Seguridad

Drama de migrantes venezolanos invade aceras y lotes baldíos de San Carlos

Ante un Gobierno ausente y una municipalidad “sin recursos”, migrantes venezolanos acampan a la intemperie y reúnen dinero para seguir hacia el norte, con la única ayuda de los vecinos sancarleños

Esta familia de migrantes venezolanos llegó a Ciudad Quesada la madrugada del sábado 10 de setiembre. Traen desde su país una imagen religiosa que, aseguran, les cuida.
Esta familia de migrantes venezolanos llegó a Ciudad Quesada la madrugada del sábado 10 de setiembre. Traen desde su país una imagen religiosa que, aseguran, les cuida.
Dos hombres venezolanos en el paso peatonal donde piden colaboraciones. Uno de ellos, padre del niño que aparece en la imagen, sostiene un cartel que dice "Somos venezolanos, apóyenos para seguir nuestro camino, gracias". Rostros anonimizados por protección de identidad. (Roger Bolaños)

Un inédito flujo de migrantes, en su mayoría venezolanos, cambió el escenario con el que se encontraba cualquiera que visitara Ciudad Quesada de San Carlos en el pasado. Si bien este cantón norteño está acostumbrado a recibir migrantes nicaragüenses que llegan en busca de trabajo y prosperidad, el reciente éxodo sudamericano es nuevo y diferente, pues son personas que, en su mayoría, están sólo de paso en su viaje hacia Estados Unidos o Canadá, pero llegan en grandes cantidades.

Hoy día, en Ciudad Quesada es común encontrar adultos y niños vendiendo “popis” en semáforos, o refugiándose de la lluvia en una parada de bus. En algunos casos, incluso, los migrantes han tomado lotes baldíos con sus carpas o tiendas de acampar, como una alternativa para resguardarse mientras consiguen algo más de dinero que les permita dar algunos pasos más hacia el norte.

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