Armando Mayorga. 26 abril
Eric Aguilar junto a
Eric Aguilar junto a "Perseverance", el vehículo que irá a Marte en julio. Foto Eric Aguilar/NASA

“Ya casi estamos por terminar el ‘rover’ que va a ir a Marte”.

El ingeniero eléctrico Eduardo Aguilar Trillo habla con entusiasmo de “Perseverance” (Perseverancia), el vehículo de la NASA que saldrá hacia ese planeta en tres meses para buscar rastros de vida microbiana. Esa es la Misión Marte 2020.

También, con la misma emoción, cuenta que sí, es de origen costarricense, y que tiene tíos y primos en Grecia, Alajuela, de donde era su papá, Eduardo Aguilar Eastwood.

Hace varias décadas don Eduardo migró a California, con 18 años, donde trabajó, se casó e hizo familia junto a María Trillo Aguilar, estadounidense de origen mexicano.

Don Eduardo falleció en el 2013, pero le dio a su hijo inolvidables viajes a Costa Rica para vacacionar hasta dos meses en Grecia con su familia tica.

También le heredó el sabor de la comida: “El gallo pinto es parte de mi vida, igualmente el café y la natilla con pan”, dice entre risas Eric Aguilar, de 43 años, quien vive en Fontana, ciudad del condado de San Bernardino, California.

Desde hace dos décadas (octubre del 2003) entró a trabajar en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, ubicado en Pasadena.

Ese centro, también cercano a la ciudad de Los Ángeles, la NASA fabrica sus naves no tripuladas.

Allí, junto a otros científicos e ingenieros, Aguilar construyó “Perseverance”, un vehículo de seis ruedas y una tonelada de peso que será lanzado al espacio entre el 17 de julio y el 5 de agosto a bordo de un cohete Atlas V.

La NASA dio a conocer el 5 de marzo esta imagen de cómo es
La NASA dio a conocer el 5 de marzo esta imagen de cómo es "Perseverance", el vehículo que llegará a Marte en febrero. Foto AFP

Este sofisticado robot aterrizará el 18 de febrero del 2021 en el cráter del volcán Jezero, luego de un viaje de seis meses.

Una vez en suelo marciano, desplegará todo un arsenal de instrumentos en los que Aguilar y su equipo han invertido cientos de horas desde el 2016.

“Perseverance” lleva un taladro para perforar el suelo y extraer rocas. También, cuenta con un brazo mecánico compuesto por 3.000 piezas que recogerá el material, lo pondrá en un tubo sellado, y lo almacenará en la bodega. Una futura misión traerá a la Tierra esas muestras.

También tiene un dron que volará hasta 600 m de distancia para fotografiar el cráter. $2.100 millones destinó la NASA a la Misión Marte 2020.

Hasta ahora, el coronavirus no detiene el lanzamiento, pero sí cambió las rutinas de trabajo de Aguilar y sus compañeros. En lo que se pueda, hacen teletrabajo, y usan mascarillas y ropa especial cuando hay que hacer labores presenciales.

El vehículo marciano está listo. El 11 de febrero un avión carguero cruzó de costa a costa EE. UU. para llevarlo al Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Florida, donde es ajustado para el lanzamiento.

Aguilar está más tranquilo porque el robot está completo.

Por eso, hace teletrabajo y el jueves conversó con La Nación desde la terraza de su casa, al lado de Lilliana, una de sus dos hijas, y un perrito. Zoom permitió la videoentrevista.

Eric Aguilar junto a sus dos hijas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés). Foto Eric Aguilar
Eric Aguilar junto a sus dos hijas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés). Foto Eric Aguilar

Aunque se le ve muy relajado, el reto que tiene por delante es grande.

Su otro trabajo es probar que todo el sistema de ingeniería de la sonda esté sin fallas para el viaje de crucero, la entrada a Marte y el aterrizaje. También, garantizar que es totalmente estéril, es decir, verificar que ni un solo microbio se coló dentro del equipo.

En este momento, la misión va contrarreloj. El disparo debe darse entre el 17 de julio y el 5 de agosto porque justo, en esas tres semanas, las órbitas de la Tierra y Marte se alinean. Si no lo logran, tendrán que esperar al próximo alineamiento, en setiembre del 2022.

“Ahora estamos trabajando en otro robot igual a ‘Perseverance’ que se quedará acá en la Tierra. Todo movimiento que se hará en Marte, se simulará antes acá con ese vehículo. Antes de cada movimiento en Marte, probaremos el movimiento aquí. Estamos en eso también”.

Si usted busca Eric Aguilar y NASA en Internet verá que este ingeniero es “papá” de otros robots marcianos. Él ríe cuando se le dice.

“Tuve la dicha de empezar en el JPL cuando comenzó la construcción de los ‘rover’ ‘Spirit’ y ‘Opportunity’ que fueron lanzados en el 2003 y llegaron a Marte en enero del 2004. También participé en la construcción de ‘Curiosity’ que aterrizó en el cráter Gale en 2012”.

Tanta experiencia lo llevó a ocupar el puesto de director de pruebas del “Perseverance” y director asistente del proyecto para construir el brazo recolector de materiales. Con él, laboran al menos 55 personas. “Mi trabajo es lograr que todo esté sincronizado”.

Eric Aguilar con
Eric Aguilar con "Perseverance" detrás de él en el JPL, en Pasadena, California. Foto Eric Aguilar

“No llegué aquí fácil... Para estar aquí, mis papás trabajaron un montón. También hay trabajo mío. Mis estudios de ingeniero eléctrico en la Universidad Estatal de Arizona los financie con un crédito y ayuda de mis padres.

“Siempre soñé en trabajar con la NASA pero imaginar que iba a estar aquí, no. Me costó porque de mis tres hermanos –yo soy el del medio– fui el único que logró terminar la universidad.

“En la universidad no solo estudiaba. También trabajaba como acomodador de sillas y mesas en un centro de eventos. Luego, logré una pasantía con una empresa en Arizona. A veces pasaba despierto de 6 a. m. a la 1 a. m. entre la pasantía y los estudios. Era un montón de trabajo.

“¿Perseverante? Sí, soy perseverante y eso me ha ayudado en la vida. Por eso, me identifico totalmente con el nombre de esta misión a Marte”.

"Perseverance" en el laboratorio del JPL. En la Misión Marte 2020 la NASA invierte $2,100 millones