Seguridad

Martín Arias, el niño que fue a la escuela descalzo y hoy cumple su sueño de ser policía

El viceministro de Seguridad Pública supo que quería ser oficial desde los seis años. Hoy, casi seis décadas después, recuerda con nostalgia y un dejo de orgullo los sacrificios que le permitieron convertirse en comisario.

Cuando de operaciones marítimas policiales se trata, el nombre del comisario Martín Arias Araya no pasa desapercibido. En sus más de 40 años como policía ha acumulado incalculables experiencias en el campo de la seguridad nacional, pero las que más atesora son esas que lo mantienen hoy en el sueño que comenzó a forjarse en 1964, cuando era un chiquillo de seis años.

En su oficina en barrio Córdoba, San José, amablemente nos recibe y nos invita a sentarnos a mi compañero fotógrafo y a mí en una mesa larga. Frente a ella se asoma un marco con una decena de medallas con las que lo han condecorado siete expresidentes, cuatro de Costa Rica y tres extranjeros.

Más atrás hay un mueble con unas fotografías donde lo acompañan generales de Estados Unidos, un cuadro de un paisaje campesino, algunas de sus gorras del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG), tazas y sobre su escritorio principal: un bolígrafo color dorado que apoya sobre una base, así como su saco y un sombrero de su uniforme.

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