6 noviembre, 2012
Pantalla completa Reproducir
1 de 13

Como sus macabros personajes, ParaNorman y Frankenweenie muestran la resurrección del stop-motion , técnica de animación centenaria que, lejos de pasar de moda, sube escalones en la pantalla grande en medio de la época dorada de los filme animados por computadora.

Nacida casi al mismo tiempo que el cine, la técnica del stop-motion ha sabido adaptarse y enriquecerse con los avances tecnológicos. Está basada en el sencillo concepto de objetos que se mueven milímetro a milímetro y son fotografiados un cuadro a la vez para dar la ilusión de una acción continua.

“Mientras la animación bidimensional dibujada a mano, que una vez lideró el mundo de las caricaturas, casi ha desaparecido de la pantalla grande, los títeres y miniescenarios animados con stop-motion siguen siendo naturales en el cine digital en 3-D de hoy”, destaca un artículo de la agencia AP.

Muy popular en las décadas de los setentas y ochentas, pueden pasar varios años sin que Hollywood ofrezca una película realizada en stop-motion , pero cuando reaparecen, lo hacen por la puerta grande.

A inicios del nuevo siglo, El cadáver de la novia , Wallace y Gromit y Pollitos en fuga estremecieron las salas de cine, las taquillas y hasta los premios Óscar. Unos años después, fue el turno de El fantástico Sr. Zorro , Jim y el durazno gigante y Coraline y la puerta secreta .

Tras una pequeña pausa, este 2012 llegaron a la pantalla grande ¡Piratas!, una loca aventura ; ParaNorman y Frankenweenie, la nueva aventura de Tim Burton, un viejo zorro del cuadro a cuadro.

“Es un tipo detrás de una cortina negra, moviendo un títere un fotograma a la vez. En realidad, la técnica no ha cambiado en 100 años. Pero se siente como un trabajo de amor y eso puede apreciarse en la pantalla”, dijo la productora de Frankenweenie , Allison Abbate, en las notas de producción.

Y claro que hay amor. La filmación en stop-motion requiere de más tiempo y paciencia que las animaciones. Cada personaje y escenario está hecho en miniatura; cada segundo de película tiene 24 cuadros que representan miles de minúsculos movimientos filmados para darle vida a la historia.

Escenarios en miniatura, títeres cuyas entrañas son mecanismos complicados para crear movimiento y equipos integrados por docenas de animadores que trabajan durante años, completan el moderno movimiento que no ha dejado morir al stop-motion .

Juego. El primer filme animado en stop-motion fue The Humpty Dumpty Circus , cortometraje hecho en EE. UU. en 1897. La técnica surgió de la imaginación de Albert E. Smith, inmigrante británico que tomó prestados los juguetes de su hija para dar vida a un circo, con animales y acróbatas que captó con su cámara un cuadro a la vez.

Sin embargo, pasó un tiempo más hasta que se diera el uso de esta técnica para producir largometrajes. Durante las primeras décadas del siglo XX, fueron los animadores europeos quienes llevaron la batuta en el uso de marionetas y objetos para narrar historias en el cine.

Fue Willis Harold O’Brien quien, en varias décadas de trabajo, hizo de la técnica todo un arte. El cineasta californiano usó este tipo de animación en numerosas escenas de El mundo perdido (1925), en el filme original de King Kong (1933) y también en Mighty Joe Young (1949), producción por la cual recibió un Óscar.

A partir de las décadas de 1950, el stop-motion tomó fuerza en Hollywood con la producción de cortometrajes inspirados en el trabajo que el animador húngaro George Pal realizaba con cientos de marionetas de madera.

“Millones de adultos y niños están familiarizados con un proceso de stop-motion con marionetas de plastilina, conocido como ‘Animagic’, creado por Arthur Rankin y Jules Bass para especiales navideños de televisión como Rodolfo, el reno de la nariz roja (1964) y Santa Claus is Comin’ to Town (1970) y películas como El soñador aventurero (1966) y Mad Monster Party? (1967)”, añade el artículo de AP.

En 1982, Tim Burton realizó el cortometraje Vincent , producción en blanco y negro que marcó su bautizó en stop-motion .

Una década después, regresó con un equipo de artistas y animadores para crear un largometraje titulado El extraño mundo de Jack , que significó un renacer para la antigua técnica de animación, apoyada en la tecnología del nuevo siglo.

“Con la animación stop motion en 3D, usted casi puede llegar a tocar a los personajes, además puede vivir la experiencia de sentirse dentro del set. La experiencia es inmejorable”, afirmó Burton en las notas del filme Frankenweenie .