Keyna Calderón Masís. 17 octubre
El debate se realiza en los Tribunal de Juicio de Cartago y podría terminar este viernes. Foto de Keyna Calderón
El debate se realiza en los Tribunal de Juicio de Cartago y podría terminar este viernes. Foto de Keyna Calderón

Un pastor evangélico cartaginés alegó que los padres de una menor, que lo acusa de dos delitos de abuso sexual, la manipularon para “ponerla decir cosas que realmente no han pasado”.

La declaración la brindó el religioso Mario Alberto Chacón Leandro, al iniciar este jueves en el Tribunal Penal de Juicio de Cartago, un debate en el cual lo juzgan por dos delitos de abuso sexual.

Los hechos, según la acusación leída este jueves por el fiscal Joffrey Salas Fuentes, habrían ocurrido entre los meses de enero y abril del 2015, en la casa del imputado en el cantón de Alvarado, Cartago.

Fueron dos casos y de acuerdo con Salas ocurrieron de manera similar. En ambos, el sospechoso que estaba en su cuarto, llamó a la menor (en ese momento tenía cinco años) “lo que fue obedecido. Una vez en la habitación, cerró la puerta aprovechándose de la vulnerabilidad de la ofendida, así como de la relación de confianza existente, al ser el compañero sentimental de la abuela”. Luego, presuntamente, la abusó, dijo el fiscal.

"Luego el acusado le manifestó a la niña que no debía decir nada porque si no la abuela (...) le pegaría y luego él también”, concluyó.

Rechaza cargos

Mario Alberto Chacón, luego de escuchar la narración de la acusación, aceptó declarar y, además, respondió preguntas de la fiscalía.

Al comenzar su relato dijo: “duele en mi corazón que utilicen la inocencia de una niña, que ha sido manipulada a decir cosas que realmente no han pasado. Nunca les falté al respeto ni les hice algo inadecuado (...) Han dañado mi imagen y la de mi familia, los que no me conocen dan por un hecho que esto es verdad”.

Chacón, de 46 años y quien es abuelastro de la víctima, argumentó que la principal gestora de todo el caso, es la madre de la menor. “Ella es la que ha hecho todo esto”, afirmó.

En su alegato, el hombre añadió que la acusación surgió en un momento en el cual él le estaba cobrando al padre de la menor una deuda de ¢14 millones, correspondiente a un préstamo de 250 quintales de zanahoria.

Precisamente, el papá de la niña, quien escuchó el relato, respondió: “pido a los jueces que no se dejen engañar por mentiras, porque sabemos que en esto, se usan muchas mentiras y sobornos para salir de esta situación.

“Él es mi padrastro, desde que yo estaba muy niño. Nadie espera que el hombre, que con una mano te dio de comer, con la otra abusa de tu hija. Él me crió a mí y a mis hermanos. Lo veía como un papá hasta el día que cometió ese error. La relación con mi mamá y algunos de mis hermanos cambió, porque ellos lo defienden.

“Han sido 4 años muy largos. Ella (la niña) siente mucho temor hacia los hombres. Es muy nerviosa para todo, con cualquier cosa está alerta. Ha sido una lucha y tormento porque le cuesta mucho dormir.

”Tiene nervios, llora mucho, anda siempre muy confundida. Ahora está en tercer grado, ha ocupado de mucha ayuda. Hubo que pasarla de escuela porque este señor, pasaba molestándola al igual que los compañeros”.

El juicio continuó durante la tarde con la declaración de la niña, que ahora tiene ocho años. La diligencia se realizó de manera privada porque así lo establece la legislación, en protección de la víctima que en este caso es una menor de edad.

Este debate que podría terminar este viernes es dirigido por los jueces Rodrigo Obando Santamaría, Jenny Almendariz Solís y Jennifer Mata Mora (quien preside).

El imputado, que no aceptó que se tomaran fotos de su rostro, declaró durante cerca de dos horas. Foto de Keyna Calderón
El imputado, que no aceptó que se tomaran fotos de su rostro, declaró durante cerca de dos horas. Foto de Keyna Calderón
Otro caso

Chacón tambien afronta otro investigación por presunto abuso sexual, denuncia que ingresó a la Fiscalía el miércoles 3 de abril de este año y se le asignó el expediente 19-000896-0345-PE.

Los hechos habrían ocurrido en el año 2011, cuando la víctima tenía 6 años.

La joven, quien ahora tiene 14 años, relató a La Nación que su familia alquilaba una casa propiedad de Chacón, quien además los ayudaba económicamente.

Agregó que en aquel momento su madre era parte del coro de la iglesia por lo cual tenían mucha relación.