Alexánder Sánchez. 19 julio, 2018
Esteban Ramírez en pleno rodaje de La Boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo
Esteban Ramírez en pleno rodaje de La Boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo

A seis horas de San José, incluida una travesía de 60 minutos en lancha, en estos momentos se filma en la Península de Osa la película La boda del Tigre, nueva película de Esteban Ramírez que se estrenaría a finales de año.

Cámaras, sonido y luces al hombro, el equipo de producción de la cinta se refugió en un paradisíaco lugar llamado Punta Marenco, todo con la meta de retratar la naturaleza tica del Pacífico sur y desde allí esculpir las aventuras de Juan –personaje protagonista del filme- y tres de sus más entrañables amigos.

Juan (Carlos Villalobos) es un actor que no termina de creer en su propio talento. Un día de tantos, por motivos de una boda que se realizará en la playa, Juan se reencuentra con tres compas que conoce desde la infancia y tiene años de no verlos.

Uno de ellos es Rigo (Amadeo Hidalgo), un hombre impulsivo y algo desordenado que quiere salvar su matrimonio; Camila (Fernanda Chávez), mujer independiente que quiere superar su pasado, y el Tigre (Luis Carlos Bogantes), que regresa de vivir en el extranjero convertido en un exitoso hombre de negocios.

Tigre, de quien deriva el nombre de la cinta, llega al país para casarse con Eva, una atractiva chica alemana. Este personaje femenino es encarnado por Brittany Falardeu, actriz estadounidense que vino desde su país exclusivamente al rodaje.

Es justamente en Punta Marenco donde se realizará la boda, de ahí la importancia de una locación en la que se filmará al menos el 50% de la narración fílmica y en la que se forjan las relaciones entre los personajes de esta comedia dramática.

“Rodeados de un ambiente festivo, y en medio de resentimientos escondidos, celos, envidia, y pruebas de lealtad, estos cuatro amigos se verán replanteados a su amistad”, detalla la sinopsis de la película.

Mejengas en la arena no podían faltar en el rodaje de La boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo
Mejengas en la arena no podían faltar en el rodaje de La boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo

Para Ramírez, quien resalta el hecho de que los actores son nuevos en el ambiente fílmico nacional pero con notable talento y experiencia, el proceso de filmación ha sido especialmente satisfactorio. Para el creador de Caribe (2004), Gestación (2009) y Presos (2016) los intérpretes darán la sorpresa.

“Cada día los vemos mejores en todas la áreas, muy compenetrados en el rol de sus personajes. Al fin y al cabo es una cinta que habla sobre al amistad y sobre el amor y yo creo que esas conexiones entre los mismos personajes se van notando cada vez más”, dijo Esteban desde Punta Marenco.

“La cinta sigue una estructura universal, algunas cosas tomadas de mis propias vivencias con mis amigos y amores. También ha sido de una gran ayuda los aportes valiosos de los actores, por lo que siento que la película está saliendo mucho mejor que el guion”, agregó el cineasta.

Con lluvia, con sol y otros días nublados, en los 17 días de rodaje la cinta ha venido tomando forma en la arena de la costa, senderos y densa selva del lugar. Para el equipo de producción, comandado por Rafael Ávalos, el elemento natural juega un elemento definitivo en la cinta y se mostrará como un símbolo de la identidad nacional.

Las instalaciones del hotel Punta Marenco Lodge, fueron utilizadas para algunas secuencias de interiores. El mar como testigo. Fotos de Víctor Melo
Las instalaciones del hotel Punta Marenco Lodge, fueron utilizadas para algunas secuencias de interiores. El mar como testigo. Fotos de Víctor Melo

Si Caribe (2004) sirvió como reflejo de la flora y fauna de la zona atlántica costarricense, ahora La boda del Tigre hará lo mismo pero anclada en la otra costa del país.

“La Península de Osa, especialmente Punta Marenco, son lugares poco retratados en la cinematografía nacional. Por eso me da mucho gusto poder compartirla no solo con los ticos sino con los extranjeros”, expresó Ramírez.

El rodaje de La Boda del Tigre se extenderá hasta el 28 de julio. Las últimas tomas, que marcarán el desenlace y clímax de la película, se realizarán en locaciones de Santa Ana y Ciudad Colón.

Antes de Punta Marenco, también se registraron secuencias en San José, Tárcoles y Jacó.

“Cada día del rodaje estamos tratando de buscar la excelencia. La idea tener momentos de actuación y realización todavía mejores. El final de la película tiene que ser contundente y emocionante”, finalizó Ramírez.

Vea a continuación otras imágenes del rodaje:
Preparando la boda de la película. Fotos de Víctor Melo
Preparando la boda de la película. Fotos de Víctor Melo
En medio de la selva, La boda del Tigre también rueda importante secuencias. Fotos de Víctor Melo
En medio de la selva, La boda del Tigre también rueda importante secuencias. Fotos de Víctor Melo
La bola rueda en La boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo
La bola rueda en La boda del Tigre. Fotos de Víctor Melo