Jessica Rojas Ch.. 29 noviembre, 2017

En el país de las maravillas todo es posible, hasta que Alicia y sus amigos de esta fantástica historia bailen al ritmo de la música costarricense.

A partir del 1. ° de diciembre y hasta el 17, el Teatro Nacional albergará una vez más una obra de danza basada en Alicia en el país de las maravillas, el cuento clásico de Lewis Carroll, pero este año, entre las renovaciones que presentará el montaje, destaca que la música es obra de un compositor costarricense.

El compositor Fabián Arroyo es especialista en piano, tiene 33 años y ha trabajado en musicales como Chicago, West Side Story. Foto: Daniel Cambronero.
El compositor Fabián Arroyo es especialista en piano, tiene 33 años y ha trabajado en musicales como Chicago, West Side Story. Foto: Daniel Cambronero.

Fabián Arroyo fue el encargado de musicalizar el viaje y las aventuras de Alicia en la puesta en escena y asegura que el resultado de algo más de un año de trabajo en la composición resultó en un género experimental.

Arroyo comentó que el proceso creativo lo realizó desde varios puntos de vista. Muchas veces comenzó a bocetear la música al leer la obra de Carroll, pero en el camino observó la coreografía y trabajó de la mano con María Amalia Pendones (coreógrafa del montaje) y el productor Daniel Alarcón para lograr el resultado final.

Para el compositor fue todo un reto darle un giro musical a la historia de Alicia, ya que es uno de los relatos más conocidos en el mundo. Sin embargo, cree que llegó a buen puerto con el apoyo de la producción digital, grabación de varios instrumentos e incluso con la participación de varios niños que son parte del Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social (Sifáis).

El Teatro Nacional fue el escenario para Alicia en el país de las maravillas, en 2016. Archivo/ Alejandro Gamboa
El Teatro Nacional fue el escenario para Alicia en el país de las maravillas, en 2016. Archivo/ Alejandro Gamboa

"Contextualizar a nuestra realidad costarricense una historia tan conocida fue una búsqueda personal. Había que lograr que el contenido de la puesta en escena de alguna manera le permitiera al público dejarse algo, el reto primordial es provocar eso. Tomar un relato que no es costarricense y traerlo a nuestra cotidianidad y que fuera accesible para que la gente se identifique fue lo más importante", agregó el compositor.

Arroyo quiso recalcar que el productor Daniel Alarcón realizó un gran trabajo con la música para que la banda sonora fuera ligada a las diferentes escenas del ballet porque, para ellos, las transiciones son atmosféricas y no permiten que la música se divida.

"Que una obra como esta se construya con artistas costarricenses es el gran tesoro. Buenísimo que yo participe con la música, pero hay una coreógrafa nacional, un diseñador y escenógrafo costarricenses, un elenco tico (aunque con algún mestizaje de otros lados); pero creo que es valiosísimo que el Estado pueda promover estos espacios para los artistas nacionales. Lo veo como un conjunto, no solo desde mi posición como compositor sino de que hay todo un equipo de trabajo", finalizó el músico.

En contexto

El artista, de 33 años, realizó sus estudios en Pedagogía Musical en la Universidad de Costa Rica, es egresado del Conservatorio de Las Rosas México donde se certificó en el método de enseñanza Dalcroze, que combina la música y el movimiento corporal.

Fue estudiante de piano de Pilar Aguilar y se graduó de la primera generación del Programa Danza Abierta bajo la dirección del maestro Rogelio López. "Aunque mi formación es como músico pianista y educador, todo esto desembocó en experimentar la danza contemporánea gracias a Rogelio, que fue mi primer maestro. En el teatro musical no hubiera tenido la oportunidad de intentarlo de no haber sido por Luciérnaga Producciones, que empezó con esa industria acá con West Side Story", contó Arroyo.

Ha participado en diferentes producciones nacionales, entre sus más recientes trabajos como intérprete destacan West Side Story, Fantastiks y Chicago. En esta última destacó por su papel, donde interpretó a una mujer.

Además, es profesor de canto para actores en la Universidad de Costa Rica.

En el musical Fantastiks que fue dirigido Richard Clodfelter, de Nueva York. Susana Velasco fue Luisa y Fabián Arroyo representó a Matt. Foto: Archivo/ Melissa Fernández Silva
En el musical Fantastiks que fue dirigido Richard Clodfelter, de Nueva York. Susana Velasco fue Luisa y Fabián Arroyo representó a Matt. Foto: Archivo/ Melissa Fernández Silva
De la obra

Alicia en el país de las maravillas es una coproducción del Teatro Nacional y Danzay.

De acuerdo con un comunicado de prensa de la producción, la obra le ofrecerá al público ballet clásico y contemporáneo con diferentes estilos de danza como el hip-hop, la acrobacia y el baile popular, combinados con el teatro y el texto, marionetas y video animación.

Alicia contará con un total de 70 intérpretes entre bailarines y actores. Este año el bailarín cubano Carlos Caballero será el encargado de representar al conejo blanco.

Las entradas que rondan entre los ₡7.500hasta los ₡ 31.000, se adquieren a través de la página www.eticket.cr. Los adultos mayores y los estudiantes tienen un 20% de descuento al comprar las entradas en la boletería del Teatro. Las entradas pueden ser adquiridas con tasa 0 a tres meses con Credomatic.