William Venegas. 20 abril, 2018
Güicho, uno de los oreros de 'Nosotros las piedras'
Güicho, uno de los oreros de 'Nosotros las piedras'

El título no solo es atractivo: también es expresivo. Se trata del documental costarricense dirigido por Álvaro Torres Crespo, titulado Nosotros las piedras, con excepcional puesta en imágenes que bordea no solo lo mejor de la estética cinematográfica, sino que además se atreve a ser expresiva.

Ese es un mérito del filme, a la larga el más evidente, porque las imágenes se atreven a ser conceptos por sí mismas, capaces de hablar más que los propios diálogos del documental, ya que este filme potencia siempre las soluciones visuales con gusto, con inteligencia y con sostenida pasión.

El material planteado gira sobre la condiciones de sobrevivencia de los trabajadores del oro, oreros, quienes se ven obligados a abandonar sus fuentes de trabajo ante la creación de un parque nacional por decisión ecológica, sin que haya para ellos alguna contemplación social importante que los redima ante el desamparo en que quedan.

Digamos que ese es el núcleo del filme, porque alrededor de esa matriz significativa, de manera pausada, pero como afilado puñal que nos hiere, alrededor de ella vamos conociendo a los hombres que son la expresión material del desamparo social, lo que le permite al documental dividirse en especie de capítulos (acierto narrativo, aunque estemos hablando de un documento y no de una película de ficción).

Momia, uno de los personajes retratados en 'Nosotros las piedras'
Momia, uno de los personajes retratados en 'Nosotros las piedras'

Cada uno de esos personajes, porque lo son, cada uno tiene sus sentimientos, sus recuerdos, sus yo, pero arrinconados socialmente en la montaña con sus costumbres e, incluso, ritos religiosos, amores, sus debilidades, sus sueños, en fin, no son entes abstractos, son sujetos como usted y como yo, pero arrinconados socialmente en la montaña con sus costumbres e, incluso, ritos religiosos desde la lectura bíblica, especie de tranquilizante medicinal.

Ellos son el olvido convertido en materia. Ellos son la ansiedad convertidos en cuerpos humanos.

Ellos son el dolor abonado por ligeras alegrías. Ellos son la desesperanza de la esperanza. Ellos son víctimas de un orden social injusto, poco solidario y acaparado por políticos tradicionales desde el sexo reprimido a la fuerza. Ellos son lo que buscan oro para saciar sueños o utopías, pero solo son víctimas de un orden social injusto, poco solidario y acaparado por políticos tradicionales desde el llamado Gobierno del país.

El documental no pretende ser discurso político, pero la denuncia social brota de los pensamientos y palabras de los propios oreros: ellos señalan culpables sin represiones de nada, ¿qué tienen que perder si ya casi lo han perdido todo?

Aquí es cuando el filme se crece con sus imágenes, tan hermosas como aplastantes, desde los tonos, los árboles. De los primeros planos a planos abiertos y al revés, así la película “escribe” con sus imágenes, aunque se disperse por momentos.

La presencia de la lluvia inclemente sobre las espaldas de los trabajadores o sobre sus ranchos en la selva, como barricadas de guerra, hace más rico el concepto realista, naturalista y doloroso del filme, a la vez extrañamente poético, al estilo de los poemas de César Vallejo: como si “la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma”. Aquí es cuando el cine deja de ser arte de la fugacidad o del instante. No se pierdan este documental y que su mirada se quede entre nosotros.

Nosotros las piedras

Costa Rica, 2018

Género: Documental

Dirección: Álvaro Torres Crespo

Elenco: Oreros de Osa

Duración: 74 minutos

Cines: Magaly, Cinemark

Calificación: CINCO estrellas ( * * * * * ) de cinco posibles