José Andrés Céspedes. Hace 1 día
En lo que va del año, ya suman siete las galleras intervenidas en las provincias de Guanacaste, Limón, Heredia y Alajuela. Foto: Cortesía MSP.
En lo que va del año, ya suman siete las galleras intervenidas en las provincias de Guanacaste, Limón, Heredia y Alajuela. Foto: Cortesía MSP.

Ni el peligro de propagar la covid-19 frena a los organizadores de las controvertidas e ilegales peleas de gallos.

Aunque las aglomeraciones que ocurren en estos espacios son focos de contagio del nuevo coronavirus, dicho aspecto pareciera ser irrelevante para quienes llevan a cabo esta práctica, según las autoridades.

El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) comunicó este martes que ya van tres fines de semana consecutivos en los que los oficiales han intervenido galleras en cantones fronterizos.

La más reciente actuación sucedió la noche del domingo, en Talamanca de Limón, donde se ubicaron varios gallos muertos, otros heridos, mucho licor y hasta un arma de fuego.

Otro de los casos fue el del domingo antepasado, cuando encontraron a 130 personas agrupadas en un rancho en Horquetas de Sarapiquí, Heredia.

Días antes, el 11 de abril, se localizó otro sitio con un centenar de asistentes en San Dimas de La Cruz, Guanacaste.

En ese lugar las autoridades identificaron 29 gallos vivos y dos muertos, además de 40 cuchillas y 26 espuelas de carey.

También se determinó que había venta ilegal de bebidas y alimentos, así como presencia de varios infantes.

Asimismo, el 31 de enero se intervino una gallera en Santa Bárbara de Santa Cruz y se detuvo a un participante que tenía orden de captura por abusos sexuales contra persona menor de edad.

Un día antes, pero en El Progreso de El Valle de la Estrella, Limón, se clausuró otro evento clandestino con más de 50 personas, en el que, según las autoridades, se irrespetaban las medidas sanitarias para prevenir el SARS-CoV-2.

Disparo al llegar la policía

En la intervención ocurrida el domingo, en Talamanca, el MSP indicó que “el violento ambiente en el local” motivó a los vecinos a alertar a las autoridades, las cuales cerca de las 9 p. m. lograron detener el acto.

Según la cartera, cuando los oficiales llegaron al sitio, encontraron a un sujeto que estaba a punto de irse en una motocicleta. Consigo llevaba un gallo de pelea en muy malas condiciones dentro de un saco.

Dicha persona les indicó a los policías que él venía de una pelea de gallos y entonces, los oficiales procedieron a decomisarle el animal.

Poco después los funcionarios de Fuerza Pública escucharon una detonación en el local donde había estado este hombre. También salieron varias personas huyendo tras apagar las luces y dejar un portón abierto.

Los oficiales ingresaron al recinto para verificar si había alguna persona herida a causa de la detonación y también para asegurar la escena.

En el lugar encontraron dos gallos muertos en el suelo, así como dos vivos dentro de sacos. Además, hallaron muchas latas de cervezas esparcidas por todo el lugar en el que, según se presume, los asistentes habrían superado las 20 personas.

Un sujeto que estaba en el sitio y que aparentaba encontrarse en estado de ebriedad, trató de ocultarse en una estructura, por lo cual los policías fronterizos lo instaron a salir de su escondite e identificarse.

Ante la solicitud de las autoridades, el sujeto salió con una pistola calibre 40 que mantenía dentro de un bolso de cintura. Además del arma, el presunto gallero tenía en su poder un cargador y cinco proyectiles.

“El hombre tenía consigo los documentos para portar legalmente el arma, pero de acuerdo con las diversas directrices emitidas por el Ministerio de Seguridad Pública en materia de control de armas de fuego, se procedió a realizar un decomiso administrativo de la pistola”, indicó el MSP.

Luego de la operación policial, los gallos quedaron a la orden del Senasa y el caso fue denunciado ante la Fiscalía de Bribrí, Talamanca.

Castigos

La Ley de Bienestar Animal (N.° 7451) prohíbe desde el 2017 estas actividades debido al maltrato sufrido por los gallos.

Aunque algunos se oponen a esta prohibición, por estimar que es una actividad de arraigo cultural, lo cierto es que esa normativa establece prisión de tres meses a un año contra quien organice, propicie o ejecute peleas entre animales de cualquier especie, sin excepción alguna, en el territorio nacional.

También dicta multas contra quien, con el fin de organizar peleas entre animales, promueva o realice la cría, la hibridación o el adiestramiento de animales para aumentar su peligrosidad.

Para Warner Nájera, asesor legal de la Fuerza Pública, la aprobación de esta ley significó un gran paso para Costa Rica.

“Maltratar animales afecta la dignidad de los seres humanos y los animales tienen derecho a crecer en su ambiente natural y a actuar conforme a su instinto.

“Sin embargo, lo que hacen las personas para criar gallos de pelea es alejarlos de su naturaleza animal y maltratarlos constantemente para que estén dispuestos a matar a sus iguales, actuando contrario a su misma naturaleza”, manifestó el abogado.

Uno de los gallos rescatados en Talamanca. Foto: MSP
Uno de los gallos rescatados en Talamanca. Foto: MSP