Eillyn Jiménez B.. 4 mayo
La laguna cambió de color luego de un deslizamiento. Foto: Volcanes Sin Fronteras
La laguna cambió de color luego de un deslizamiento. Foto: Volcanes Sin Fronteras

La laguna del volcán Irazú cambió de color después de un deslizamiento que se registró en la pared interna del cráter el pasado jueves 2 de mayo.

Regularmente, tiene un tono azul verdoso, pero tras la caída de material se tornó más turbio.

Después de esto, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) informó de que el material que cayó se había mantenido ahí por muchos años.

“Es bastante claro que el material estaba suelto y que se había mantenido ahí por más de 50 años. Entonces, con el paso del tiempo va perdiendo la consistencia y se generan este tipo de situaciones”, explicó Eliécer Duarte, del Ovsicori.

Agregó que el cambio de coloración se da por la mezcla que se produce ante la caída.

“La caída produce algunas olas en el lago, esto ya se había dado en al menos dos ocasiones y ocurre debido a que la laguna es bastante estable y homogénea y, al verse alterada, cambia su densidad”, manifestó el experto.

Por su parte, Volcanes Sin Fronteras detalló que el hecho, registrado en el sector oeste del cráter activo del coloso, también formó unas pequeñas islas en la laguna.

"Al caer el material en el lago, se formó un seiche (tsunami en un lago) y en las paredes del cráter es posible observar los indicios de este, que pudo alcanzar los 10 metros del altura.

“Asimismo, se nota un cambio de color en las paredes del cráter, cerca del lago”, precisó la organización.

Debido al evento el Parque Nacional Volcán Irazú trabaja con normalidad, ya que el deslizamiento no tiene relación con la actividad volcánica.

En diciembre anterior, había sido la laguna del volcán Poás la que cambió su color de un verde turquesa al llamado verde “ballena”, término que utilizan los científicos para describir el tono inusual del agua.

Para ese momento, los expertos mencionaron que el hecho se originó porque el volcán cuenta con dos focos de actividad bajo la laguna que inyectan dióxido de azufre de forma constante.

Agregaron que se trató de un balance complejo de explicar donde incide la luz y la propia composición química del lago.