Eillyn Jiménez B., Carlos Arguedas C.. 12 julio
El Ministerio Público solicitará medidas cautelares contra los detenidos ante el Juzgado Penal de Puntarenas. Foto: Jorge Castillo
El Ministerio Público solicitará medidas cautelares contra los detenidos ante el Juzgado Penal de Puntarenas. Foto: Jorge Castillo

Dos oficiales de la Fuerza Pública fueron detenidos este viernes por la mañana como sospechosos de participar en el secuestro extorsivo e intento de homicidio de un hombre en Miramar de Puntarenas.

Los funcionarios, de apellidos Delgado Matarrita y Fernández Mora, se encontraban en sus viviendas cuando se realizó la captura, detalló la Fiscalía en un comunicado de prensa.

Un tercer sujeto, apellidado Lagos Campos, también fue aprehendido, ya que es investigado por su relación con el hecho.

A partir de las 5 a. m. agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desplegaron cuatro allanamienos en Chomes, El Roble y Barranca con el objetivo de decomisar evidencias para la investigación del caso.

Además de ingresar a las viviendas de los tres hombres, se realizó una diligencia en la vivienda de una mujer policía, quien fue detenida la semana pasada como sospechosa de facilitar la retención de la víctima, de 38 años.

La oficial, de apellidos Arias Mora, fue cesada de su trabajo en la Fuerza Pública como parte de las medidas cautelares impuestas por el Juzgado Penal de Puntarenas, que también determinó que ella deberá mantener un domicilio fijo, tendrá prohibición de salida de Costa Rica y debe presentarse a firmar cada 15 días.

Asimismo, no puede comunicarse por ningún medio con la víctima o testigos.

Se espera que en el transcurso de este viernes Delgado, Fernández y Lagos sean indagados y, posteriormente, acudan a la audiencia de solicitud de medidas cautelares.

Delgado tenía ocho años de laborar para la Fuerza Pública en Montes de Oro y Fernández laboraba hace 10 años en la Fuerza Pública de Monteverde, ambas delegaciones en Puntarenas.

El fiscal adjunto de Puntarenas, Luis Diego Hernández Araya, manifestó que los policías involucrados están aliados con una banda de asaltantes y que utilizaban la excusa de controles en carretera para interceptar a las víctimas.

“Las diligencias están relacionadas con la investigación de una banda de asaltantes sumamente violenta que recurre a la tortura física y psicológica para obtener disposición patrimonial de la víctima”, dijo Hernández.

El caso

Los hechos con los que se vincula a los oficiales y a Lagos ocurrieron el martes 2 de julio, cuando el hombre que figura como víctima del caso fue interceptado por una patrulla en El Cocal, barrio del centro de Puntarenas, y entregado a dos sujetos que lo trasladaron a Zagala de Miramar, en el cantón de Montes de Oro.

El caso trascendió ese mismo día por la noche, cuando el afectado llegó hasta una casa en Zagala y pidió ayuda. Dijo que lo habían intentado matar.

Según el relato del afectado, él viajaba en un vehículo Hyundai Santa Fe cuando oficiales que iban a bordo de una radiopatrulla lo interceptaron cerca de unas torres de comunicación ubicadas en El Cocal.

Aseguró que los policías lo retuvieron en ese barrio puntarenense y luego lo entregaron a dos sujetos que llegaron con los rostros cubiertos, quienes se lo llevaron en su vehículo hasta Zagala.

Las autoridades no revelaron la identidad de la víctima ni tampoco dieron detalles sobre la actividad económica a la que se dedica, solo trascendió que tiene 38 años.

El pasado 5 de julio, Wálter Espinoza Espinoza, director del OIJ, indicó que el afectado afirmó que los sujetos lo amordazaron y lo golpearon en diversas partes del cuerpo. Finalmente, le dispararon en la parte trasera del muslo izquierdo y debajo de la rodilla.

Lo investigado permitió establecer que los agresores le pidieron que les diera toda la información de su cuenta bancaria y lo amenazaron con matar a sus familiares.

“Al parecer, los encapuchados amenazaron a la víctima para que les entregara los datos correspondientes a su cuenta bancaria o, de lo contrario, iban a atentar contra la vida de sus familiares. Se cree que Lagos habría utilizado una herramienta para intentar asesinar al ofendido y, supuestamente, habrían planeado quemar su carro; sin embargo, el hombre logró huir y pedir ayuda”, precisó el Ministerio Público en el comunicado difundido este viernes.

El hombre dijo a las autoridades haber aprovechado un descuido de sus captores para escapar y pedir ayuda en una casa vecina. A unos 500 metros de distancia de esa vivienda las autoridades localizaron el Hyundai de la víctima, el cual fue quemado.

Este caso se mantiene en investigación en el expediente 19-001425-0061-PE.

Información actualizada a las 9:26 a. m. con declaraciones del fiscal adjunto de Puntarenas.