Fernanda Matarrita Chaves. 22 diciembre, 2019
En el cortometraje un hombre huye de los hábitos dañinos de una personalidad agresiva. Foto: Sebastián Blanco.
En el cortometraje un hombre huye de los hábitos dañinos de una personalidad agresiva. Foto: Sebastián Blanco.

Francisco Saco un cineasta, sociólogo y comunicador hizo una alegoría a la agresión como producto de la sociedad para el concurso Huawei Short Fest, que consistía en grabar una producción de poco más de tres minutos usando un teléfono inteligente de esta marca de tecnología. En su cortometraje llamado Hombre expuesto con arma en mano, un sujeto aparece con un revolver apuntando a una sociedad que por donde quiera que pase, le apunta a él.

El trabajo de Saco, en el que contó con ayuda gratuita de actores y varios patrocinios, se destacó entre los siete finalistas que se eligieron de 180 propuestas.

Saco, quien se define con cuatro nacionalidades: cubano, español, estadounidense y costarricense, llegó a vivir a Costa Rica en los 90, se fue y regresó en 2015, dice que en este retorno encontró un país muy diferente al que conoció, pues percibió “más agresividad y xenofóbia, y menos solidaridad”.

"Quise que en este cortometraje hubiera tomas bien hechas, un actor comprometido, contar una buena historia y que además fuera visualmente interesante. Fue como hacer una película de acción. Queremos que la gente disfrute; el contenido es para reflexionar sobre la agresión.

“Mi propósito con el cine es hacer cine. Si puedo tocar temas o emociones o cosas pesadas lo hago, mi intención no es ser director político”, contó.

El proceso no fue tan simple para Francisco, pues se quebró un brazo y además, estaba enfocado en recuperarse y tener el cortometraje listo antes del nacimiento de su hijo.

"Es fantástico haber ganado (recibió $1.000 y una computadora Huawei MateBook). Estoy muy agradecido con la gente que me apoyó. Con los patrocinadores. Mi novia fue un apoyo incondicional. Este ha sido un proceso feliz. Un balance entre diversión y ansiedad”, dijo.

La decisión de cuál era el mejor de siete cortos finalistas estuvo en manos de Ana Xóchitl Alarcón, la directora del Centro de Cine de Costa Rica; Mario Giacomelli, crítico de cine; Walter Campos, periodista y escritor; y los directores costarricenses de cine Alexandra Latishev y Miguel Gómez, informó Huawei.

“Para el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica es muy estimulante acompañar iniciativas como esta que indiscutiblemente promueven el fomento a la producción audiovisual y cinematográfica, poniendo a prueba el talento y la creatividad de nuestros jóvenes, quienes hoy tienen mucho que decirnos y que contribuyen con el registro y la narrativa que dentro de algunos años se convertirá en parte del patrimonio fílmico y audiovisual del país”, comentó Ana Xóchitl Alarcón.

Los cortos finalistas fueron:

La lección de mi madre, de Eduardo Duarte Soto.

Idiomas del amor, de Angie Loveday Solano.

Vivir, de Eduardo Torres.

Catarsis, de Franceso Bracci,

2 en un baño, de Johnnatan Arce.

Amistad, de Pablo Aguilar.