Crímenes

Aquí cada quien camina encomendándose a Dios, dice padre de joven asesinado por un celular

Horas antes, el padre le llevó un pan al trabajo en la finca Frubasa en Matina y le dijo: “Nos vemos más tarde”, pero ese momento nunca llegó.

Jafet Ortiz Condega, de 21 años  falleció durante un asalto sufrido cuando salía con otros trabajadores de la finca Frubasa en Santa Marta de Batán, Matina. Foto: Cortesía.
Jafet Ortiz Condega, de 21 años falleció durante un asalto sufrido cuando salía con otros trabajadores de la finca Frubasa en Santa Marta de Batán, Matina. Foto: Cortesía.

Jafet Ortiz Condega, de 21 años, tenía menos de tres meses de trabajar en la bananera Frubasa S. A., en Santa Marta de Batán, Matina. Su objetivo era ganar dinero para ingresar a la universidad y estudiar Ingeniería Industrial. El lunes, a las 4:30 p. m. lo encañonaron para robarle el celular y una bala acabó con su vida, y con sus sueños.

Para su padre, el limonense Esaú Ortiz Vásquez, esta muerte es el reflejo de la gran inseguridad que se vive en el cantón de Matina. Afirma que las patrullas nunca se ven y que lo único que queda es agarrarse de Dios.

“Uno camina por todas partes y debe cuidarse para evitar robos o asesinatos. Así es como la gente del pueblo se desplaza en cualquier momento del día. Cada quien camina encomendándose a Dios. Mi hijo fue asaltado a las 4:30 p. m.”, agregó, mientras se preparaba para viajar 120 km hasta la Medicatura Forense, en Heredia, a retirar el cuerpo del muchacho.

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