Espectáculo movido. En su primer sábado, el musical exhibió la escala de la producción en dos funciones desbordantes de canto, baile y tragedia

Por: Fernando Chaves Espinach 3 mayo, 2015

La tarde de este sábado, ante unos 700 espectadores, un proyecto con varios meses de historia empezó a cantar, bailar e interpretar la triste historia de Tony y María. West Side Story , primer musical de Broadway producido a gran escala en el país , se estrenó este fin de semana en el Teatro Popular Melico Salazar.

Dulce. En escenas como Mambo , se luce el colorido vestuario. Al frente, Eduardo Rodríguez e Isabel Guzmán. Cristian Araya.
Dulce. En escenas como Mambo , se luce el colorido vestuario. Al frente, Eduardo Rodríguez e Isabel Guzmán. Cristian Araya.

La obra, que ofrecerá 10 funciones hasta el 13 de mayo , reúne la chispa de los grandes musicales con la energía de un género escasamente practicado en el país.

Desde que arranca, exhibe un colorido despliegue de detalles en una escenografía de imponente detalle. Se compone de elementos desplazados ágilmente, que ambientan una Nueva York donde puertorriqueños e hijos de inmigrantes europeos luchan por el control de su nuevo hogar: Estados Unidos. En medio del combate, que oscila entre la ingenuidad y el peligro, María (Silvia Baltodano) queda prendada de Tony (Miguel Mejía), de bandos contrarios y voces de potente ternura.

La función de preestreno –celebrada a las 2 p. m.– afrontó el obstáculo del sonido deficiente de los micrófonos de algunos de los intérpretes. Aún así, números como el incandescente Mambo y la penetrante Maria arrancaron profusos aplausos. A las 8 p. m. fue el estreno.

Las coreografías (trabajadas por María Amalia Pendones) permiten a los bailarines exhibir un vigor inusitado. Aunado a las melodías indelebles, la historia no deja al espectador respirar: West Side Story se enriquece y crece con cada número.

Pandilla. Los bailarines, en las escenas de calle con vivo ritmo. Cristian Araya.
Pandilla. Los bailarines, en las escenas de calle con vivo ritmo. Cristian Araya.

El director escénico es Adrián Castro; el director de actores, Winston Washington. Con el fin de preparar al elenco para este reto, la producción procuró formación en las exigencias del teatro musical. La célebre música de Leonard Bernstein, con letras de Stephen Sondheim, la interpreta la Orquesta Sinfónica Juvenil, dirigida por Ramiro Ramírez.

Por su parte, el libreto de Arthur Laurents fue traducido al español, salpicado con expresiones en inglés para mantener la mezcla de idiomas del original.

West Side Story es una coproducción entre Luciérnaga Producciones, el Centro Nacional de la Música y el Teatro Melico Salazar. Los precios de las entradas van de ¢13.000 a ¢37.000.

Los boletos están a la venta en LaBoletería.co.cr y en el teatro. Los horarios de funciones para cada día los hallará en el sitio de la tiquetera. Puede ver más datos en la página de Facebook: “West Side Story en Costa Rica”.