Hugo Solano C.. 9 julio
El impulso que adquiere el agua cuando llueve de forma extrena en las partes montañosas de Upala hace que el pueblo sufra el embate. Foto: suministrada por Edgar Chinchilla.
El impulso que adquiere el agua cuando llueve de forma extrena en las partes montañosas de Upala hace que el pueblo sufra el embate. Foto: suministrada por Edgar Chinchilla.

El jefe de Pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), Werner Stolz, afirmó que siempre monitorean las ondas tropicales, porque todas refuerzan la actividad lluviosa a su paso y algunas, como la que afectó el lunes el cantón de Upala, Alajuela, pueden generar lluvias extremas.

Stolz afirmó que es poco probable que se repita una onda con ese potencial destructivo específicamente para Upala, pero sostuvo que sí pueden golpear otros puntos del país con fuertes precipitaciones.

“En esas cantidades yo diría que es poco probable que se repita”, afirmó.

El funcionario detalló que el pasado fin de semana ingresaron dos ondas seguidas, la 11 y la 12, esta última fue la que causó las inundaciones en Upala.

En promedio, unas 32 ondas tropicales atraviesan el país cada año, algunas con efectos más fuertes que otras, pero siempre refuerzan los aguaceros.

El caso de Upala es muy particular porque cuando se presentan esos núcleos tan fuertes, casi toda el agua que se precipita se dirige hacia el río Zapote.

Las ondas son disturbios que se forman al oeste de África y avanzan siempre hacia el oeste. Muchas de ellas atraviesan el océano Atlántico, el mar Caribe y el Istmo centroamericano.

Según el IMN, si se conjugan ciertas condiciones pueden llegar a ser un ciclón, pero otras veces solo se quedan como un disturbio que genera mucha inestabilidad.

“Portan mucha humedad, entonces cuando se acoplan en la parte alta de la atmósfera debido a sistemas que lo favorecen, producen celdas que fomentan las lluvias y eso fue lo que pasó en Upala”, añadió.

No todas las ondas generan cantidades tan exageradas de lluvia. El IMN todavía realiza análisis de lo ocurrido porque fue algo muy puntual e intenso, maximizado porque la zona de convergencia intertropical estaba muy activa.

Recordó que en el Pacífico central a veces las ondas registran hasta 150 litros por metro cuadrado, pero en Upala la canalización es diferente.

Stolz dijo que si esa cantidad de lluvia hubiera caído en las partes bajas de Upala, el efecto hubiera sido diferente, porque el río no se hubiera comportado igual.

Lluvias solo superadas por las del huracán Otto

Los aguaceros generados por la onda tropical que golpeó Upala la madrugada del lunes solo han sido superados por los ocasionados por el huracán Otto en esa región, confirmó el jefe de pronósticos del IMN, Werner Stolz.

Cuando nos afectó el huracán Otto, el 24 de noviembre del 2016, las precipitaciones fueron superiores a los 300 litros por metro cuadrado, en una zona de cobertura mucho más amplia.

Esta vez la onda tropical causó lluvias extremas en puntos específicos de Upala que sobrepasaron la capacidad del río Zapote y otros cercanos como el río Niño y el Chimurria.

“Como la cuenca ya estaba saturada por aguaceros previos en las montañas, la escorrentía es prácticamente del 100% pues es un suelo muy arcilloso, en que el todo escurre”, añadió.

El río Zapote recoge toda el agua y la baja hasta el pueblo que está a solo 45 metros sobre el nivel del mar, para luego desembocar en el lago de Nicaragua.