiado a cambiar la opinión de los británicos que “apoyan con firmeza” una futura abdicación de Carlos, en especial el grupo de mayor edad que siente una especial aversión a que Camilla, la esposa de Carlos, se convirtiera en su reina.

Eso sí, el experto en realeza Richard Fitzilliams desestimó el sondeo y declaró contundentemente al Daily Express que “existe una monarquía hereditaria, la línea de sucesión está fijada y de ningún modo va a saltarse una generación”. El experto en la realeza Richard Fitzilliams calificó este sondeo como una pura travesura, publicada por un medio que defiende el republicanismo.