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(Videos) Globos de Oro: lo bonito, lo malo y lo feo de la gala

Momentos conmovedores, discursos protesta y la inédita aceptación de premios “en familia” marcaron la pandémica ceremonia de los Globos de Oro. Esto fue lo que percibimos desde casa

Los Globos de Oro nunca han sido formales. A diferencia de la gala del Óscar, a través de la historia, la Asociación de Prensa Extranjera se ha esmerado en crear un show relajado, que no tenía porque cambiar en la era de la covid-19.

De hecho, por la pandemia y la obligada virtualidad, este elemento se pudo ver exacerbado. Sin la presión de la alfombra roja, las cámaras y los periodistas de moda, algunas de las estrellas recibieron los premios en sudadera, como Jason Sudeikis, mientras que Jodie Foster lo hizo en pijama, con su esposa al lado y su perro merodeando el sofá.

Eso fue un singular detalle que, sin duda, hizo sentir a la gente más cerca de sus actores favoritos.

También hubo conmovedores momentos, como cuando se entregó el premio póstumo a Chadwick Boseman, o cuando Andra Day se enteró que había triunfado en la categoría de mejor actriz de drama.

Sin embargo, no todo fue color de rosa. En los Globos de Oro 2021 también hubo cosas “malas” y “feas”, que junto a los aciertos vamos a repasar en este listado.

Lo bueno

1) Aunque no todas las estrellas estuvieron dispuestos a perder el glamour, muchas sí que se animaron. De un lado, por ejemplo, vimos a Anya Taylor-Joy, de Gambito de dama, con cabello largo y rubio, luciendo un vestido que aunque no se veía completo, se notaba que era de noche. En contraste, como ya lo mencionamos antes, otros artistas no dejaron que la gala les robara la comodidad de estar en casa.

¿Quién iba a imaginar que una actriz iba a recibir un Globo de Oro en pijama? Pues Jodie Foster lo hizo, sin pena alguna.

El gesto de Foster, sin duda, acerca a las estrellas a la audiencia, recordándonos que no son tan diferentes a quienes los admiramos en pantalla grande.

2) La virtualidad de los Globos de Oro también dejó ver los rostros de quienes están detrás del éxito de los protagonistas y que los motivan a seguir adelante: los miembros de su familia.

En otras galas, a duras penas, los actores se ven acompañados de su pareja, pero nunca con sus hijos, cuñados y sobrinos. Esto lo rompió por completo la gala 2021 de los Globos de Oro, pues en muchos casos pudimos ver a esas personas especiales celebrar junto a los ganadores. Aaron Sorkin, por ejemplo, recibió el premio a mejor guión junto a una sala repleta de familiares, que a juzgar por sus rostros no cabían del orgullo.

3) Más que bueno, lo siguiente que mencionaremos fue bonito, conmovedor. Cuando se anunció el premio póstumo a Chadwick Boseman, como mejor actor de drama por La madre del blues, su esposa Taylor Simone Ledward tomó valor para representarlo.

“Si estuviera aquí (Boseman) le agradecería a Dios. Agradecería a sus padres. Agradecería a sus antepasados por su guía y sus sacrificios”, comentó la viuda luchando contra las lágrimas.

“No tengo exactamente sus palabras, pero tenemos que tomarnos todo el momento para celebrar todo lo que amamos, así que gracias por esta oportunidad de hacer exactamente eso”, agregó Simone Ledward, con quien Boseman se casó en secreto en sus últimos meses de vida.

4) La cantante Andra Day nunca había ganado un Globo de Oro y tampoco se lo imaginaba haciéndolo. Ella, más que actriz es vocalista, pero eso no le impidió romper esquemas y derrotar en los Globos de Oro a pesos pesados de la interpretación como Carey Mulligan, Viola Davis, Vanessa Kirby y Frances McDormand.

Como eso no es cualquier cosa, su reacción al recibir el premio por The United States vs. Billie Holiday fue tremendamente emotiva. Simplemente, no lo podía creer. Al fondo, además, se podía ver a algunos acompañantes saltando de la emoción y muchos gritos de honesta celebración.

