Judiciales

Migrantes pagaron hasta ¢13,7 millones a banda que ofreció llevarlos a Estados Unidos

Migración detuvo a 21 personas este martes en 15 allanamientos, coordinados con OIJ, Seguridad y autoridades panameñas

Migrantes de diferentes nacionalidades pagaron de $14.000 (¢8,7 millones) a $22.000 (¢13,7 millones) a una banda que ofreció llevarlos hasta Estados Unidos. Una parte de los extranjeros eran de países de Asia, otros de naciones africanas, mientras que también había sudamericanos y caribeños. El monto que cancelaban dependía de la distancia del recorrido.

La investigación, que se extendió por aproximadamente un año, permitió determinar que de su país de origen los extranjeros pasaban a Ecuador, luego a Colombia y de ahí a Panamá. En Costa Rica había 21 integrantes de la organización, quienes se encargaban de recibirlos en la frontera sur y llevarlos hasta el norte del país, donde eran recibidos por otros sujetos que los ayudaban a cruzar por Nicaragua, Honduras, Guatemala y México, con el objetivo de dejarlos cerca de la zona fronteriza estadounidense.

Todos los sospechosos de ser parte de la organización en suelo tico fueron detenidos este martes, luego de 15 allanamientos dirigidos por la Fiscalía Adjunta contra la Trata y Tráfico Ilícito de Personas y ejecutados por la Policía Profesional de Migración, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).

Según las autoridades, el grupo tenía dos presuntos líderes, uno de apellidos Arias Molina, quien era el enlace con Panamá y se encargaba de dirigir a los integrantes de la zona sur; así como otro apellidado Salgado Murillo, coordinador en la zona norte y clave en el contacto con personas de la organización en Nicaragua, Honduras, Guatemala y México.

Además de Arias, en el sur del país fueron aprehendidos 11 hombres y una mujer. Ellos responden a los apellidos Pérez Jiménez, Blanco Mora, Agüero Mesén, Gutiérrez Cortés, Cajina Agüero, Miranda Ortiz, Rodríguez Orozco, Jiménez Madrigal, Montiel Montiel, Vásquez Artavia, Torres Marchena y Bejarano Morales, respectivamente. Los primeros tres y la mujer se encargaban de funciones de “punta y escoba” (se encargan de ir al frente y detrás del vehículo en el que vienen los migrantes para alertar en caso de que haya Policía), los otros cuatro del transporte y los últimos del traslado por la montaña.

Por otra parte, en Barranca (Puntarenas) había una mujer apellidada Leal Molina que al parecer cumplía con labores de alojamiento y ocultamiento, mientras que en San Ramón (Alajuela) a un sujeto, Lobo Muñoz, se le señala como presunto coordinador.

Finalmente, en norte de Costa Rica, las autoridades determinaron que además de Salgado había dos supuestos coordinadores, Hernández Rodríguez y López Carmona, un encargado de transporte, Zelaya García, así como dos encargados de alojamiento y ocultamiento, Hernández Martínez y García Chaves.

Michael Soto Rojas, ministro de Seguridad Pública, detalló, sin precisar un número, que aún faltan personas por detener; sin embargo, destacó que se seguirá trabajando en coordinación con las autoridades panameñas para dar con todos los objetivos. Agregó que en el vecino país también se aprehendieron 21 personas este martes.

Operación Crepúsculo

El operativo para desarticular a esta organización internacional dedicada al tráfico ilícito de migrantes se denominó Crepúsculo, manifestó Raquel Vargas Jaubert, directora de Migración y Extranjería. El nombre obedece a que el grupo aprovechaba las madrugadas para movilizar a los foráneos por el país. El diccionario de la Real Academia Española (RAE) describe ese término como la “claridad que hay desde que raya el día hasta que sale el sol”.

Durante los 12 meses de investigación, Migración identificó el traslado de 174 personas por Costa Rica que habrían desembolsado más de ¢1.500 millones por el viaje a la banda. Estas provenían de los países asiáticos de Yemen, Pakistán, Bangladesh, Uzbekistán e India, así como de los africanos Burkina Faso, Egipto, Senegal, Angola y Mauritania. Asimismo, se identificaron originarios de Haití, Cuba, Brasil, Chile y Panamá.

De ese grupo, se sabe que 45 lograron llegar a territorio estadounidense. Con las otras 129 personas está pendiente un proceso de verificación, para saber cuál fue su destino.

Para las autoridades, la situación más preocupante es la de los migrantes haitianos, quienes debido a la crisis que viven en su país, están atravesando la región con el fin de llegar a Estados Unidos. Ahí, las autoridades tenían suspendidas las expulsiones de personas de esta nacionalidad, luego del terremoto que azotó el país caribeño el 14 de agosto anterior; no obstante, ante la concentración en pocos días de más de 15.000 migrantes, la mayoría haitianos, bajo un puente en Texas, se cambiaron las pautas migratorias.

Además del movimiento telúrico, Haití atraviesa una crisis política, luego de que un comando armado asesinara al presidente Jovenel Moise e hiriera a su esposa el 7 de julio en la madrugada. En la actualidad, el primer ministro de Haití, Ariel Henry, quien asumió días después del crimen, está al mando en medio de la polémica, ya que un fiscal (ahora destituido) lo relacionó con uno de los sospechosos del crimen.

El ministro costarricense, Michael Soto, detalló que 6.733 han sido rechazados al llegar a la frontera sur, en Paso Canoas; empero, reconoce que la colaboración de coyotes hace que algunos ingresen ilegalmente y sigan su travesía.

La ruta del tráfico ilícito de migrantes

Al menos 174 personas de diferentes nacionalidades fueron trasladadas a través del continente americano por una banda que les ofreció llevarlas a Estados Unidos.

FUENTE: Policía Profesional de Migración y Extranjería    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Eillyn Jiménez B.

Eillyn Jiménez B.

Bachiller en Periodismo de la Universidad Internacional de Las Américas. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación de Mercadeo. Escribe sobre sucesos.