Sucesos

‘¿Quedó vivo?’: Hombre vio el tren venir, corrió, saltó para subirse y cayó

Video muestra dramático momento en que limonense de 34 años intenta trepar a locomotora en marcha. El pelo largo provocó que quedara prensado

63 minutos. Ese fue el tiempo que un hombre estuvo prensado debajo del tren de carga, luego de que aparentemente tratara de subirse al ferrocarril en movimiento, la mañana de este miércoles en Matina de Limón. Luego del dramático rescate, el afectado fue llevado al Hospital Tony Facio.

Un video muestra el momento en que el sujeto comienza a caminar al lado de la locomotora, aumenta la velocidad, y luego salta para subir, pero cuando intenta sostenerse, resbala y cae al suelo. Al ser impactado por la gigantesca máquina, dio una vuelta en el aire y otra en el pavimento para luego quedar prensado debajo de un vagón y ser arrastrado por casi 100 metros. ¿Por qué? Su cabello largo se quedó atorado entre los rieles y no lo dejó escapar a pesar de la desesperación.

Aterrados, los vecinos se acercaron para intentar auxiliarlo y otros para grabar su sufrimiento. Un comerciante, incluso salió corriendo, agitando la mano, para avisar al maquinista que se detuviera. A pesar de la alerta, el tren avanzó unos metros más ante la imposibilidad de frenar en seco.

“¿Quedó vivo?”, “¿No lo pueden sacar de ahí?”, ¿Y la ambulancia?”, fueron algunos de los comentarios que hicieron las personas que se encontraban en el lugar, asustadas, sin saber qué hacer, mientras el sujeto movía sus piernas con dificultad, llenas de sangre y sin zapatos. Algunos se acercaron para intentar sacarlo, pero estaba tan prensado que cualquier movimiento en falso podía ser el doble de perjudicial.

A las 8:50 a. m., 10 minutos después de ocurrida la tragedia, la Cruz Roja recibió el reporte del accidente y los paramédicos tardaron 15 minutos en llegar al lugar, a escasos metros de la estación del ferrocarril de la comunidad de Estrada de Carrandi. Lo identificaron como un masculino de 34 años, quien presentaba un fuerte golpe en la cabeza.

En cuestión de segundos también se hizo presente el batallón atlántico del Cuerpo de Bomberos para cooperar con la operación, la cual a todas luces era complicada. Así lo manifestó el jefe del equipo, Mauricio Montero, quien relató a La Nación el dramático rescate que realizaron en conjunto los cuerpos de socorro. Un total de seis bomberos de dos unidades se unieron para liberar al herido.

“Tuvo la suerte de que cerca del sitio había un equipo de la Caja (Costarricense de Seguro Social) que trabajaba en un Ebáis y andaba con un doctor. Ellos dieron el primer soporte. Él tenía una cabellera larga, entonces eso fue lo que se le prensó entre las ruedas y el chasis del vagón. Parte de la maniobra que tuvimos que hacer fue cortarle el pelo para poder sacarlo, ya que el médico que estaba ahí presumía que el hombre tenía una posible fractura de cráneo, por lo que era urgente llevarlo al hospital”, contó el bombero.

Montero señaló que el sujeto se encontraba tan desorientado que ni siquiera les pudo decir por qué se le tiró al tren o cuál era su objetivo. También subrayó que no se encontraba ningún familiar o amigo cerca, pero que los vecinos comentaron que era un habitante conocido en la localidad. “Él estaba muy incoherente, no pudo dar ninguna explicación, aunque sí estaba consciente. Lo que decían es que es un habitual del lugar, pero nadie dijo ser cercano a él o algo parecido”, agregó.

El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) confirmó a La Nación que la víctima estuvo prensada por una hora entre las ruedas del carretillo de uno de los carros planos de carga.

“Se trataba de un tren de carga que se dirigía hacia Margarita de Batán dirigiéndose hacia la planta de uno de nuestros clientes (...) Como se observa en los videos que circulan en redes sociales se trata de una imprudencia gravísima de la persona que al ver el tren pasar trató de subir al mismo en movimiento, poniendo en riesgo su vida”, señaló el Instituto. La imprudencia, sin embargo, no se puede castigar con sanción o multa.

¿Un milagro?

Pero, ¿por qué se tardó una hora en el rescate? Mauricio Montero respondió que este tipo de operaciones son muy complicadas, pues no es lo mismo sacar a una persona de un vehículo que de un tren. Principalmente porque los bomberos tienen herramientas para levantar un carro o destruirlo parcialmente, pero con un ferrocarril esa tarea se vuelve 10 veces más complicada.

“Dice el dicho que las cosas salen por donde entraron, entonces una opción era esa; si el tren viene en un sentido, lo que usted hace es ponerlo a retroceder porque, como le digo, así como la persona entró ahí, así debería salir. Sin embargo, en este caso era muy arriesgado decirle al maquinista que echara para atrás porque con un mal paso puede empeorar el asunto, principalmente por el peso de la máquina.

“Entonces, como hubo que cortarle el pelo y tratarlo con tanto cuidado por la posible fractura de cráneo, eso se llevó su tiempo. Después incluso hubo que hacerle maniobras con aceite mineral para que saliera y como el muchacho se encontraba consciente él también nos fue ayudando, pero despacio, a su tiempo. Más porque esto funciona así: si usted se mueve un milímetro, hay que ver el resultado, si se mueve otro, igual”, contó.

Al final, el equipo de bomberos, cruzrojistas y funcionarios de la Caja tardaron una hora y tres minutos exactos en liberar al paciente. Según Montero, el maquinista nunca se bajó del tren y posteriormente siguió su camino. De acuerdo con Incofer, la locomotora cargada de barrotes de acero continuó su camino para concretar la entrega.

El accidentado iba a ser trasladado en un inicio a la Clínica de Matina, pero el médico que lo atendió en el sitio recomendó que fuera llevado directamente al Hospital Tony Facio, en Limón, debido a la gravedad de sus golpes. Ese centro médico confirmó a este medio, a las 5 p. m. que el paciente “se encuentra hospitalizado, fuera de peligro y estable”, por lo que, en conclusión, la imprudencia terminó en milagro.

Montero rescató que él fue bombero en San José durante muchos años, por lo que ya había atendido tres casos similares a este en el que una persona se le lanzó al tren.

“Son eventos que por la fuerza que impone el aparato en sí es muy complejo el rescate. Porque usted un carro lo levanta y lo hace para donde quiera, pero un tren no. Nosotros sí tenemos equipos hidráulicos que podrían levantar la máquina, pero hoy era casi imposible porque llevaba una carga de lingotes sumamente pesada, entonces no nos arriesgamos”, finalizó.

De acuerdo con el Incofer, en el 2021 se han registrado 10 atropellos.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.