Lo malo

Aunque Tina Fey y Amy Poehler son tremendamente carismáticas y tiene una gran experiencia en galas de premiación, la actuación de anoche no fue tan lucida para ellas.

Se coordinaron muy bien, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia una de la otra, pero para varios analistas internacionales sus esfuerzos no bastaron para salvar una ceremonia abatida por los efectos de la pandemia.

“Su discurso de apertura no auguraba nada bueno. Ninguno de sus gags fue memorable”, publicó Vanity Fair.

“Fueron unos premios que en el fondo son reflejo del año que vivimos”, agregó la publicación.

En sus chistes iniciales, Fey y Poehler se mofaron de todas las polémicas alrededor de los Globos de Oro, incluso de la covid-19, pero para los expertos esta vez les faltó punch.

Sin embargo, para el crítico nacional Sergio Beeche, Fey y Poehler apenas “cumplieron”. Para el experto, ambas habrían sido víctimas de las circunstancias que las rodearon.

“Yo diría que, en vista de todo, su papel fue aceptable”, consideró Beeche.

2) Por más que la virtualidad aporte cosas llamativas, como las señaladas en este artículo como “buenas”, la convivencia personal entre los artistas nominados siempre será un punto a extrañar.

3) Le llaman la Ley de Murphy. En el primer premio que se entregó en la noche hubo un error técnico garrafal. Daniel Kaluuya fue anunciado como el ganador a mejor actor de reparto y ¡zaz!, se quedó sin audio al querer dar su discurso de agradecimiento.

Tal yerro presagiaba muy malos momentos para el resto de la ceremonia, pero para suerte de la organización no pasó a más. Al final Kaluuya pudo hablar y en el resto de la ceremonia no se reportó otro error similar.

Lo feo

1) No había marcha atrás. Como ya se ha vuelto usual en el temporada de premios, la falta de diversidad fue un detalle que ensombreció la gala de los Globos de Oro.

El problema no estuvo en la premiación en sí, sino en las nominaciones.

En la gala del domingo, por ejemplo, salieron ganadores Chadwick Boseman, Andra Day y la directora de origen asiático, Chloe Zhao, ganó el premio a mejor directora por Nomadland. También ganaron estatuillas Daniel Kaluuya y John Boyega.

Pero el daño ya estaba hecho. La falta de diversidad en las nominaciones causó que no se dejara de hablar sobre eso durante toda la ceremonia, siendo tedioso que a esta altura de los tiempos no se logre superar el tema.

“La Asociación de la Prensa Extranjera la componen 90 periodistas no negros que van a los pases de prensa buscando una vida mejor. Incluso, se rumorea que el miembro alemán es una salchicha con una cara pintada”, dijo Poehler en una de las bromas iniciales, mientras que Daniel Levy también clavó una estaca más.

“Espero que el próximo año, esta ceremonia refleje la verdadera amplitud y diversidad del cine y la televisión, porque hay mucho más que celebrar” expresó Levy.

Según Beeche, la inclusión es un tema en boga en los Estados Unidos, por lo que no será ni la primera ni la última vez que suceda esto en las galas de premios.

“Es la forma que ellos encuentran para alzar la voz. Al principio me costaba aceptarlo, pero ya me acostumbré”, acotó Beeche.

2) Más que feo este punto es controvertido. Minari se llevó el premio a mejor filme en lengua extranjera, teniendo una producción mayoritariamente estadounidense. Por si fuera poco, fue rodado en suelo norteamericano.

Minari se coló en esta categoría porque un poco más del 50% de sus diálogos son en coreano.

“El gane de Minari no es injusto, pues así son las reglas. Eso sí, lo que pasa es que las reglas están desactualizadas, deberían cambiar”, opinó Beeche.

“Con respecto al Óscar las cosas cambiarán, puesto que la categoría se llama mejor película internacional. En ese sentido, en los Óscar, Minari seguro entrará en el apartado de mejor película y las otras cintas extranjeras tendrán mejor chance”, agregó.

Para Beeche, la competencia fuerte en los Óscar será entre La Llorona, de Guatemala, y Another round, de Dinamarca.

Alexánder Sánchez

Alexánder Sánchez

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Su formación académica la complementó con trabajos estudiantiles en medios de comunicación universitarios.