Conciertos

Crítica de música: El show de Roger Waters es incomparable

En un concierto envolvente, de más de dos horas, el británico mostró en Costa Rica lo iracundo y conmovedor de su repertorio

02\12\23 San José, Estadio Nacional, Concierto de Roger Waters en su gira despedida  This is not a drill; el  bajista de Pink Floy se despide del publico tico en su segunda visita al país. Fotos: Jorge Navarro para La Nación
02\12\23 San José, Estadio Nacional, Concierto de Roger Waters en su gira despedida This is not a drill; el bajista de Pink Floy se despide del publico tico en su segunda visita al país. Fotos: Jorge Navarro para La Nación Jorge Navarro para La Nación

Si hay un show sin igual es el de Roger Waters. Su propuesta, lejos de resumirse a su música, se expande a una experiencia multisensorial tan fina como impresionante.

En su segunda visita a Costa Rica el “efecto WOW” fue reiterado. Desde la audiencia era inevitable ver con ojos chispeantes la oveja inflable gigante que “flotaba” sobre el público en SHEEP, o descubrirse deslumbrado por el show de láseres multicolor disparados desde el escenario.

Auditivamente, la vivencia fue impresionante. El sonido, con un diseño 360°, consiguió su efecto inmersivo, estimulando y engañando al oído que está poco acostumbrado a vivir esto en un concierto de estadio. Esa pulcritud sónica levantó el nivel del espectáculo.

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