Sofia Faruqi
Ethiopia is experiencing its most severe political turmoil in decades. After months of escalating protests and conflicts that have killed hundreds of people, on October 9 the Ethiopian government announced a state of emergency.
Arturo Esquivel Rodríguez/ La Uruca, San José
Me provoca asombro ver todos los días la publicidad de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en los canales de televisión. Qué fácil es malgastar los recursos de todos los costarricenses en anuncios de un monopolio, que no refina y lo único que hace es distribuir combustibles importados. Ya es hora de que alguien le ponga un alto a este despilfarro del dinero que tanta falta nos hace.
Jorge E. Varela Solís/ Moravia
Costa Rica, a partir de la década de 1970, empezó a sufrir la llegada de varias plagas: una corrupción galopante en todas las esferas, una Asamblea Legislativa que se ha aprovechado para servirse con cuchara grande, instituciones autónomas que fueron creadas para servirle a todo un país y terminan siendo de unos pocos, como Recope y Japdeva, por ejemplo, las convenciones colectivas cargadas al presupuesto nacional y pagadas por un pueblo que ya no aguanta, los sindicatos se han encargado de llevar angustia y dolor a muchos costarricenses con huelgas sin sentido, el bipartidismo ha dado lugar al asentamiento de una gran cantidad de actividades ilegales como narcotráfico, contrabando, tráfico de órganos y cuanta organización delictiva se nos ocurra. Tenía la fe de no ver otra plaga, pero ya salió: nuestro Poder Judicial amenaza a todo el país con no modificar sus pensiones.
Por Herberth Castro
El tema de los videojuegos y la violencia es casi tan viejo como la creación de los mismos, incluso desde los tiempos del Atari, mucho se ha hablado, estudiado y teorizado sobre el tema, sin embargo, hasta ahora en el país el asunto nunca había pasado de ser algo anecdótico. Esto cambió este año cuando la asamblea legislativa se puso a trabajar en un proyecto de ley con buenas intenciones, que pretende limitar el acceso a menores a los videojuegos bélicos, pero que no tiene ni pies ni cabeza por la forma en que está redactado.