Desastres

Volcán Poás lanza ceniza y fragmentos de roca en nueva erupción de 2.000 metros de altura

Parque Nacional durante permanecerá cerrado hasta nuevo aviso

El volcán Poás lanzó ceniza y fragmentos de roca en una nueva erupción registrada a las 5:40 a. m. de este lunes.

La columna de material volcánico alcanzó los 2.000 metros de altura sobre el cráter, informaron el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) y la Red Sismológica Nacional (RSN).

Paulo Ruiz, experto de la RSN, manifestó que el material expulsado se desplazó “rápidamente” hacia el oeste y suroeste del cráter.

En tanto, Javier Pacheco, del Ovsicori, mencionó que el evento se extendió por cinco minutos y fue hidrotermal.

El Comité Asesor Técnico de Vulcanología recomendó el cierre del Parque Nacional Volcán Poás durante este lunes, debido a la actividad del coloso.

Lidier Esquivel, jefe de investigación de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), manifestó que el objetivo es tener una ventana de tiempo para analizar el comportamiento del macizo.

"Es un tema de seguridad para los guardaparques y los visitantes, porque hay que recordar que este es un volcán activo, con una actividad en aumento en los últimos años (...).

“El buen control y vigilancia ha permitido el manejo en situaciones como las de hoy, para que se tomen medidas inmediatas”, afirmó Esquivel.

Las instalaciones fueron cerradas y permanecerán así este martes, informó la Comisión.

Blas Sánchez, geólogo de la entidad, detalló que el flujo de gases hacia la superficie sigue siendo alto y se concentra en el mirador.

Agregó que la medida se toma por la “peligrosidad” y la posibilidad de que se registren erupciones espontáneas.

“Las erupciones como estas han sido frecuentes este mes, por lo cual se recomienda una vigilancia estricta”, precisó Sánchez.

Actividad constante

La semana pasada el Parque Nacional estuvo cerrado, debido a que el domingo se registró una erupción que alcanzó los 3.000 metros de altura.

Además, días antes se reportó la caída de lluvia ácida, la cual causó daños en la infraestructura del lugar.

María Martínez, quien participó en una inspección de campo el pasado 23 de setiembre, dijo que la “descompresión del sistema hidrotermal” ha sido bastante fuerte, por lo que además del vapor de agua, se han emitido a la alta atmósfera gotas de ácido, aumentando la cantidad de dióxido de azufre en la superficie.

“La fase de actividad que arrancó en abril del 2017 se sigue manteniendo, por lo que el comportamiento es normal, pero no hay que bajar la guardia para notar cuándo hay cambios significativos y alertar a las autoridades”, dijo Martínez hace una semana.

La experta añadió que debido a la actividad reciente se abrió una boca nueva en el fondo del cráter, a la par de la boca A.

“Tiene unos 30 metros de diámetro y por ahí sale mayor cantidad de calor”, mencionó.

Información actualizada a las 4:49 p. m. con más datos.

Eillyn Jiménez B.

Eillyn Jiménez B.

Periodista de la Sección de Sucesos y Judiciales. Bachiller en Periodismo de la Universidad Internacional de Las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.